23 de mayo de 2014

MI NOCHE CON MAUD (Ma nuit chez Maud)
(Fr) Les Films du Losange / Les Films du Carrosse / P. de la Gueville / Renn / Les Films de la Pléiade / FFF / Les Films des Deux Mondes, 1969. 110 min. BN.
Pr: Pierre Cottrell y Barbet Schroeder. Ft: Néstor Almendros. Mt: Cécile Decugis. DA: Nicole Rachline.  Son: Jean-Pierre Ruh y Jacques Maumont. G y Dr: Eric Rohmer.
Int: Jean-Louis Trintignant, Françoise Fabian, Marie-Christine Barrault, Antoine Vitez, Léonide Kogan, Anne Dubot, Marie Becker.
Jean-Louis (Jean-Louis Trintignant) es un ingeniero de 34 años, católico practicante, recién regresado a Francia después de varios años en América. 
Durante una misa, Jean-Louis descubre entre los asistentes a una muchacha rubia, Françoise (Marie-Christine Barrault) y le gusta hasta el punto de seguirla por la ciudad.
El encuentro casual con su antiguo amigo Vidal (Antoine Vitez) le lleva hasta la casa de Maud (Françoise Fabian), una bella divorciada con poca suerte con los hombres.
La velada en casa de Maud discurre entre placenteras discusiones sobre religión, moral y mujeres. Resulta evidente que Vidal está enamorado de ella pero con escasas posibilidades.
Maud, entre coqueta y cansada, se acuesta sin despedir a los dos amigos que charlan con ella hasta que un desalentado Vidal decide irse.
Jean-Louis, reticente al principio, acaba aceptando la insistente invitación de Maud para que pase la noche en su casa ante la nevada que está cayendo sobre la ciudad.
Comparten la cama, sin embargo Jean-Louis, tal vez para contradecir las expectativas de su amigo y de Maud, no llega a hacer el amor con ella.
SINOPSIS: Durante unas vaciones de Navidad en Clermond-Ferrand, un ingeniero que acaba de regresar a Francia después de varios años en América, se relacionará con dos mujeres muy diferentes, una muchacha rubia universitaria católica con la que instintivamente se propone casar y una bella divorciada que ha tenido mala suerte con los hombres y con la que pasará una noche sin llegar a hacer el amor con ella.
Por la mañana las cosas se ven de otra manera... y la defraudada Maud le recrimina su inoportuno y poco creíble puritanismo.
Jean-Louis vuelve a coincidir con Françoise pues Clermont-Ferrand es una ciudad pequeña. Esta vez le propone abiertamente una cita y la muchacha acepta.
Ahora, nuestro hombre vascula sentimentalmente entre dos mujeres muy diferentes. 
Françoise representa para Jean-Louis el prototipo de la esposa que desea. Ambos son católicos y creen sentirse identificados en muchos puntos.
Una excursión por la nieve y mire usted por dónde, afloran las contradicciones.
A la intemperie, con la ciudad nevada al fondo, es el momento de las confesiones... o no tanto.
Han transcurrido cinco años. De manera casual, en un día de playa, vuelven a encontrarse Maud y Jean-Louis. Ahora ya todo es más triste y algunos secretos quedan ocultos para siempre con pequeñas mentiras.
COMENTARIO: Precedido por "LA PANADERA DE MONCEAU" (1962), "LA CARRERA DE SUZANNE" (1963) y "LA COLECCIONISTA" (1966), este es el cuarto de los "seis cuentos morales", sexteto fílmico que Eric Rohmer diseñó y realizó sobre el esquema "un hombre que ama (o cree amar) a una mujer, conoce a otra por la que se siente atraído, para finalmente regresar con la primera". Creo que “MI NOCHE CON MAUD” es la película de Rohmer que más me gusta. Y si por el nivel cultural y creencias religiosas (o ausencia de ellas) de los protagonistas, que sin duda les condiciona, pudiera deducirse que estamos ante una película intelectual, yo diría -con permiso de Jansenio y Pascal sacados a la palestra en sus conversaciones- que nada de eso. Por el contrario, con esta ejemplar y fascinante película estamos más cerca de Hawks que de un (solo por apariencia) ejercicio moralista en torno a controversias ideológico-religiosas. Para nada. 
Los católicos Jean-Louis y Françoise y la agnóstica Maud, de condición burguesa, en cuya andadura tiene mucho que ver el azar, son observados y analizados por la mirada analítica y reflexiva de Eric Rohmer, maestro de la transparencia expositiva, de lo diáfano, a través de una cámara tan precisa como discreta. Los vemos hablar, relacionarse, discutir, improvisar mentiras, rectificar o amoldar sus planes y actitudes empujados a veces por situaciones y desenlaces no previstos, encuentros fortuitos, apuestas y propuestas. Todo un "documental", meticuloso y honrado, sobre unos seres humanos -aquí, intelectuales de extracción burguesa- atrapados en sus ideologías, no exentas de contradicciones, que mediatizan su comportamiento en un itinerario moral no por coherente, menos triste y desalenta­dor en su epílogo (Jean Louis y Françoise, ya casados, en su encuentro final con Maud en la playa descubren algunas pequeñas mentiras y estúpidos oculta­mientos del pasado que deciden taponar con un turbado silencio y una nueva pequeña mentira.
La serie de los "cuentos morales" se completaría con la magnífica y complicada comedia que es "LA RODILLA DE CLAIRE" (1970) y ese introspectiivo y lúcido epílogo titulado "EL AMOR DESPUÉS DEL MEDIODÍA" (1972).