29 de agosto de 2011

VOLVERÁS A MÍ (Once More, with Feeling!)
(USA-GB) Columbia/Stanley Donen, 1959. 92 min. Color.
Pr: Stanley Donen y Paul Radin. G: Harry Kurnitz, basado en su propia obra. Ft: Georges Perinal. Mt: Jack Harris. DA: Alexandre Trauner. Ms: Nuir Mathieson, con fragmentos de Beethoven, Chopin, Wagner, Brahms y Souza. Títulos: Maurice Binder. Dr: Stanley Donen.
Int: Yul Brynner, Kay Kendall, Gregory Ratoff, Mervyn Johns, Geoffrey Toone, Harry Lockhart, Shirley Anne Field, Martin Benson, Maxwell Shaw.
El ego de Victor y el temperamento de Dolly los convierte en dos fuerzas de la naturaleza en difícil equilibrio
SINOPSIS: Un irascible y egocéntrico director de orquesta es sorprendido con una atractiva jovencita por su temperamental esposa, que tras un espectacular ataque de histeria pedirá el divorcio. A él, tal idea le estremece ya que su mujer es también su eficaz "relaciones públicas", la que le busca y consigue todos sus conciertos. Ante la negra perspectiva de quedarse sin ella, pondrá en marcha todos los trucos que se le ocurren para recuperarla.
Si aplicáis el oído, os llegará el temblor de las cuerdas de ese arpa que se interpone entre los beligerantes cónyuges simulando una tregua
COMENTARIO: Nueva incursión en una de las temáticas más queridas de Donen como es la problemática de la pareja, abordada en esta ocasión con abierto desenfado, sin otra preocupación, creemos, que la de conseguir una estilizada caricatura del asunto. Para ello, encontró un excelente apoyo en los diálogos brillantes y barrocos de Harry Kurnitz (inolvidables, las imaginativas metáforas verbales que utiliza el personaje de Gregory Ratoff) y, sobretodo, en el juego interpretativo de la sensacional Kay Kendall (que lamentablemente moriría a las pocas semanas de finalizar el rodaje, víctima de una leucemia) y en la inteligente utilización de un Yul Brynner en vena de genial payaso con su composición del narcisista director de orquesta Victor Fabian. Ese mismo año, Donen reicidiría con el rasurado actor en su siguiente película, "UNA RUBIA PARA UN GANGSTER" (Surprise Package).
ADIÓS, CHARLIE (Goodbye Charlie)
(USA) T. Century-Fox/Venice, 1964. 116 min. Color. CinemaScope.
Pr: David Weisbart. G: Harry Kurnitz, basado en la obra de George Axelrod. Ft: Milton Krasner. Mt: John W. Holmes. DA: Jack Martin Smith y Richard Day. Vest: Helen Rose. Ms: André Previn. Dr: Vincente Minnelli.
Int: Tony Curtis, Debbie Reynolds, Walter Matthau, Joanna Barnes, Ellen McRae (Ellen Burstyn), Laura Devon, Martin Gabel, Roger C. Carmel, Harry Madden, Myrna Hansen.
La "transmigración de almas", un plato demasiado fuerte para George, el amigo de Charlie
SINOPSIS: En el mundillo de Hollywood, un escritor mujeriego es sorprendido y muerto a tiros por un airado marido durante la celebración de una fiesta en un yate. Al poco tiempo, el difunto regresa al mundo reencarnado como una apetitosa rubia que con su desinhibida actitud pondrá en serios aprietos al que fuera su mejor amigo antes de estos acontecimientos, en su anterior existencia.
George se enfrenta a una situación complicada: está enamorándose de su "amigo"
COMENTARIO: El material de base (adaptado de una exitosa obra teatral) parecía en principio más adecuado para las vitriólicas manos de un Billy Wilder, sorprendiendo en las elegantes y refinadas manos de Minnelli. El resultado, en cualquier caso, fue una gran comedia en la que el autor de "BRIGADOON" sorteó con agilidad felina las escabrosidades del argumento, llevándolo siempre que pudo a su terreno. Tras "CAUTIVOS DEL MAL" y "DOS SEMANAS EN OTRA CIUDAD", era la tercera vez que se acercaba a la fauna que habita la viciada trastienda del mundo del cine. En la que ahora nos ocupa, la evidente inadecuación de la Reynolds a su papel (Lauren Bacall lo había representado en las tablas) representa un pequeño lastre para el film, suficientemente compensado por la excelencia del resto de sus compañeros de reparto, entre los que hay que destacar a un magnífico Tony Curtis.  

23 de agosto de 2011

JENNIE (Portrait of Jennie)
(USA) Vanguard Pictures (David O. Selznick), 1948. 86 min. BN (secuencia en color).
Pr: David O. Selznick. G: Paul Osborn, Peter Berneis y Leonardo Bercovici, basado en la novela de Robert Nathan. Ft: Joseph H. August y Lee Garmes. Mt: William Morgan y Gerald Wilson. DP: J. McMillan Johnson. Vest: Lucinda Ballard y Anna Hill Johnstone. Ms: Dimitri Tiomkin, sobre temas de Claude Debussy. Canción de Jennie: Bernanrd Herrmann. Dr: William Dieterle.
Int: Jennifer Jones, Joseph Cotten, Ethel Barrymore, David Wayne, Lillian Gish, Cecil Kellaway, Albert Sharpe, Florence Bates, Henry Hull, Felix Bressart.
¿Qué misterio envuelve a esa evanescente criatura que surge ante el pintor?
SINOPSIS: En el invierno de 1934, en Nueva York, un joven pintor sin dinero trata de vender alguna de sus pinturas. Un anochecer en Central Park, una niña que dice llamarse Jennie se dirige a él como si le conociera de siempre y luego desaparece prometiéndole crecer deprisa. En los meses siguientes se suceden nuevas apariciones de esta fascinante y enigmática jovencita y en cada una de ellas parece haber avanzado vertiginosamente hacia la madurez. Nuestro artista, obsesionado por ella, se percata de que es el único que puede verla y oírla y será la inspiración que necesita para pintar el mejor cuadro de su vida.
Jennie posa para el pintor enamorado de un fantasma
COMENTARIO: Sin duda, la mejor y más inspirada realización en la dilatada carrera del casi siempre interesante William Dieterle (debemos suponer que en el caso que nos ocupa también tuvo que ver la producción del meticuloso David O. Selznick, a la sazón, esposo de la actriz protagonista). Se trata de una bellísima historia cargada de melancolía y romanticismo en la que se utilizaron con maestría los pinceles narrativos que sirvieran para dotar a la película de una atmósfera invernal, lúgubre y premonitoria. Imágenes llenas de lirismo, hermosas en su diseño y composición, en especial, entre muchas otras, todas las que describen los encuentros del pintor con la inaprehensible Jennie en Central Park y la increíble, impresionante secuencia de la tormenta en el faro. Todo un hito del cine romántico, un film absorbente, emocionante, que gusta más cuantas más veces se ve. Su puesta en escena es el afortunado resultado de la perfecta conjunción de intenciones e intereses, también de los elementos barajados, de la sensibilidad y el talento de sus artífices reunidos, en fin, de esa magia que surge de tarde en tarde cuando todo encaja, complementándose para el perfecto acabado de una obra. Mención especial merecen los espléndidos trabajos de Joseph Cotten, Jennifer Jones y Ethel Barrymore. Nota: el plano final que muestra el retrato de Jennie en el museo, se filmó en color, así como un especial tratamiento de los tonos (superponiendo dos negativos) en la mencionada secuencia de la tormenta en el faro.

15 de agosto de 2011

EL TIGRE DE ESNAPUR / LA TUMBA INDIA (Der tiger von Eschnapur/Das indische grabmal)
(Al-It-Fr) CCC/Regina/Critérion/Rizzoli/Imperia, 1958-59. 198 min. Color.
Pr: Louise de Masure y Eberhard Meischner. Pr Ej: Arthur Brauner. G: Ftitz Lang y Werner Jörg Lüddecke, basado en la novela de Thea von Harbou. Ft: Richard Angst. Mt: Walter Wischniewsky. DA: Helmut Nentwig y Willy Schatz. Vest: Claudia Herbert y Günter Brosdz. Cor: Robby Gay y Billy Daniel. Ms: Michel Michelet y Gerhard Becker. Dr: Fritz Lang.
Int: Debra Paget, Paul Hubschmid, Walter Reyer, Claus Holm, Sabine Bethmann, Valery Inkijinoff, René Deltgen, Luciana Paluzzi, Jochen Blurne, Jochen Brockman, Guido Celano, Angela Portaluri, Richard Lauffen.
La bailarina Seeta (Debra Paget) desea agradecer al arquitecto su providencial aparición, enfrentándose al tigre
Y él queda fascinado ante la exótica belleza de la muchacha
SINOPSIS: EL TIGRE DE ESNAPUR: Un arquitecto europeo llega a la India contratado por el Maharajah de Esnapur para diseñar y construir una nueva ciudad. Mientras tanto, salva la vida a una bella bailarina cuando es atacada por un tigre y se enamora de ella, pero la muchacha resulta ser la amada del Maharajah y cuando éste descubre el romance hace apresar al arquitecto. No obstante, logra escapar llevándose a la chica con él. Al ser perseguidos, se ven obligados a refugiarse en el desierto donde estarán a punto de morir de sed.
LA TUMBA INDIA: Salvados de las arenas, son finalmente capturados por el dueño y señor de Esnapur que encierra a la bailarina en sus aposentos y encadena al arquitecto en la profundidad de un pozo. Sin embargo, durante un golpe de estado propiciado en palacio por el hermano del Maharajah, la pareja de enamorados intenta escapar por los laberínticos subterráneos, descubriendo con horror la ocultada colonia de leprosos que los pueblan. Fracasada la intentona golpista y restablecido el orden, el Maharajah acepta la realidad y permitirá a su amada irse con el arquitecto, mientras él se retira a una cueva como siervo de un anciano santón.
El romance entre la bailarina y el arquitecto será sometido a duras pruebas
La bellísima y cimbreante Seeta nos ofrecerá una danza de infarto... por varias razones
COMENTARIO: Alemania en 1920: la entonces esposa de Fritz Lang, Thea von Harbou, había escrito una historia llamada "La tumba india" que convertida en guión debía dirigir su marido para el productor Joe May; pero éste decidió en el último momento asumir también las tareas de dirección dejando a Lang fuera del proyecto. Treinta y ocho años después, el ofrecimiento de ese mismo guión serviría al autor de "FURIA" como pretexto para clausurar su etapa americana y regresar a Europa. Se trata de una película (dividida en dos partes que se exhibieron por separado) en la que romance, aventuras y exotismo son elementos combinados de manera fascinante a través de una puesta en escena cuya aparente ingenuidad no es otra cosa que la recuperación de una narrativa perfecta en su pureza que, sin embargo, esconde complejos mecanismos expresivos. Quizá debamos acudir a la engañosa sencillez de lo geométrico para tratar de definir la hipnótica belleza de sus imágenes, en ocasiones aterradoras y pesadillescas y casi siempre emocionantes. A todo ello, añadamos como guinda el felino y turbador atractivo de Debra Paget incorporando a Seeta la bailarina (impagable, su danza ante la cobra).

10 de agosto de 2011

NO HAGAN OLAS (Don't Make Waves)
(USA) MGM/Filmways/Reynard, 1967. 97 min. Color. Panavision.
Pr: Martin Ransohoff y John Calley. G: Ira Wallach, George Kirgo y Maurice Richlin, basado en la novela "Muscle Beach" de Ira Wallach. Ft: Philip Lathrop. Mt: Rita Roland y Thomas Stanford. DA: George W. Davis y Edward Carfagno. Ms: Vic Mizzy. Dr: Alexander Mackendrick.
Int: Tony Curtis, Claudia Cardinale, Sharon Tate, Robert Webber, Joanna Barnes, David Draper, Mort Sahl, Edgar Bergen, Jim Backus.
Tras la catástrofe, la buena vida se presenta por sorpresa
SINOPSIS: En Malibú, un trotamundos simpático y amoral pierde su coche y las escasas pertenencias durante un rocambolesco accidente con una italiana temperamental que resulta ser la amante de un alto ejecutivo. Este percance es aprovechado por nuestro despojado hombre para conseguir un puesto en la empresa de aquel. Nuevos personajes se entremezclarán, estableciendo una cadena de engaños en la que unos y otros se utilizan para la consecución de sus respectivos fines.
Curtis contempla (y desea) el cuerpo apetecible y perfecto de Sharon
COMENTARIO: Pese a estar resuelta en clave de comedia, la acidez y el desencanto son los protagonistas de esta menospreciada película. Aquí, los personajes, productos típicos de algo que se está descomponiendo, deshumanizados, mezquinos y absurdos, son comprendidos por Alexander Mackendrick pero ya no se les puede amar. No existe salvación posible para ninguno: los mete a todos en una casa prefabricada y en medio de una tormenta la deja rodar por la ladera de una montaña. Tal vez, enlodados y maltrechos, el instinto de conservación y el miedo a la soledad les empuje a creer en la necesidad de unir sus destinos, simulando amor. Esta fue la última película de su autor, un desencantado humanista injustamente relegado al olvido hasta su muerte. La nula repercusión en taquilla de esta formidable falsa comedia de fondo aún más negro que el de "SWEET SMELL OF SUCCESS", sin duda contribuyó al definitivo retiro de su autor de los platós. En los años que le quedaron de vida se dedicó a la docencia.
YO VIGILO EL CAMINO (I Walk the Line)
(USA) Columbia/Frankenheimer-Lewis/Atticus, 1970. 97 min. Color. Panavision.
Pr Ej: Edward Lewis. Pr: Harold D. Cohen, G: Alvin Sargent, basado en la novela "An Exile" de Madison Jones. Ft: David M. Walsh. Mt: Henry Berman. DA: Albert Brenner. Ms y Can: Johnny Cash. Dr Ms: Robert Johnson. Dr: John Frankenheimer.
Int: Gregory Peck, Tuesday Weld, Estelle Parsons, Ralph Meeker, Charles Durning, Lonny Chapman, Jeff Dalton, Freddie McCloud, Jane Rose.
La vida del honesto sheriff Tawes está a punto de dar un vuelco
La ambivalente Alma McCain será la llama inspiradora
SINOPSIS: El sheriff de una pequeña población de Tennessee, hombre de mediana edad honesto y sosegado con esposa y una hija, conoce a una turbadora y aparentemente ingenua adolescente, miembro de una familia que se dedica a la destilación clandestina de whisky, de la que se enamora perdidamente. Esta postrera pasión llega a ser arrolladora y le empujará a una situación límite cuando se entera de que ha sido utilizado.
COMENTARIO: El grisáceo purgatorio de la resignación a medias, del vacío y el hastío, del fracaso cotidiano, es momentáneamente iluminado por la tardía e inesperada llegada de un último tranvía al que el protagonista de esta historia se aferra con desesperación en un patético esfuerzo por subirse y escapar de la mediocridad acogotante, de la vida sin sentido. Las poderosas imágenes del film, cargadas de emoción y enriquecidas con las baladas de Johnny Cash punteando la historia, saben transmitir con noqueante fuerza esa sensación angustiosa y terrible. Estamos seguramente ante la mejor, la más inspirada realización de John Frankenheimer en la que cabe destacar, además, la estremecedora composición llevada a cabo por un Gregory Peck inusualmente implicado y sincero, llegando, por momentos, a colocarnos un nudo en la garganta (el rostro congestionado y anhelante, un grito agónico llamando a Alma y una desesperada y arrasadora carrera tras el espejismo irremediablemente perdido). Finalmente, cerrando la película, rostros vaciados, congelados, de los que esperan la muerte biológica sentados en el porche.
ENCUENTRO EN PARÍS (Paris When it Sizzles)
(USA) Paramount/Charleston/Richard Quine, 1962-63. 110 min. Color.
Pr: Richard Quine y George Axelrod, basado en una historia de Julien Duvivier y Henri Jeanson. Ft: Charles Lang Jr. Mt: Archie Marshek. DA: Jean d'Eaubonne. Ms: Nelson Riddle. Dr: Richard Quine.
Int: William Holden, Audrey Hepburn, Noel Coward, Gregoire Aslan, Raymond Bussières. Cameos: Tony Curtis, Marlene Dietrich, Mel Ferrer.
Comencemos por el título: "La muchacha que robó la Torre Eiffel"
SINOPSIS: Un prestigioso guionista americano residente en París, vividor, egocéntrico y algo perezoso, arrastra el encargo de un productor de escribir un guión en un plazo a punto de expirar. Para darle un empujón al trabajo, contrata los servicios de una mecanógrafa, iniciando con ella un sutil juego de seducción mientras intenta construir una historia que constantemente rectifica y en la que él mismo es siempre el héroe y ella la heroína.
Gaby permanece alerta ante los seductores avances de su jefe
COMENTARIO: Girando en torno a la figura del creador de historias, Richard Quine ironizó con elegancia al tiempo que rendía un chispeante homenaje al oficio de cineasta y de paso a un determinado tipo de cine del que él, por la época en que rodó esta película, sentíase brillante artífice. Efectivamente, el autor de "ME ENAMORÉ DE UNA BRUJA" consiguió esta vez una comedia libre y perfecta (pese a un accidentado rodaje), repleta de hallazgos e impregnada de "festivo serendípity" que rezuma ese París veraniego y burbujeante en el que Audrey Hepburn y William Holden -en libertad vigilada- son ellos mismos divirtiéndose y enamorándose mientras nos divierten y enamoran. Un beso, un fundido... la palabra "Fin". Se encienden las luces de la sala y mientras abandonas el patio de butacas, aún presa de la fascinación, cuesta reintegrarse al mundo real. Nota: la idea argumental de esta comedia está basada en "LA FETE A HENRIETTE", película dirigida por Julien Duvivier en 1952, de la que puede considerarse un remake (muy superior al original).

8 de agosto de 2011

TIEMPO DE AMAR, TIEMPO DE MORIR (A Time to Love and a Time to Die)
(USA) Universal, 1958. 132 min. Color. CinemaScope.
Pr: Robert Arthur. G: Orin Jannings, basado en la novela de Erich Maria Remarque. Ft: Russell Metty. Mt: Ted J. Kent. DA: Alexander Golitzen y Alfred Sweeney. Vest: Bill Thomas. Ms: Miklos Rozsa. Dr: Douglas Sirk.
Int: John Gavin, Liselotte Pulver, Jock Mahoney, Keenan Wynn, Don DeFore, Thayer David, Erich Maria Remarque, Dieter Borsche, Jim Hutton, Barbara Rütting, Dorothea Wieck, Klaus Kinski, Charles Regnier, Agnes Windeck, Clancy Cooper.
Un paréntesis para amar...
SINOPSIS: Durante la II Guerra Mundial, un soldado alemán en el frente ruso consigue por fin un permiso y regresa a casa. Pero se encuentra con su ciudad destruida por los bombardeos y su familia desaparecida. Mientras busca noticias, conoce a una muchacha solitaria de la que se enamora y con la que vivirá un intenso romance. Antes de finalizar su permiso, se casan. Sin embargo, él hallará la muerte cuando regresa al frente.
El final de ese paréntesis, dulcificado por el recuerdo
COMENTARIO: La penúltima realización de Douglas Sirk (se despediría del cine al año siguiente con "IMITACIÓN A LA VIDA") desarrollaba a partir de una novela del autor de "Sin novedad en el frente", un melodrama intensamente romántico, recortado sobre el marco terrible y desolador de una Alemania destruida, habitada por el miedo y la muerte, soldados desmoralizados, sonámbulos sin hogar, perseguidos ocultos y carroñeros de retaguardia. Lógicamente, por encima de la historia de la pareja protagonista, dos seres víctima de la crueldad sin sentido de la guerra dándose calor en medio de los escombros, flota el mensaje antibelicista, efectivo y demoledor. La admirable, depurada narrativa de Sirk consiguió una obra que si no llega a alcanzar la absoluta perfección y redondez de su siguiente trabajo, contiene, sin embargo, imágenes y momentos capaces de ponernos un nudo en la garganta.
SED DE MAL (Touch of Evil)
(USA) Universal, 1958. 106 min. BN.
Pr: Albert Zugsmith. G: Orson Welles, basado en la novela "Badge of Evil" de Whit Masterson (Robert Allison Wade y William Miller). Ft: Russell Metty. Mt: Virgil M. Vogel, Aaron Stell y Edward Curtiss. DA: Alexander Golitzen y Robert Clatworthy. Ms: Henry Mancini. Dr: Orson Welles.
Int: Charlton Heston, Orson Welles, Janet Leigh, Joseph Calleia, Akim Tamiroff, Ray Collins, Dennis Weaver, Joanna Moore, Valentín de Vargas, Mort Mills, Víctor Millán, Harry Shannon, Lalo Ríos. Cameos: Marlene Dietrich, Zsa Zsa Gabor, Joseph Cotten, Mercedes McCambridge, Keenan Wynn.
Quinlan es un trampero de la verdad: la olfatea, la detecta y pone la trampa para cazarla
SINOPSIS: Un policía mexicano recién casado y su esposa, son testigos circunstanciales de la explosión de un coche con sus dos ocupantes en la frontera de México y EE.UU. Cuando él asiste a las investigaciones como observador, se percata del irregular proceder del policía encargado del caso, un imponente individuo, temible en sus intuitivos y corruptos métodos.
Vargas y su esposa, atrapados en las torticeras estrategias de Quinlan
COMENTARIO: A los ocho años de ser "expulsado" del paraíso, Welles regresó a Hollywood para incorporarse como actor al reparto de "SANGRE EN EL RANCHO" (Man in the Shadow) dirigida por Jack Arnold y producida por Albert Zugsmith. Este productor, un tipo ciertamente peculiar, quiso repetir experiencia con Welles y le ofreció un papel en la película que estaba preparando para Charlton Heston. Éste, recién salido de "LOS DIEZ MANDAMIENTOS", se empecinó con una tozuda y heroica insistencia (deseaba trabajar a las órdenes del genio de Kenosha) en que también le permitieran dirigirla. Así, lo que probablemente hubiera sido un vulgar thriller, se convirtió en una obra de portentosa fuerza visual, que se eleva desde lo imposible (a partir de la brillantísima, barroca, aérea, anonadante grúa que abre el film) sorprendiendo al espectador con audaces soluciones de puesta en escena que transforman y enriquecen materiales de derribo hasta integrarlos en la médula de una poderosa, insólita, enigmática tragedia que transita el interior de los pasillos, laberínticos y oscurecidos, del alma humana. Nota: en 1998, el film fue objeto de una "restauración" que supuestamente devolvía la versión sin manipular concebida por el realizador, recuperándose cinco minutos.

7 de agosto de 2011

CHARADA (Charade)
(USA) Universal/Stanley Donen, 1963. 113 min. Color.
Pr: Stanley Donen y James Ware. G: Peter Stone, basado en el relato "The Unsuspecting Wife" de Peter Stone y Marc Behm. Ft: Charles Lang Jr. Mt: James Clarke. DA: Jean d'Eaubonne. Ms: Henry Mancini. Títulos: Maurice Binder. Dr: Stanley Donen.
Int: Cary Grant, Audrey Hepburn, Walter Matthau, James Coburn, George Kennedy, Ned Glass, Jacques Marin, Dominique Minot, Thomas Chelimsky, Paul Bonifas.
Una buena técnica de acercamiento: el tamouré de la naranja
SINOPSIS: Reggie Lambert, una americana residente en Francia y cuyo marido ha muerto en extrañas circunstancias, es ayudada en sus pesquisas por un solícito y atractivo desconocido que dice llamarse Alex. Entonces, tres siniestros personajes entran en escena para reclamar a la viuda una fortuna que aseguran les pertenece y que al parecer estaba en posesión del finado. Los continuos cambios de personalidad de su protector y diversos avatares irán complicando gradualmente la existencia de la pobre Reggie.
Él la mira, ella nos mira
COMENTARIO: Estamos ante una genial comedia de suspense en la que el espectador, del mismo modo que su atribulada protagonista femenina, se ve atrapado en un constante dilema entre lo aparente y lo real. Este film representó probablemente la cumbre en la carrera de Stanley Donen, pudiendo ser considerado también, si se quiere, un homenaje al cine de Hitchcock sin que por ello el autor de "BÉSALAS POR MÍ" renunciase a su depurado estilo, perfectamente reconocible en una puesta en escena elegante y cristalina en la que el preciso juego de la cámara y una estilizada dirección de actores (maravillosa química entre Grant y Hepburn) imprimen musicalidad al impecable ritmo de la película, gozosa obra maestra para disfrutar de su visionado una y otra vez. Tres años después, Donen volvería a tocar el cielo con "DOS EN LA CARRETERA".

6 de agosto de 2011

DUELO EN LA ALTA SIERRA (Ride the High Country/Guns in the Afternoon)
(USA) MGM, 1962. 94 min. Color. CinemaScope.
Pr: Richard E. Lyons. G: N.B. Stone Jr. y (sin acreditar) Robert Creighton Williams y Sam Peckinpah. Ft: Lucien Ballard. Mt: Frank Santillo. DA: George W. Davis y Leroy Coleman. Ms: George Bassman. Dr: Sam Peckinpah.
Int: Randolph Scott, Joel McCrea, Ronald Starr, Mariette Hartley, James Drury, Edgar Buchanan, R.G. Armstrong, Warren Oates, John Anderson, John Davis Chandler, L.Q. Jones, Percy Helton, Byron Foulger.
Dos cabalgan juntos, pese a las diferentes posturas con que se enfrentan ambos a su actual circunstancia
SINOPSIS: Dos viejos agentes de la ley retirados, que en su juventud cabalgaron juntos, reciben el encargo de transportar oro desde un poblado minero en la montaña hasta el banco. Durante el viaje, uno de ellos cederá a la tentación de quedarse con el cargamento.
Cansancio, mala paga y agujeros en la suela de las botas. Triste y escaso bagaje para la vejez
COMENTARIO: Los dos protagonistas de este hermoso western crepuscular ven cómo una época y una forma de entender la existencia están siendo arrinconadas y sustituidas por nuevos sistemas y conceptos que trae consigo la entrada en el siglo XX del Oeste que ellos conocieron. Uno, lo asume con dolorida elegancia, el otro, con pragmatismo. Pero ambos saben que ya nadie los necesitará y aprovecharán la última oportunidad que les brindan para reivindicar su código moral y su estilo de vida. Esta temática sería retomada por Peckinpah, ampliándola, en posteriores westerns suyos, entre los que cabe destacar "GRUPO SALVAJE". En unos exteriores que nos remiten a los grandes westerns de Anthony Mann, se desarrolla la acción de "DUELO EN LA ALTA SIERRA" que el realizador conduce con pulso, maestría y sensibilidad hasta culminar en uno de los finales más bellos y tristes jamás filmados. Nota: los emblemáticos Randolph Scott y Joel McCrea, realmente espléndidos, se despedían del cine en beauté con esta película.

5 de agosto de 2011

UNO, DOS, TRES (One, Two, Three)
(USA) United Artists/Mirisch/Pyramid, 1961. 115 min. BN. Panavision.
G: Billy Wilder & I.A.L. Diamond, basado en la obra de Ferenc Mohlnar. Ft: Daniel L. Fapp. Mt: Daniel Mandell. DA: Alexandre Trauner. Ms: André Previn. Pr y Dr: Billy Wilder.
Int: James Cagney, Horst Buchholz, Pamela Tiffin, Arlene Francis, Liselotte Pulver, Howard St.John, Hans Lothar, Leon Askin, Lois Bolton, Peter Capell, Ralf Wolter. Cameo: Red Buttons.
Reuniones de negocios: se sabe cómo empiezan, pero no cómo terminan...
SINOPSIS: En el arranque de la década de los sesenta del pasado siglo, el delegado de la Coca-Cola en Berlín Occidental entra en negociaciones con una delegación soviética para introducir la famosa bebida en la URSS, asunto que ha de compaginar con el incomodante encargo de vigilar a la alocada hija de su jefe que ha llegado desde Estados Unidos en una gira vacacional.
Plano final: Una Pepsi?... Schlemmer!!!
COMENTARIO: La inteligente y perfecta construcción del guión, la brillantez y agilidad de unos diálogos irreverentes y en ocasiones cargados de veneno, el análisis perspicaz de los elementos integrantes de la parcela elegida, son algunas de las características apreciables en las obras concebidas por el binomio Wilder & Diamond. Este breve prefacio es especialmente pertinente en el caso de la película que comentamos, sátira de ritmo vertiginoso (superando incluso al logrado en "CON FALDAS Y A LO LOCO"), de una agudeza demoledora que centra sus aguijoneantes puyas en la obsesión expansionista yanqui. Eligiendo aquí el marco de un Berlín dividido por la política de bloques, se hace hincapié en el cinismo y el deterioro moral que marcaban la convivencia entre americanos, alemanes y rusos, un tema ya tocado por Wilder en "BERLÍN OCCIDENTE" y de refilón, en "TESTIGO DE CARGO". Memorable tour de force del gran James Cagney.

4 de agosto de 2011

EL ESPÍRITU DE LA COLMENA
(Esp) Elías Querejeta P.C., 1973. 98 min. Color.
Pr: Elías Querejeta. G: Ángel Fernández Santos y Víctor Erice. Ft: Luis Cuadrado. Mt: Pablo G. del Amo. DA: Jaime Chávarri. Ms: Luis de Pablo. Dr: Víctor Erice.
Int: Fernando Fernán Gómez, Teresa Gimpera, Ana Torrent, Isabel Tellería, Lali Soldevila, Estanis González, Juan Margallo, Kety de la Cámara, José Villasante, Manuel de Agustina.
Ana asiste a la escuela como todos los días, pero hoy sus grandes ojos ausentes parecen invocar algo mágico proyectado sobre una sábana.
SINOPSIS: A Hoyuelos, un pueblo de la meseta castellana, llega en 1940 la camioneta del cine y la película que proyectan es "El doctor Frankenstein". Ana e Isabel, hermanas de siete y nueve años respectivamente, asisten a la sesión y la primera queda especialmente afectada por el contenido de las imágenes, sintiéndose desde entonces empujada a una fascinada búsqueda del monstruo-espíritu.
De excursión por el bosque, Ana e Isabel escuchan absortas las explicaciones de su padre sobre los peligros de la traicionera belleza de una seta.
COMENTARIO: De repente, en el depresivo panorama del cine español de la época, apareció por sorpresa esta insólita, inclasificable, enigmática, fascinante y bellísima obra. En un mundo de claroscuros, triste y cerrado (la España aletargada de sueños negados) dentro del que sus habitantes viven, se mueven y agitan ignorando voluntariamente el exterior, Ana siente el inquieto despertar de la emoción y el asombro. El descubrimiento, un buen día, del "monstruo" de Frankenstein en la maltrecha pantalla del cine del pueblo, empujará a la niña fuera de la colmena en una transgresora búsqueda que dé respuesta a esa curiosidad suscitada por todo cuanto hay en el exterior oscuro e inexplorado, a ese anhelo por descubrir y llegar hasta el lugar donde habita el espíritu perseguido.
La atmósfera suspendida, la concepción serena y poética de las imágenes, su cadencia y concatenación, la desasosegante y profunda mirada de Ana Torrent, todo filtrado a través de la luz de tonos dorados creada por el genial Luis Cuadrado a partir de los colores sugeridos por una colmena de abejas, son elementos decisivos que contribuyeron a hacer de esta película una joya "hexagonal" de complejo e irrepetible diseño y belleza incomparable.
LA CONDESA DE HONG KONG (A Countess From Hong Kong)
(GB) Universal, 1967. 120 min. Color.
Pr: Jerome Epstein. Ft: Arthur Ibbetson. Mt: Gordon Hales. DP: Don Ashton. Vest: Rosemary Burrows y (no acreditada) Olga Lehmann. G, Ms y Dr: Charles Chaplin.
Int: Marlon Brando, Sophia Loren, Tippi Hedren, Sydney Chaplin, Patrick Cargill, Margaret Rutherford, Oliver Johnston, Michael Medwin, John Paul, Angela Scoular, Bill Nagy. Cameos: Geraldine Chaplin, Charles Chaplin.
La contundente belleza de Sophia Loren, perfecta encarnación de la "condesa" Natasha
SINOPSIS: Un diplomático americano, durante una escala en Hong Kong del barco en el que viaja, efectúa una escapada nocturna y conoce a una bella muchacha de origen ruso que se gana la vida como "señorita de compañía" en los bailes de la ciudad. Cuando nuestro hombre, tras una noche loca, reanuda su crucero, descubre que esa chica se ha colado en su camarote como polizón.
El narcisismo de Brando amargó la existencia de Chaplin durante el rodaje, pero el resultado fue brillante
COMENTARIO: La última realización de Charles Chaplin (de tenso rodaje por la saboteadora actitud de Brando) fue denostada por la crítica que en su día la tildó de cine rancio y chocheante. Injusta y cegata apreciación para una obra bañada por la serenidad, conmovedora en su romanticismo y con un humor no exento de la melancolía de quien sospecha que ha llegado al final. Sin duda, la perspectiva que otorga siempre el paso del tiempo ha servido para recolocar esta hermosa y fascinante obra maestra en el privilegiado lugar que le corresponde. Si quien esto escribe se viera forzado a elegir las cinco mejores películas de su vida, probablemente ésta sería una de ellas.

3 de agosto de 2011

DETECTIVE SIN LICENCIA (Gumshoe)
(GB) Columbia/Memorial, 1971. 85 min. Color.
Pr: Michael Medwyn. G: Neville Smith. Ft: Chris Menges. Mt: Fergus McDonell. DP: Michael Seymour. Ms: Andrew Lloyd Weber. Dr: Stephen Frears.
Int: Albert Finney, Billie Whitelaw, Frank Finlay, Janice Rule, Caroline Seymour, Fulton MacKay, Billy Dean, George Innes, Bert King, Ken Jones, Neville Smith, George Silver, Maureen Lipman.
El solitario animador de club Eddie Ginley, se hace el duro dentro de su gabardina
SINOPSIS: El animador de un modesto club nocturno de Liverpool, distrae sus frustraciones soñando con días de gloria y aventuras detectivescas en el estilo de un Sam Spade. Estas aficiones le llevarán a inmiscuirse en un sucio asunto de contrabando de armas en el que está complicado su hermano.
Secretamente enamorado de su cuñada, Eddie continúa imitando a Sam Spade
COMENTARIO: Eddie Ginley (magnífico Albert Finney) es un romántico desencantado que se empeña en soslayar la realidad del mundo en que vive, hablando y comportándose como si fuera un personaje de Dashiel Hammett porque eso tal vez le permite enmascarar su soledad y adormecer el sentimiento de fracaso que le persigue. Resuelto en tono de comedia ácida, este inteligente y agradabilísimo thriller es a la vez revisitación y homenaje a un género tan representativo de la década de los cuarenta como es el "negro". Tomando como modelos "EL HALCÓN MALTÉS" de Huston y "EL SUEÑO ETERNO" de Hawks, el realizador llega a conseguir el tono, el ritmo y la brillantez de aquellos films, adecuando magistralmente los elementos a una época y un escenario que no son los habituales en este tipo de historias.
BÉSALAS POR MÍ (Kiss Them for Me)
(USA) T. Century-Fox, 1957. 102 min. Color. CinemaScope.
Pr: Jerry Wald. G: Julius Epstein, basado en la novela de Fred Wakeman y en la obra teatral de Luther Davis. Ft: Milton Krasner. Mt: Robert Simpson. DA: Lyle R. Wheeler y Maurice Ransford. Vest: Charles LeMaire. Ms: Lionel Newman. Dr: Stanley Donen.
Int: Cary Grant, Jayne Mansfield, Suzy Parker, Ray Walston, Larry Blyden, Leif Erickson, Harry Carey Jr., Nathaniel Frey, Jack Mullaney, Werner Kemplerer, Ben Wright, Richard Deacon. Voz: Deborah Kerr (doblando a Suzy Parker).
El frente está lejos pero yo estoy cerca. Muchachos, soy vuestra gatita
SINOPSIS: Tres pilotos, héroes de la campaña del Pacífico, consiguen un permiso de tres días para ir a San Francisco con la condición de dar una serie de mítines que mantengan la moral de los civiles. Pero ellos sólo desean divertirse y olvidar la guerra durante unos días, por lo que nada más poner los pies en tierra organizan un multitudinario guateque en las habitaciones del hotel donde se hospedan.
Mi nombre es Gwinneth y conozco un local donde se puede oír al trompetista
COMENTARIO: Durante su corta permanencia lejos del escenario de la guerra, entre juerga y juerga, los tres protagonistas masculinos de esta comedia agridulce y desencantada, irán modificando su escala de valores en la medida que marca su paulatino descubrimiento de la verdadera naturaleza del way of life que tan ingenua y valientemente creían defender desde sus aviones en los cielos del frente: negocios de guerra, engaños y manipulaciones, una sarta de inmisericordes actitudes y estrategias guiadas por el interés, el mercantilismo, la especulación y la ausencia de moral. Sin embargo, de ese zócalo de marcaderes y cínicos de retaguardia surgirá, improvisada y precaria, una relación de pareja en los personajes que interpretan Cary Grant y Suzy Parker. Juntos, irán remontando lo aparencial hacia el conocimiento mutuo y el amor. Maravillosa e inolvidable Jayne Mansfield en la genial caricatura que de la mano de Donen, hizo de sí misma en esta formidable película.