22 de diciembre de 2018

¡QUÉ BELLO ES VIVIR! (It’s a Wonderful Life)
(USA) RKO / Liberty Films, 1946. 128 min. BN.
G: Frances Goodrich, Albert Hackett, Jo Swerling, Dorothy Parker y Michael Wilson (no acreditados) y Frank Capra, basado en una historia de Philip Van Doren Stern. Ft: Joseph Walker y Joseph Biroc. Mt: William Hornbeck. DA: Jack Okey. Vest: Edward Stevenson. Ms: Dimitri Tiomkin. Pr y Dr: Frank Capra.
Int: James Stewart, Donna Reed, Thomas Mitchell, Lionel Barrymore, Henry Travers, Gloria Grahame, Beulah Bondi, Frank Faylen, H.B. Warner, Samuel S. Hinds, Frank Albertson, Ward Bond, Mary Treen, Bobby Anderson, Virginia Patton, Todd Karns, Sheldon Leonard, Jean Gale, Charles Lane.
Este es George Bailey (James Stewart), fíjense bien en él; es nuestro héroe.
Para conocerle mejor hemos retrocedido en el tiempo y este continúa siendo George Bailey con trece años (Bobby Anderson) cuando trabajaba de ayudante en la botica del señor Gower.
El pobre señor Gower (H.B. Warner), que acaba de enterarse de que ha perdido a su hijo en la guerra, comete un error con la preparación de un medicamento.
Y aquí tenemos a Clarence (Henry Travers). Es un ángel enviado a la Tierra para ganarse sus alas ayudando al desesperado George.
Una situación extraña: el suicida George acaba "salvando" de las heladas aguas del río a Clarence.
Así entran en contacto (y en calor).
Jóvenes y enamorados, George y Mary (Donna Reed) se conocen desde que eran niños.
George con su apurado padre (Samuel S. Hinds) que regenta en Bedford Falls un pequeño banco familiar en serias dificultades.
El ingenuo George acude a Mr. Potter (Lionel Barrymore) dueño de un poderoso banco en la ciudad. El desalmado banquero no pierde la oportunidad de librarse por el medio que sea de ese incómodo y honrado competidor.
A la ciudad llega Harry (Todd Karns), el hermano triunfador de George, y lo hace acompañado de su flamante esposa Ruth (Virginia Patton). Con ellos vemos al tío Billy (Thomas Mitchell).
Tío Billy ha extraviado una importante cantidad de dinero (en realidad, se la ha quedado el malvado Potter) que pone en serios aprietos la solvencia del banco de Bailey.
SINOPSIS: En una pequeña ciudad, la víspera de Navidad un hombre bueno está a punto de suicidarse. Creció siendo un muchacho honesto y generoso hasta convertirse en un ciudadano ejemplar, merecedor del cariño de todos. Consiguió evitar que el negocio familiar, un pequeño banco que siempre concedió créditos a quien de veras lo necesitaba, se viniera abajo con la muerte del padre y las malas artes de un desalmado banquero competidor. Así, finalmente sus esfuerzos no evitaron la quiebra. Ahora va a tirarse desde un puente, pero un ángel con el aspecto de un ancianito bonachón tratará de convencerle de que su vida no ha sido un fracaso.
Un desesperado George pide ayuda a Potter. Craso error.
El ángel sin alas Clarence intenta a su manera echar una mano nuestro atribulado hombre.
La coqueta Violet (Gloria Grahame) siempre ha estado enamorada de George desde que eran colegiales, pero éste solo tenía ojos para Mary.
Un banquero en apuros recibiendo una pequeña ayuda de su chica mientras los airados clientes esperan impacientes recuperar su dinero.
Incluso en Navidades existe gente con serios problemas y la barra de un bar es la peor consejera.
La ruina del banco, el escándalo y las reclamaciones de las personas que le confiaron sus ahorros empujan a George a una desesperada decisión.
Aquí le vemos detenido en el puente sobre el río, mirando en plena noche las negras aguas que parecen llamarle.
En medio de la mayor desesperación surge finalmente la buena voluntad de las personas.
Los amigos de George y todos aquellos ciudadanos de Bedford Falls que en alguna ocasión recibieron la ayuda de su banco en forma de créditos o préstamos para sus necesidades, deciden apoyarle y vuelven a depositar en él su confianza.
Es Nochebuena y George abrazando a su familia mira hacia arriba porque sabe que Clarence ya se ganó sus alas. 
COMENTARIO: Aquí ya se le nota a Capra que le resultaba más trabajoso que en años y trabajos anteriores mantener esa fe inquebrantable y ese optimismo sobre la condición humana (las principales razones volaron por los aires tras seis años de Guerra). Después de esta película ya nunca lo recuperaría. Es más, en ella ha de recurrir a una trampa "divina" y una epifanía colectiva como recursos de guión para salvar al solidario, inteligente pero ingenuo protagonista de la catástrofe total. Pero centrándonos en lo estrictamente cinematográfico, la película contó con un magnífico guión escrito, repasado, modificado, pulido y enriquecido por un puñado de ilustres nombres, un reparto espléndido de queridos secundarios en el que todos –hasta el último figurante– están perfectos y todo ello amalgamado por la alquimia de Capra o dicho de otra manera, por esa sabiduría o mágica habilidad suya para el dibujo social y humano, dando como resultado una obra maestra de ejemplar puesta en escena y a todas luces su film más representativo, que el paso de los años ha ido revalorizando (aunque ahora nos resulte incomprensible, inicialmente resultó un fracaso de taquilla) hasta convertirlo en una obra emblemática, obligado punto de referencia en las televisiones de todo el mundo cuando llegan las fechas navideñas.
Una película repleta de secuencias imborrables en nuestra memoria, cuyas imágenes en algunos momentos alcanzan las más altas cotas de emoción o bien, en otros, utilizando mecanismos de un film de terror, nos sumergen en una visión alternativa del mismo escenario al que le faltara una pieza (el sombrío episodio de Bedford Falls sin la existencia de George Bailey). Todo ese rosario de cuentas perfectamente ordenadas y engarzadas nos seducen de nuevo, enganchándonos cada vez que es proyectada sobre una pantalla o emitida en cualquier cadena de televisión. Ah! si el mundo y las personas fueran así... si hubiera ángeles en el Cielo necesitando hacer méritos para ganarse unas alas...

24 de noviembre de 2018

SIN PERDÓN (Unforgiven)
(USA) Warner Bros / Malpaso, 1992. 130 min. Color. Panavision.
Pr Ej: David Valdes. G: David Webb Peoples. Ft: Jack N. Green. Mt: Joel Cox. DP: Henry Bumstead. Vest: Joanne Hansen y Carla Hetland. Ms: Lennie Niehaus. Pr y Dr: Clint Eastwood.
Int: Clint Eastwood, Gene Hackman, Morgan Freeman, Richard Harris, Jaimz Woolvett, Saul Rubinek, Frances Fisher, Anna Thomson, David Mucci, Rob Campbell, Anthony James, Beberley Elliott, Tara Frederick.
Bill Munny (Clint Eastwood), viudo y con un pasado de pistolero, lleva una existencia penosa en su granja de cerdos tratando de sacar adelante a sus dos pequeños hijos.
Hasta ese apartado lugar, un día llega un jinete con una propuesta.
Se trata de Schofield Kid (Jaimz Woolvett) , un joven e inexperto pistolero que se dirige a la ciudad atraído por el dinero que ofrecen unas prostitutas que desean vengar a una compañera. 
Ante el ofrecimiento de Schofield Kid para que le acompañe en la misión a cambio de una parte de la recompensa, Munny acepta forzado por la necesidad de dinero.
Alice (Frances Fisher) limpia las heridas inferidas a Delilah (Anna Thomson), brutalmente agredida por tres vaqueros borrachos. 
A ellos se une Ned Logan (Morgan Freeman), amigo de Munny. Serán tres a repartir el dinero de la recompensa ofrecida por las prostitutas.
Tres hombres forzados por las circunstancias y sin demasiadas ganas de llevar a cabo el ingrato encargo de matar a los vaqueros.
Alice resulta implacable en su deseo de venganza.
El atribulado Munny ha dejado a sus hijos al cuidado de una vecina india mientras dure su "trabajo".
Bill Munny, un hombre redimido de su violento pasado por el amor a su difunta esposa, a la que le es fiel en el recuerdo.
SINOPSIS: En el Oeste de 1881, un ex-pistolero, tras la muerte de su esposa vive retirado con sus dos hijos en una pequeña granja de cerdos que a duras penas puede mantener. Empujado por la penuria económica, se une de mala gana a un joven que va a matar a dos vaqueros que dejaron desfigurada a una prostituta, cuyas compañeras ofrecen mil dólares de recompensa para el que los mate. Pero el violento sheriff del lugar les pondrá las cosas difíciles.
Durante el viaje, Munny descubre que Schofield es cegato.
Parece que Ned y Munny tienen a tiro al primero de los tres vaqueros que buscan.
Delilah con el rostro desfigurado por la agresión que sufrió, visita a Munny para agradecerle su empeño en cumplir su trabajo. Ambos son seres maltratados por la vida.
Little Bill Dagger (Gene Hackman) es el sheriff de esa ciudad, un tipo cruel y despótico rodeado de ayudantes armados.
El pistolero English Bob (Richard Harris), un tipo petulante, llega al lugar atraído por la recompensa y lo hace acompañado por su biógrafo W.W. Beauchamp (Saul Rubinek).
Vemos a Little Bill advertir amenazante a English Bob de la prohibición de portar armas dentro de los límites de la ciudad.
Un castigo brutal inferido por el sheriff al pobre Ned como escarmiento por haber aceptado el encargo de las prostitutas.
Ahora Munny está muy motivado para completar su trabajo, incluyendo un ajuste de cuentas con Little Bill.
Quien a hierro mata, a hierro muere.
Ese equilibrio de la balanza lo lleva a cabo con expeditiva determinación nuestro endurecido hombre. 
Ha caído la noche sobre esa ciudad y llueve sobre una figura trágica.
Cuando todo ha concluido, una imagen triste y crepuscular.
COMENTARIO: Western necesariamente crepuscular y desmitificador, cuyas meditadas imágenes teñidas de una profunda tristeza, a veces en el borde de la fantasmagoría (ese momento nocturno y lluvioso, de terrible significación, hacia el desenlace de la película en que un desencajado Munny tras haber culminado su vengativo “encargo” abandona ese pueblo por la calle principal sujetándose sobre su caballo mientras en segundo término vemos ondear en la oscuridad una raída y empapada bandera de Estados Unidos), revisan y desmontan los últimos iconos de la mitología de un género que en aquellos momentos creíamos (gozosamente equivocados) en el panteón.
Clint Eastwood, personaje discutible y discutido, pero siempre un realizador interesante, que todavía en 1992 defendía su acosado reducto de clasicismo, consiguió en esta ocasión la que podemos considerar como su gran obra maestra y que de alguna manera venía a cerrar la trayectoria histórica de una épica que los tiempos obligaban a clausurar. Un final de trayecto al que Pekinpah ya había llegado antes con sus últimos westerns e incluso Leone en la mortuoria "HASTA QUE LLEGÓ SU HORA". El calificativo de obra maestra que le adjudico a "SIN PERDÓN", lo aplico en virtud de una inspirada, impresionante puesta en escena de asombrosa precisión, complejidad y riqueza de contenido. Uno de esos films que ya desde el primer visionado (y éste merece muchos más) nos deja asombrados y suspendidos, como en estado de gracia, y con la impresión de haber asistido al nacimiento de un nuevo clásico. Y eso se agradece doblemente, inmersos como estamos desde hace décadas en una prolongada sequía creativa que viene afectando a la mayor parte del cine salido de Hollywood. Por eso, “In Eastwood We Trust”.

21 de octubre de 2018

EL SECRETO DE ANTHONY ZIMMER (Anthony Zimmer)
(Fr) Fidélité / Alter Films / TF1 / Canal+, 2005. 100 min. Color. Panavision.
Pr: Olivier del Bosc, Marc Missonnier y Alain Terzian. Ft: Denis Rouden. Son: Didier Saïn y Pascal Villard. DA: Laurent Piron. Ms: Frédéric Talgorn. G y Dr: Jérôme Salle.
Int: Sophie Marceau, Yvan Attal, Samy Frey, Gilles Lellouche, Daniel Olbrychski, Samir Guesmi, Dimitri Rataud.
Esta es Chiara (Sophie Marceau) viajando en un tren de alta velocidad y escudándose tras unas gafas de sol.
Aquí tenemos a un abstraído François (Yvan Attal) que viaja en el asiento de enfrente
 mientras es observado por Chiara.
Chiara ya sin gafas entabla conversación con su compañero de viaje.
Ella, sofisticada y misteriosa; él, retraído.
Nuestra chica a punto de entrar en un lujoso hotel.
¿Qué secreto plan guía el comportamiento de esta seductora mujer?
François participa con Chiara en un juego que implica ciertos riesgos.
Hay una mutua atracción que dificulta el discernimiento de la verdad.
Chiara ha arrastrado a François a una peligrosa situación.
Una mujer de gélida belleza y ambigua conducta.
SINOPSIS: Un misterioso estafador internacional cuyo aspecto físico se desconoce, es buscado por un obstinado policía cuya única baza es vigilar día y noche a la novia del delincuente, quien, consciente de ello, elabora un plan que consiste en abordar a un desconocido y comportarse con él de manera que la policía tome a ese pichón por el personaje que buscan.
Chiara se relaja bajo el sol de Cannes, o tal vez no si nos fijamos en esa mirada especulativa que delata un cerebro en permanente actividad.
Uno de los privilegios de alojarse en el Carlton. Por cierto, medio siglo antes en esa misma plataforma flotante estuvieron Cary Grant y Grace Kelly.
Akerman (Sami Frey) es un policía que persigue infructuosamente y desde hace tiempo al fantasmático delincuente Anthony Zimmer.
Paréntesis bajo el sol de mediodía antes de que las cosas se compliquen más para nuestro hombre.
Una pose para disfrutar.
Chiara se encuentra en una situación poco tranquilizadora. Tras ella vemos a Nassaiev (Daniel Olbrychski), un personaje sin escrúpulos que también desea localizar a Zimmer.
Golpeada.
Chiara, herida, sopesa las posibilidades reales de que sea finalmente asesinada por los esbirros de Nassaiev.
François y Chiara temen que ha llegado su última hora.
No vamos a desvelar aquí el final de la aventura.
COMENTARIO: Thriller bañado por un halo romántico que en su momento llegó a las pantallas para sorprendernos gratamente en medio de un desalentador contexto de zafiedad y degradación creativa a la que el llamado cine comercial parece abocado en estas últimas décadas. Ya entonces y más ahora en que parece estar (casi) todo inventado y probado en narrativa cinematográfica, asumimos de manera conformista que no podemos pedir audacia u originalidad, pero sí al menos lo que esta película nos regala: respeto a nuestra inteligencia, elegancia formal, sentido del ritmo y un atractivo dibujo de personajes (peligrosa y fascinante Sophie Marceau).
Los parámetros sobre los que se desarrolla la cinta son absolutamente hitchcockianos con referencias concretas a “ATRAPA A UN LADRÓN” (las escenas en el Hotel Carlton, la de Marceau y Attal sobre la plataforma en el agua) y especialmente “CON LA MUERTE EN LOS TALONES” (todo el esqueleto argumental y una clara concordancia entre los personajes de ésta y de aquella). Jérôme Salle, director con una escasa filmografía (este fue su primer largometraje y el mejor de los tres que conozco) supo entrelazar estos mimbres de manera inteligente aportando además un toque final muy a lo David Mamet: no hay que fiarse de las apariencias.