27 de mayo de 2012

CAMELOT (Camelot)
(USA) Warner Bros-Seven Arts, 1966. 180 min. Color. Super Panavision 70.
Pr: Jack L. Warner. G: Alan Jay Lerner, basado en la novela “The Once and Future King” de T.H. White. Ft: Richard H. Kline. Mt: Folmar Blangster. DP y Vest: John Truscott. DA: Edward Carrere. Ms y Can: Frederick Loewe (música) y Alan Jay Lerner (letras). Dr Ms: Alfred Newman y Ken Darby. Dr: Joshua Logan.
Int: Richard Harris, Vanessa Redgrave, Franco Nero, Lionel Jeffries, David Hemmings, Laurence Naismith, Estelle Winwood, Pierre Olaf, Anthony Rogers, Gary Marshal.
Ocultando su condición de rey, Arthur (Richard Harris) conoce a Guinevere (Vanessa Redgrave) en el bosque de Camelot
El rey Arthur tiene un ideal y muchas dificultades para materializarlo
Guinevere es animosa, bella e inteligente, pero en Camelot el destino le reserva amargos tragos
Sir Lancelot (Franco Nero) debe lealtad al rey Arthur y a la Mesa Redonda, pero se enamora de la esposa del monarca, la reina Guinevere
SINOPSIS: En Camelot, el rey Arthur se casa con la bella Guinevere. Pero quiere el destino que el caballero Lancelot y la recién desposada queden atrapados en una pasión culpable y sin futuro. Se esta­blece entonces un torturado triángulo que acabará con los sueños utópicos del rey de armonía y bienestar para su reino, traerá la guerra y destruirá para siempre  la felicidad de los tres.

El rey Arthur habrá de luchar por su sueño y contra la traición del retorcido y ambicioso Mordred, deseoso de arrebatarle el trono
El rey Pellinore (Lionel Jeffreys), amigo de Arthur, es el más anciano componente de la Mesa Redonda
La serena belleza de la reina Guinevere emerge entre sus lujosos ropajes 
La pasión amorosa nacida entre Lancelot y Guinevere será instrumentalizada por Mordred para sus fines

COMENTARIO: Uno de los últimos grandes musicales agónicos que produjo Hollywood (cuyos exteriores fueron, curiosamente, rodados en España por expreso deseo de Joshua Logan) cuando en el género se estaba efectuando una drástica “reducción de plantilla” a consecuencia de los disparados presupuestos y atendiendo a los mutados gustos de los nuevos espectadores –Logan sería también, tres años más tarde, el encargado de clausurarlo oficialmente con la excelente y melancólica “LA LEYENDA DE LA CIUDAD SIN NOMBRE” (Paint Your Wagon)– que pronto se decantarían por espectáculos de discutible concepción como “HAIR” y “JESUCRISTO SUPERSTAR”, hasta desem­bocar en el, por otro lado, notable “GREASE”.
En el caso que nos ocupa, la feliz elección del último trabajo, uno de los más inspirados, del genial binomio Lerner & Loewe, dió como resultado un film de asombrosa belleza, original y arriesgado en su modernidad, entendiendo este término como una apuesta por soluciones visuales y de puesta en escena tan adecuadas como inteligentes, pero que no se ajustaban estrictamente a los cánones clásicos de un musi­cal de Broadway trasladado al cine. En este sentido, cabe destacar la sorprendente opción de filmar los cantables con abundantes y sostenidos primeros planos recogidos por una atenta y, en ocasiones, emocionada cámara.
El bello tema de la historia que nos cuentan –los ideales vencidos por la pasión, la demolición de un sueño y la esperanza renacida de sus escombros–, los excelentes diálogos que van de la brillante ligereza en los momentos de comedia (el tono imperante en toda la primera parte del film que se rompe bruscamente en el resultado final del torneo entre Lancelot y los tres caballeros) al dramatismo y profundidad filosófica en la oscu­recida y pesimista segunda parte, el espléndido trabajo de Logan con los actores (gran fuerza en las miradas) y, por supuesto, la música de Frederick Loewe, hacen de “CAMELOT” un film hermoso e irrepetible (pese al recurrente saqueo del mito artúrico en el cine de las últimas décadas y que desemboca, de momento, en la nefasta “EL PRIMER CABALLERO” y la poco interesante “EL REY ARTURO”) y uno de los más grandes musicales de la historia del cine.
La película ganaría tres Oscars (dirección artística, dirección musical, vestuario). Pese a ello, y a las más que evidentes virtudes expuestas en este breve comentario, los resultados de “CAMELOT” en taquilla fueron decepcionantes. El musical clásico from Broadway, como género cinematográfico, ya era historia.

23 de abril de 2012

LOS PROFESIONALES (The Professionals)
(USA) Columbia / Pax, 1966. 122 min. Color. Panavision.
G: Richard Brooks, basado en la novela "Two Mules for the Marquesa" de Frank O'Rourke. Ft: Conrad Hall. Mt: Peter Zinner. DA: Edward S. Haworth. Ms: Maurice Jarre. Pr y Dr: Richard Brooks.
Int: Burt Lancaster, Lee Marvin, Jack Palance, Robert Ryan, Ralph Bellamy, Claudia Cardinale, Woody Strode, Marie Gómez, Joe de Santis, Jorge Martínez de Hoyos, Rafael Bertrand, Carlos Romero, José Chávez, Vaughn Taylor.
El engreído millonario Joe Grant (Ralph Bellamy) contrata a cuatro aventureros para que "rescaten" a su esposa, supuestamente raptada por un revolucionario mexicano.
El revolucionario Jesús Raza (Jack Palance) consigue apoderarse de un tren con tropas y armamento federales
Rico (Lee Marvin) y Dolworth (Burt Lancaster) son dos viejos camaradas que vuelven a encontrarse al cabo de los años en una aventura que les llevará de nuevo a Mexico
Jake (Woody Strode), Rico, Hans (Robert Ryan) y Dolworth, ya en territorio mexicano, estudian el terreno y sus posibilidades
SINOPSIS: En 1917, un ranchero millonario gringo contrata los servicios de cuatro expertos hombres de acción para que se introduzcan en territorio de México y rescaten a su esposa que, según les explica, ha sido raptada por un supuesto bandido que resulta ser un líder revolucionario. Estos mercenarios llevan a cabo su arriesgada misión, pero les esperan algunas sorpresas.
La brava "Chiquita" (Marie Gomez) y un maltrecho Raza se encuentran en una situación apurada
Dolworth, que siente simpatía por Raza, trata, no obstante, de cazarlo como medida prudencial para seguir vivo
El veterano Hans, experto en caballos, es herido en una refriega y ello complica las cosas al grupo
Según opina Rico, la bella y sensual María (Claudia Cardinale), objeto de la peligrosa misión, es una mujer capaz de convertir a un niño en hombre, y a un hombre en niño
COMENTARIO: Este magnífico western que podríamos considerar el precedente más claro del film de Peckinpah “GRUPO SALVAJE”, posee las virtudes de las obras clásicas del género (pureza, brío y grandeza) sin por ello excluir la reflexión. Ésta surge, lineal y diáfana, apoyada en unos espléndidos diálogos (baste recordar la desencantada conversación que mantienen entre las rocas, en el último tercio de la película, Raza (Jack Palance) y Dolworth (Burt Lancaster), a partir de la presentación de unos personajes fuera de época rigiéndose y actuando según un código ético defraudado por el actual embo­rronamiento de las antiguas divisiones. Necesitarán cambiar de bando para recuperarlas y dar sentido a la aventura. En suma, una gran película con un grandioso reparto de ilustres veteranos en plena forma.
Brooks, casi como una consecuencia lógica de este título que comentamos, rodó nueve años después  (ya en la recta final de su carrera) “MUERDE LA BALA”, otro hermoso western, abrupto y despojado, habitado por personajes (los incorporados por Gene Hackman, James Coburn y Ben Johnson) cuyas actitudes vitales ya no encuentran acomodo en un mundo que ha dejado de pertenecerles. Por eso, el realizador se alinea con ellos en el crepúsculo, con los bien nacidos, y nos lo volvía a contar a través de una soberbia puesta en escena, como ya hiciera en “LOS PROFESIONALES".

11 de abril de 2012

YO SOY EL PADRE Y LA MADRE (Rock-a-Bye Baby)
(USA) Paramount / York Pictures, 1958. 104 min. Color. VistaVision.
Pr Ej: Hal B. Wallis. G: Frank Tashlin, inspirado en una historia de Preston Sturges. Ft: Haskell Boggs. Mt: Alma Macrorie. DA: Hal Pereira, Tambi Larsen, Sam Comer y Robert Benton. Ms: Walter Scharf. Can: Sammy Cahn y Harry Warren. Cor: Nick Castle. Pr y Dr: Frank Tashlin.
Int: Jerry Lewis, Marilyn Maxwell, Connie Stevens, Reginald Gardiner, Salvatore Baccaloni, Hans Conried, Isobel Elsom, James Gleason, Ida Moore, Judy Franklin, Gary Lewis, Hope Emerson, Alex Gerry.
En esa pequeña ciudad donde todos se conocen, Clayton Poole (Jerry Lewis) es un excelente muchacho con imán para los accidentes
Loa apuros de Clayton tienen indescriptibles derivaciones. Aquí le vemos fingiendo ser un presentador de TV en el interior de un aparato vacío
Sandra (Connie Stevens) está enamorada de Clayton, pero su irascible padre Gigi Naples (Salvatore Baccaloni) no ve con buenos ojos al recalcitrante candidato a yerno
Nuestro atribulado Clayton resiste heroicamente las intentonas de Sandra para llevarlo al huerto
SINOPSIS: Una célebre estrella de Hollywood pretende mantener en secreto su embarazo y el posterior nacimiento de ¡trillizos!. Para preservar su imagen de rubia sexy ante sus millones de admiradores, decide dejar las criaturas a cargo de un ingenuo y servicial muchacho –instalador de antenas de televisión– enamorado de ella desde los días del colegio. A nuestro atribulado héroe le faltarán horas al día para atender a sus nuevas responsabilidades.
Carla (Marilyn Maxwell), la hermana famosa de Sandra, es la estrella de una alegre película ambientada en el antiguo Egipto
Carla tiene un serio problema de imagen (descubre que está embarazada) y Harold (Reginald Gardiner), su agente, deberá buscar una solución para mantener intacta la popularidad de su representada frente a sus millones de fans 
El programado reencuentro de Carla con Clayton, enamorado de ella desde niño, es interpretado por el muchacho de manera equívoca
Clayton descubre el verdadero motivo de la visita de Carla: ha de hacerse cargo de sus trillizos
COMENTARIO: El director que mejor partido sacó a la comicidad de Jerry Lewis, el que más facetas nos descubrió de su personaje, fue sin duda el durante muchos años menospreciado Frank Tashlin. Proveniente del comic y del cartoon, imprimió a sus films un estilo narrativo y una dinámica directamente heredada de los dibujos animados; un universo de colores vivos, superficies esmaltadas y objetos que, por momen­tos, aparecen y se portan como seres vivos, produciendo catástrofes. La película que ahora nos ocupa es una demoledora, desopilante variación sobre “THE MIRACLE OF MORGAN’S CREEK” (1944) de Preston Sturges, y contiene gags memorables, secuencias de complicadísimo diseño, resortes cómicos de enor­me eficacia y un afilado sentido de la sátira a la hora de retratar los “vicios” y manías de la sociedad americana del momento.
En opinión del que suscribe, la película objeto de este comentario y “LÍO EN LOS GRANDES ALMACENES” (Who’s Minding the Store?) rodada en 1963 y de la que nos ocuparemos en otro momento, son los mejores trabajos de Tashlin con Jerry Lewis. Por otra parte, este singular cómico demostró haber asimilado con provecho las lecciones de su maestro dejándolo patente en sus primeras películas como director (“EL TERROR DE LAS CHICAS”, “UN ESPÍA EN HOLLYWOOD” y “EL PROFESOR CHIFLADO”). 

19 de marzo de 2012

DOS CABALGAN JUNTOS (Two Rode Together)
(USA) Columbia / John Ford / Sheptner, 1960-61. 109 min. Color.
Pr: Stan Sheptner. G: Frank Nugent, basado en la novela “Comanche Captives” de William Cook. Ft: Charles Lawton Jr. Mt: Jack Murray. DA: Robert Peterson. Ms: George Duning. Dr: John Ford.
Int: James Stewart, Richard Widmark, Shirley Jones, Linda Cristal, Andy Devine, John McIntire, Paul Birch, Willis Bouchey, Henry Brandon, Harry Carey Jr., Ken Curtis, Annelle Hayes, Anna Lee, Olive Carey, Ford Rainey, Jeannette Nolan, John Qualen, Woody Strode, Chet Douglas, Cliff Lyons, O.Z. Whitehead, Mae Marsh, Jack Pennick.
El teniente Jim Gary (Richard Widmark) visita a su viejo amigo el sheriff Guthrie McCabe (James Stewart) y parece complacido en fastidiarle su acomodada existencia
El pragmático Mr Wringle (Willis Bouchey) propone a McCabe una remuneradora componenda, antes de partir en busca de los niños raptados por los indios
Jim y Guthrie tienen una distendida conversación sentados frente a una cámara fija que les observa y "escucha", compartiendo con ellos cinco minutos geniales
Jim comparte con la encantadora Marty Purcell (Shirley Jones) un momento dramático, tras el salvaje linchamiento del joven Running Wolf (que resulta ser su hermanito Steve raptado por los comanches)
SINOPSIS: El acomodado sheriff de Tascosa, individuo descreido e indolente, recibe la visita de un teniente del ejército, viejo amigo suyo, con la orden de conducirle ante su superior para encomendarle la misión de recuperar unos niños blancos capturados años atrás por los comanches. En el viaje a territorio indio acompañará al sheriff su amigo el teniente con el que tendrá serias diferencias de criterio debido al escaso entusiasmo con que nuestro hombre ha aceptado ese trabajo.
El temible Quanah Parker (Henry Brandon), jefe de los comanches, negociará con McCabe la devolución de los niños raptados
La mexicana Elena de Madariaga (Linda Cristal), una de las raptadas por los indios y esposa de un jefe comanche rival de Quanah Parker, huirá con McCabe y Gary
Durante el regreso al campamento de los colonos, las diferencias de criterio entre Jim y Guthrie tendrán como colofón un enfrentamiento y su separación
Una vez finalizada la misión, Guthrie, tras hacer las paces con Jim,  regresa a Tascosa para encontrarse con una desagradable sorpresa
COMENTARIO: Desde su estreno en España, hace más de cincuenta años, he visto “DOS CABALGAN JUNTOS” once veces, todas necesarias, todas apasionantes. Ahora, intentaré explicar brevemente a los más antiguos del lugar algunas de las razones por las que este western perteneciente a la madurez fordiana me sigue pareciendo, en buena medida, insólito dentro de la trayectoria de este genial realizador.
Si nos retrotraemos a “CENTAUROS DEL DESIERTO”, con el que “DOS CABALGAN JUNTOS” coincide en algunos elementos argumentales, resulta sorprendente su planteamiento en el que podemos apreciar una inesperada carga de desencantado cinismo, una nueva manera de presentarnos al personaje principal, un héroe poco convencional, de reprochables actitudes, especie de Wyatt Earp excéptico, perezoso y corrupto que, sin embargo, logra caernos simpático merced a la cómplice mirada de Ford sobre él, una complicidad no exenta de pesimismo. De ahí, la ambigua composición con registro de comedia que de ese sheriff McCabe (especie de contratipo de aquel Nathan Edwards) hace James Stewart.
“DOS CABALGAN JUNTOS”, en su libre, serena y desdramatizada narrativa, contiene, no obstante, memo­rables secuencias intencionadamente dinamitadas con brutales cambios de tono. En este sentido, la poco complaciente visión -esta vez- del mundo de los colonos, a los que Ford ya no ve con los ojos de anteriores westerns, da lugar a momentos de suma crueldad (la furia desatada de estos colonos desemboca en el lichamiento del muchacho indio). Por otro lado, la película, en virtud de una “desenvuelta” estructura, nos ofrece algunas afortunadas audacias de puesta en escena (largo plano fijo frontal de Stewart y Widmark charlando sentados al borde del río).
En suma, repuestos de la sorpresa que a los seguidores del cine de Ford nos supuso en su día el visionado de este sarcástico western, comprendimos casi inmediatamente que estábamos ante una de sus grandes obras maestras, pese a que, tal vez por lo expuesto anteriormente, en su estreno no fue muy bien acogido por el público y la crítica.

25 de febrero de 2012

LA NOVIA DE ACERO (The Iron Mistress)
(USA) Warner Bros, 1952. 109 min. Color.
Pr: Henry Blanke. G: James R. Webb, basado en la novela de Paul I. Wellman. Ft: John Seitz. Mt: Alan Crosland Jr. DA: John Beckman. Ms: Max Steiner. Dr: Gordon Douglas.
Int: Alan Ladd, Virginia Mayo, Joseph Calleia, Phyllis Kirk, Alf Kjellin, Douglas Dick, Anthony Caruso, Ned Young, George Voskovec, Richard Carlyle, Robert Emhardt, Don Beddoe, Harold Gordon, Jay Novello, Nick Dennis, Sarah Selby.
Jim Bowie (Alan Ladd), tras abandonar su vida asilvestrada y su hogar en Louisiana, entrará en contacto con la refinada sociedad de Nueva Orleans
La seductora, voraz y desaprensiva Judalon de Bornay (Virginia Mayo) complicará la vida de Jim de forma dramática
SINOPSIS: Surgido de los pantanos de Louisiana, un joven que el tiempo convertiría en el legendario James Bowie, experto en el manejo del cuchillo, abandona su casa y su familia en 1825 y viaja a Nueva Orleans donde conoce a una seductora mujer de alta alcurnia por la que se verá envuelto en duelos e intrigas que le labrarán una fama que le acompañará allí donde vaya. 
Sin desearlo, Jim Bowie se verá envuelto en duelos, empujado por las circunstancias y por Judalon
El destino hace que en la vida de Jim se cruce una mujer, Ursula de Varamendi (Phyllis Kirk), que representa todo lo contrario de Judalon
COMENTARIO: Esta vez ni puedo ni deseo disfrazarlo: lo que vas a leer en este primer párrafo es sólo el resultado de una mirada atrás, un arrebato de nostalgia por un cine lejano, imágenes de mi niñez perdiéndose en las brumas del tiempo. Ahora, con dos tercios del camino recorrido, la televisión y el DVD ofician para nuestra generación como exhumadores de los restos de aquellas películas a las que un día (sábados o domingos) nos asomábamos con los ojos y la mente bien abiertos, con la emoción acelerando nuestros jóvenes corazones, sentados en las butacas sin tapizar de una sala de programa doble, ay! ventanas rectangulares por las que nos escapábamos durante unas horas con la ayuda de Peter Pan y los polvos mágicos de Campanilla. El lunes, de vuelta al colegio (en mi caso, de frailes).
Bien, que me salgo del tema, hablemos un poco de “LA NOVIA DE ACERO”: película de acción basada en las primeras andanzas del famoso aventurero que acabaría sus días en 1836, defendiendo El Alamo junto a otros héroes míticos del “santoral” americano como Davy Crockett y el coronel Travis. El sentido del ritmo que solía distinguir los productos Warner de la época y la efectiva sequedad narrativa de Gordon Douglas dieron como resultado una apreciable muestra de ese cine de imágenes perfecta­mente calibradas, precisas y certeras que han definído una concepción de la puesta en escena que convertía la funcionalidad narrativa en el principal acicate para que estos “artesanos” idearan y perfecciona­ran fórmulas expresivas de incuestionable eficacia dramática. Como primer ejemplo de lo expuesto citemos los seis primeros minutos de proyección, en los que queda perfectamente dibujado el personaje de Jim Bowie (Ladd). Otro ejemplo -hay muchos- lo constituye la magistral resolución visual de la secuencia cargada de tensión en que Jim se bate en duelo nocturno a cuchillo con su antagonista, sumidos ambos en la total oscuridad de una habitación vacía fugazmente iluminada por el resplandor de los relámpagos de una tormenta.
Me gusta ese estupendo repar­to con un adecuado y sobrio Alan Ladd ( que ese mismo año rodaría "RAÍCES PROFUNDAS") y una devoradora Virginia Mayo (su última escena con Ladd resulta imborrable: “Ninguna mujer vale la vida de ocho hombres”), sin olvidarnos de esos potentes secundarios, Joseph Calleia y Anthony Caruso que con sus composiciones enriquecen la película.

19 de febrero de 2012

LOS AMANTES DEL CÍRCULO POLAR
(Esp) Alicia Produce / Bailando en la Luna / Sogetel / Canal+, 1998. 112 min. Color. Panavision.
Pr: Fernando Bovaira y Enrique López. Pr Ej: Txandi Llorente y Fernando de Garcillán. Ft: Kalo Berridi. Mt: Iván Aledo. DA: Satur Idarreta, Itziar Arrieta y Karmele Soler. Vest: Estíbaliz Markiegi. Son: Iván Marín. Ms: Alberto Iglesias. G y Dr: Julio Medem.
Int: Najwa Nimri, Fele Martínez, Nancho Novo, Maru Valdivielso, Peru Medem, Sara Valiente, Víctor Hugo Oliveira, Kristel Díaz, Pep Munné, Jaroslaw Bielski, Rosa Morales, Joost Siedhoff, Beate Jensen, María Isasi.
Álvaro (Nancho Novo), padre de Otto, y Olga (Maru Valdivielso), madre de Ana, parecen entenderse
Fele Martínez es Otto en la edad adulta
Najwa Nimri es Ana en la edad adulta
SINOPSIS: La apasionada y clandestina historia de amor, llena de casualidades y desen­cuentros, de Ana y Otto, dos niños que se sienten atraídos a los ocho años, cuando un día salen del colegio y el azar y un balón los une, hasta cumplir los veinticinco, cuando se reúnen al borde del Círculo Polar Ártico en una noche de verano en la que no se pone el sol.
Otto y Ana, separados por el destino (?) llegan a estar muy próximos sin saberlo
En la mirada detenida y congelada de Ana, se refleja la imagen de su enamorado Otto
COMENTARIO: Julio Medem, uno de los cineastas más personales del panorama actual (y más polémicos a raíz de la discutible calidad de sus últimas realizaciones), aborda aquí lo que podríamos considerar un melodrama romántico, exacerbadamente romántico, pero lo hace sin respetar las reglas que definen este género. Su fascinante puesta en escena –que hace alternar en la narración los puntos de vista complementarios de Otto y Ana– exhibe un milimetrado diseño de geométrica perfección y, como era de esperar en el autor de “VACAS”, una enorme riqueza de sugerencias visuales (el vuelo de la mosca anunciadora de tragedia en casa de la madre de Otto, el humo del cigarro de Otto aspirado por Ana que ignora su proximidad en la terraza de la Plaza Mayor). 
En “LOS AMANTES DEL CÍRCULO POLAR”, poema de blancos y azules (con traumá­ticas intromisiones del rojo de los autobuses), la mirada del realizador sobre los personajes parece gélida, calculadora, como la de un entomólogo o la de un demiurgo que se permite someter a sus criaturas a un juego en el que primero las junta para luego hacerlas describir sucesivos círculos en cuyas trayectorias se rozan sin encontrarse. Hasta ese desenlace noqueante y poético (casi diría que musical) en que se completa el último círculo... en el Círculo Polar Artico. 
Para finalizar, encuentro justo destacar la excelencia de todos los intérpretes, con una mención especial a Maru Valdivielso, gran actriz y mujer de gatuna y extraña belleza, delictivamente ignorada por el cine español.

28 de enero de 2012

LA CHISPA DE LA VIDA
(Esp)  Double Nickel Entertainment / Trivision, 2012. 98 min. Color. Panavision.
Pr: Andrés Vicente Gómez y Ximo Pérez. Pr Ej: Randy Feldman, Adam Richman, Jenette Kahn y Geraldine Polveroni. G: Randy Feldman y Álex de la Iglesia (no acreditado). Ft: Kiko de la Rica. Mt: Pablo Blanco. DA: José Luis Arrizabalaga "Arri" y Arturo García "Biaffra". Ms: Joan Valent. Dr: Álex de la Iglesia.
Int: José Mota, Salma Hayek, Blanca Portillo, Juan Luis Galiardo, Fernando Tejero, Manuel Tallafé, Carolina Bang, Juanjo Puigcorbé, Santiago Segura, Antonio de la Torre, Antonio Garrido, Joaquín Climent, Eduardo Casanova, Nerea Camacho, José Manuel Cervino.
Luisa (Salma Hayek hace lo posible por restituir la autoestima a su marido que ha perdido el trabajo
Roberto (José Mota) cae sobre las obras del anfiteatro romano y su cabeza queda ensartada en una barra de hierro
SINOPSIS: El antaño inventor del slogan "la chispa de la vida" para Coca-Cola, es hoy un publicista en paro que busca desesperadamente reintegrarse a la vida laboral recurriendo a sus antiguos compañeros, pero nada consigue. En este trance y en un arranque sentimental, viaja a Cartagena buscando el hotelito donde él y su mujer pasaron la luna de miel, pero el edificio ha sido derruido para facilitar unas excavaciones arqueológicas sobre un anfiteatro romano que el alcalde se dispone a inaugurar en esos momentos. Allí, en el tumulto de la inauguración, nuestro hombre sufre una absurda caída clavándose una barra de hierro en la cabeza que le deja en peligro de muerte si se le trata de mover. Pronto, en torno a este accidente se montará todo un circo mediático del que, sorprendentemente, será el accidentado quien se adelante a los medios decidiendo sacar ganancia económica al asunto.
Johnny (Fernando Tejero) será el encargado de "negociar" la cantidad de dinero a percibir por la exclusiva de una entrevista con el accidentado para una cadena de televisión
Las cosas empiezan a ponerse realmente feas para un Roberto entre la vida y la muerte
COMENTARIO: Confieso mi entusiasmo por el cine de De la Iglesia desde que descubrí su primer largometraje “ACCIÓN MUTANTE”, un brillante y espectacular ejercicio paródico apoyado (inspirado) en un montón de referencias cinéfilas y del comic. La burla mordaz, el humor negro, el gore, se utilizaban y combinaban en aquella película con aparente habilidad aunque sin mucho sentido de la dosis, dando la sensación de un cierto descontrol sobre los elementos manejados, lo que llegaba a descompensar e incluso a embrutecer el producto.
Desde entonces, en los sucesivos trabajos de este director hemos venido observando, incluso en los más redondos (“EL DÍA DE LA BESTIA”, “PERDITA DURANGO”, “LA COMUNIDAD”), en mayor o menor medida, esa incapacidad para saber “equilibrar” el resultado final. Y no estamos hablando de desmesura que en ocasiones puede resultar apasionante (“BALADA TRISTE DE TROMPETA”). Es ese hervor, ese tiempo exacto de cocción, que le falta a muchas de sus películas para convertirlas en obras maestras.
Ahora, entrando ya en la que nos ocupa, tras un primer visionado, queda claro que el guión resulta tosco, poco trabajado, escasamente original en cualquier caso. Uno se pregunta qué pinta como guionista ese Randy Feldman con unos precedentes tan poco estimulantes como haber sido el autor de los guiones de la abominable “TANGO Y CASH” (al servicio de Stallone) y la olvidable “EL NEGOCIADOR” (al servicio de Eddie Murphy). Ignoro de quién partió la idea y cuáles fueron los motivos para contratar los servicios de este señor. Lo cierto es que el resultado es un deshilvanado guión burdamente “inspirado” en el que Billy Wilder escribió para su “EL GRAN CARNAVAL” (Ace in the Hole) al que De la Iglesia sin duda ha dado unos cuantos retoques para “hispanizarlo” hasta el punto de asemejarlo (y esto es lo peor) a lo que habría hecho un Berlanga, pero no el de los buenos tiempos, sino el de “MOROS Y CRISTIANOS” o “TODOS A LA CARCEL”. En fin, tanto la puesta en escena, irregular, precipitada, como el dibujo de personajes ejecutado con la brocha gorda de una caricatura sin aguijón, resultan lastimosos y frustrantes en “LA CHISPA DE LA VIDA”, incluyendo ese clamoroso miscasting con un lamentable José Mota destruyendo cualquier atisbo de temperatura y verosimilitud en su trágico personaje (al que se enfrenta como si se tratase de un episodio más de su show televisivo) y una inadecuada Salma Hayek, claro vasallaje para poder vender la película.
Y termino con una curiosidad: ¿cuál es la distancia en kilómetros que separa Madrid de Cartagena? En la película tenemos la sensación de que no pueden ser más de treinta a juzgar por la celeridad con que se presentan la esposa y el hijo del protagonista en el escenario del accidente.

6 de enero de 2012

MI DESCONFIADA ESPOSA (Designing Woman)
(USA) MGM, 1957. 118 min. Color. CinemaScope.
Pr: Dore Schary. G: George Wells, sugerido por una idea de Helen Rose. Ft: John Alton. Mt: Adrienne Fazan. Cor: Jack Cole. DA: William A. Horning y Preston Ames. Vest: Helen Rose. Ms: André Previn. Dr: Vincente Minnelli.
Int: Gregory Peck. Lauren Bacall, Dolores Gray, Sam levene, Tom Helmore, Mickey Shaughnessy, Jack Cole, Jesse White, Chuck Connors, Edward Platt, Alvy Moore, Don Burnett, Dean Jones, Richard deacon, Max Showalter.
La sofisticada Marilla reflexiona sobre la pertinencia de su impulsivo matrimonio con Mike
Pertenecen a mundos irreconciliables y los desajustes en esa pareja no se hacen esperar
SINOPSIS: Durante una juerga entre colegas, un cronista deportivo conoce a una diseñadora de modas y, mutuamente atraídos, se casan. Pronto serán notorias las diferencias entre los mundos de ambos, chocando con estrépito entre una serie de enredos complementarios propiciados por una temperamental ex novia y unos gangsters.
La despechada Lori Shannon (magnífica Dolores Gray) esconde aviesas intenciones para con su ex novio
Maxie Stultz (antológico Mickey Shaughnessy) es un boxeador sonado dispuesto a defender ciegamente a su amigo Mike de los "hombres que le miran mal"
COMENTARIO: El inicio de “MI DESCONFIADA ESPOSA” (que tomado ahora hubiera dado lugar a una burda comedia del tipo “RESACÓN EN LAS VEGAS”) y que propicia esa beligerante trama en torno al “reajuste conyugal” de Mike y Marilla, podría recor­darnos esas comedias “matrimoniales” que bordaba George Cukor (sin ir más lejos, “LA COSTILLA DE ADÁN”). Pero no, ésta es de Minnelli, muy de Minnelli. Brillante, incisiva y desopilante, estamos sin duda alguna ante una de las mejores comedias de este elegante e inspirado director (muy poco valorado hasta que los chicos del “Cahiers” francés lo “descubrieron” en los años cincuenta), en la que no faltan hallazgos antológicos como, por ejemplo, la solución acústico-visual dada a la resaca de Gregory Peck, el inefable personaje del boxeador sonado que incorpora Mickey Shaughnessy o el improvisado momento musical surgido de la pelea final en el callejón, en la que uno de los contendientes (Jack Cole) es coreó­grafo y coherentemente opta por resolverla a ritmo de ballet. La felina y magnética Lauren Bacall está espléndida en un papel en principio destinado a Grace Kelly que prefirió desertar en pos de un regio destino en Mónaco. 
NOTA: como dato a reseñar, durante el rodaje la Bacall estaba pasando por momentos amargos con su esposo Humphrey Bogart agonizante a causa de un cáncer de esófago.