25 de junio de 2013

A PLENO SOL (Plein soleil)
(Fr-It) Paris Films / Titanus, 1959. 119 min. Color.
Pr: Robert y Raymond Hakim. G: Paul Gégauff y René Clement, basado en la novela "El talento de Ripley" de Patricia Highsmith. Ft: Henri Decae. Mt: Françoise Javet. DA: Paul Bertrand. Vest: Bella Clement. Ms: Nino Rota. Dr: René Clement.
Int: Alain Delon, Marie Laforet, Maurice Ronet, Elvire Popesco, Frank Latimore, Ave Ninchi, Bill Kearns, Erno Crisa, Nicolas Petrov. Cameo: Romy Schneider.
Tom Ripley (Alain Delon) al timón del yate de su amigo Philippe.
Philippe (Maurice Ronet) se entretiene con Marge (Marie Laforet), una muchacha guapa pero sin talento que se cree su novia.
Marge no está segura de los sentimientos hacia ella del juerguista Philippe.
Tom trata de ocupar el lugar de su amigo, incluyendo los favores de Marge.
SINOPSIS: En un momento dado de sus pagadas vacaciones italianas, un individuo amoral y desaprensivo, fragua un minucioso plan para eliminar a su disipado compañero de juergas, a quien envidia, y suplantarle a la hora de cobrar los cheques que su acaudalado padre le envía desde América.
Philippe, ajeno a los aviesos planes de Tom, continúa divirtiéndose con el dinero de su acaudalado padre.
Tom ya lo tiene claro: suplantará a su amigo.
Se pone sus trajes, reproduce sus gestos e imita su voz.
Marge, ajena a todo, siempre ha sentido una cierta aversión y desconfianza hacia Tom.
COMENTARIO: Para algunos infiel a la letra, pero para el que suscribe una más que notable adaptación de la absorbente novela de Patricia Highsmith, con la que René Clement, uno de esos apreciados directores franceses de académico clasicismo, consiguió sin duda su trabajo más brillante e inspirado y también el de más desenvuelta narrativa. La película posee y mantiene un ritmo impecable, los personajes están dibujados con precisión plena de matices a lo largo de varias secuencias antológicas, perfectas de tempo y tensión narrativa, y sin duda a todo ello contribuyen unas convincentes composiciones del trío protagonista con un joven y espléndido Alain Delon (lanzado al estrellato con esta película) encarnando al astuto y sinuoso Tom Ripley que tanto juego literario y cinematográfico daría en sucesivos libros y películas, una inesperada y sorprendente Marie Laforet que borda su indolente Marge y el gran Maurice Ronet, perfecto como de costumbre.
Cierro esta breve apunte sobre "A PLENO SOL" queriendo reseñar como un acierto destacable en la concepción de la cinta, esas certe­ras pinceladas de aquella dolce vita romana con su guapa y epicúrea fauna veraniega (que tan bien retratara Fellini al año siguiente en su emblemática obra maestra), como adecuado marco de la intriga.

13 de junio de 2013

EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE (The Man Who Shoot Liberty Valance)
(USA) Paramount / John Ford, 1961-62. 123 min. BN.
Pr: Willis Goldbeck y John Ford (sin acreditar). G: James Warner Bellah y Willis Goldbeck, basado en un relato de Dorothy M. Johnson. Ft: William H. Clothier. Mt: Otho Lovering. DA: Hal Pereira y Eddie Imazu. Vest: Edith Head. Ms: Cyril Mockridge. Dr: John Ford.
Int: John Wayne, James Stewart, Lee Marvin, Vera Miles, Edmond O’Obrien, Andy Devine, Woody Strode, Ken Murray, John Carradine, John Qualen, Jeanette Nolan, Lee Van Cleef, Strother Martin, Denver Pyle, O.Z. Whitehead, Willis Bouchey, Carleton Young, Robert F. Simon, Anna Lee, Jack Pennick, Paul Birch, Joseph Hoover.
El senador Ransom Stoddard (James Stewart) acompañado de su esposa Hallie (Vera Miles) es recibido en la estación de Shinbone por el viejo sheriff Link Appleyard (Andy Devine).
Appleyard, Hallie, Pompey (Woody Strode) y el senador Stoddard en el velatorio de Tom Doniphon.
Al recién llegado del Este y magullado abogado Ransom Stoddard le ofrecen cambiar sus libros legales por un revolver si es que de veras desea "imponer" la ley en ese apartado lugar del Oeste en el que ha recalado.
El bregado Tom Doniphon (John Wayne) y su fiel criado Pompey contemplan al abogado Stoddard en su lamentable estado y se ríen de su ingenuidad.
Tras el asalto a la diligencia, la aparición de Liberty Valance (Lee Marvin) y sus secuaces en el restaurante donde cena Doniphon y trabaja Stoddard como lavaplatos, tensa el ambiente.
Hallie y sus padres los Ericson (Jeanette Nolan y John Qualen) observan angustiados desde la cocina la escena que se desarrolla en el comedor, mientras Pompey cubre las espaldas a su amo Tom Doniphon.
Liberty Valance flanqueado por sus dos secuaces, Rees (Lee Van Cleef) y Floyd (Strother Martin).
El duro y experimentado Doniphon da consejos prácticos a Stoddard.
SINOPSIS: Ransom Stoddard es un ingenuo abogado que llega a Shinbone, una ciudad del Oeste dispuesto a ejercer allí, pero pronto comprueba que sus métodos legalistas resultan inoperantes para resolver los conflictos habituales de aquellas salvajes tierras. Tom Doniphon, un rudo y noble vaquero le ayudará en los momentos difíciles pese a considerarle su rival frente a la muchacha de la que está enamorado.
El abanderado de la verdad en Shinbone, el periodista Dutton Peabody (Edmond O'Brien), es visitado en la redacción de su periódico por Valance y sus secuaces.
A Liberty Valance parece no gustarle el tratamiento que de él hacen en el periódico local.
Peabody, algo bebido, se enfrenta a ellos con heroica integridad.
...y sufre las salvajes consecuencias de su postura ante los forajidos.
Hallie se encuentra escindida entre su promesa de matrimonio a Doniphon y el acercamiento emocional que experimenta hacia el vulnerable abogado Stoddard.
Se elige al delegado territorial que les represente en Washington y Valance ve peligrar su "status" en la región.
Los sueños de futuro de Tom Doniphon se estrellan cuando comprende que ha perdido a Hallie, el amor de su vida, en beneficio del abogado recién llegado.
Una imagen única: los dos protagonistas de la película flanqueando al anciano John Ford durante un descanso de rodaje.
COMENTARIO: Western dramático con con un acusado componente nostálgico que nos acerca a un Oeste convulso y moribundo en el que las viejas tradiciones que lo habían definido se baten en retirada ante la pujante y legalista “civilización”.
La poesía y el sentimentalismo del autor de “EL ÚLTIMO HURRA” se teñían aquí de melancolía, incluso de amargura, adquiriendo caracteres de tragedia en lo concerniente al personaje de Tom Doniphon (incorporado por John Wayne en una formidable y estremecedora composición), ese último pionero al que Ford rinde un sentido homenaje personal.
Estamos ante una hermosa y emocionante película en la que su autor retrata un universo agónico, en tránsito, y tal vez por ello apenas da lugar a ese humor indirecto y socarrón tan característico de muchas de sus películas y que aquí sólo emerge en un par de ocasiones (sesión electoral en el saloon, el reconoci­miento médico del cadáver de Liberty) a la que sin dudarlo podríamos referirnos como la gran obra maestra de John Ford (junto a “CENTAUROS DEL DESIER­TO”), con pasajes de auténtica antología que ponen un nudo en la garganta. A este respecto, el que suscribe no puede por menos que referirse a ese momento nocturno de honda intensidad dramática bañada de un romanticismo malherido, en el que Doniphon comprende que ha perdido a la mujer con la que deseaba casarse y -borracho y desesperanzado- regresa a su casa y tras contemplar por última vez el dormitorio que estaba construyendo para ellos dos, estrella el candil encendido que portaba en la mano y lo prende fuego sin preocuparse de ponerse a salvo de las llamas.
Cuando la leyenda es más hermosa que la verdad, se imprime la leyenda” –dice el periodista que ha escuchado el relato de boca de uno de sus protagonistas, Ransom Stoddard, el ingenuo abogado que pretendió llevar las leyes al Oeste y que -sarcasmos de la vida- llegó a senador gracias a la fama adquirida por ser “el hombre que mató a Liberty Valance".