25 de enero de 2013

¿QUÉ OCURRIÓ ENTRE MI PADRE Y TU MADRE? (Avanti!)
(USA-It) United Artists /Phalanx / Jalem / Mirisch / PEA, 1972. 144 min. Color.
G: Billy Wilder & I.A.L. Diamond, basado en la comedia de Samuel Taylor. Ft: Luigi Kuveiller. Mt: Ralph E. Winters. DA: Ferdinando Scarfiotti. Vest: Annalisa Nasalli. Ms: Carlo Rustichelli. Can: Gino Paoli, , V. Fassone, G. Capaldo, Don Backy, Cordifelrro-Cardillo y Bertini-Marchetti. Pr y Dr: Billy Wilder.
Int: Jack Lemmon, Juliet Mills, Clive Revill, Edward Andrews, Gianfranco Barra, Franco Angrissano, Franco Acampora, Pippo Franco, Giselda Castrini, Lino Coletta, Raffaele Mottola, Giacomo Rizzo, Harry Ray, Ty Hardin, Yanti Sommer, Janet Agren.
El ejecutivo Wendell Armbruster Jr. (Jack Lemmon), acostumbrado a ser obedecido, recala en el hotel de Capri donde se hospedaba su difunto padre. Le atiende el solícito gerente Garlo Carlucci (Clive Revill).
Wendell conoce a Pamela Piggott (Juliet Mills), la hija de la mujer que acompañaba a su padre en el momento del accidente y que se encuentra en la isla por  el mismo motivo que él.
Wendell y Pamela, tras el inicial desencuentro, acaban bañándose juntos en las cristalinas aguas del Tirreno.
Pamela, con su anatomía generosa y desinhibido comportamiento, provoca algún percance con los pescadores del lugar, situación que inútilmente intenta minimizar su atribulado acompañante.
Después del accidentado baño, regreso feliz al hotel.
Una cena "romántica" en el restaurante del hotel. Ella parece feliz, en cambio él calcula sus posibilidades para  sonsacarla una vital información. 
SINOPSIS: El hijo de un magnate americano fabricante de césped sintético viaja hasta Ischia, en la isla de Capri, para hacerse cargo del cuerpo de su padre, muerto en accidente mientras veraneaba en un hotel-balneario. Allí entrará en contacto con una joven inglesa que resulta ser la hija de la amante secreta del difunto, fallecida también en el mismo accidente. Tras el shock de este descubrimiento se iniciará un acercamiento entre ambos.
Wendell, luchando contra el tiempo en su intento de recuperar el cadáver de su padre, tiene en todo momento la inestimable ayuda del eficiente Carlo Carlucci.
Bruno el camarero (Gianfranco Barra) sueña con regresar a Estados Unidos de donde fue deportado.
Wendell y Carlo negocian con el mafioso local Arnoldo Trotta (Franco Angrisano) la recuperación de los cadáveres secuestrados.
La paciencia del autoritario Wendell Armbruster es limitada y sus continuos choques con las relajadas costumbres latinas le provoca dolores de estómago.
Han bastado sólo unos días para que las bostonianas defensas de Wendell se vengan abajo y se deje seducir por el candor y la mente abierta de Pamela.
El representante del Secretario de Estado, J.J. Blodgett (Edward Andrews) será quien finalmente con su ejecutiva intervención resuelva el problema de la repatriación de los cadáveres.
COMENTARIO: Tras la singular y memorable “LA VIDA PRIVADA DE SHERLOCK HOLMES” (¡cómo me gusta esa película!), el lado sentimental de un Billy Wilder ya con sesenta y ocho años volvía a aflorar en “AVANTI” con mayor evidencia cuando tras someter a su bostoniano protagonista, un alto ejecutivo de estrictas costumbres, a los socavantes embites de la extroversión mediterránea, toma partido enredándole en una impensada historia de amor que pulveriza sus corsés de puritanismo y engreimiento. A partir de ese momento, Wendell Armbruster Jr. (de nuevo, un espléndido Jack Lemmon) es sometido a una acelerada transformación que desembocará en una “usurpación” de la ignorada y recién descubierta imagen del padre.
Sol, hedonismo e ingeniosos y, como siempre, punzantes diálogos de la sabia y veterana mano del autor de "EL APARTAMENTO" y su inseparable I.A.L. Diamond, son los ingredientes con los que juega esta comedia que filtra su romanticismo a través de un tono desenfadado hurtado a los maestros italianos del género. Añadiría que en la concepción y el tratamiento del personaje de la deliciosamente rolliza Pamela Piggott (Juliet Mills), en la delectación de la mirada sobre ella, se detectan, en algunos momentos, gotas de ese gusto por el placer que nos hace recordar el cine de un provecto Jean Renoir.
Para cerrar esta breve reseña, no puedo por menos que destacar los impagables personajes del gerente del hotel Carlo Carlucci (Clive Revill) y el agente del Departamento de Estado, a través de los cuales el binomio Wilder-Diamond suelta sus penetrantes y muy bien contextualizadas críticas y sus (ahora lo sabemos) proféticas puyas, especialmente en boca del segundo, ese J.J. Blodgett genialmente asumido por el actor Edward Andrews.

18 de enero de 2013

FELIZ NAVIDAD, MR. LAWRENCE (Merry Christmas Mr. Lawrence)
(GB-Jap) General / Oshima / Antares-Nova / Asahi, 1982. 124 min. Color.
Pr: Jeremy Thomas. G: Nagisa Oshima y Paul Mayersberg, basado en la novela "The Seed and the Sower" de Laurens Van Der Post. Ft: Toichiro Narushima. Mt: Tomoyo Oshima. DP: Jusho Toda. Ms: Ryuichi Sakamoto. Dr: Nagisa Oshima.
Int: David Bowie, Tom Conti, Ryuichi Sakamoto, Takeshi Kitano, Jack Thompson, Johnny Okura, Alistair Browning, James Malcolm, Chris Broun.
El coronel Lawrence (Tom Conti) es un prisionero de guerra británico que domina el idioma japonés, lo que le permite actuar como intermediario (y amortiguador) entre los internados y sus carceleros.
El apuesto teniente Jack Celliers (David Bowie), apresado durante una misión, es enviado al campo de prisioneros donde se encuentra Lawrence.
En ese perdido lugar en medio de la jungla, la vida es muy dura y esa dureza se agudiza con el estricto y en ocasiones extraño sentido de la disciplina de los guardianes japoneses.
El capitán Yonoi (Ryuichi Sakamoto) es el comandante del campo y su envarada personalidad se ve ahora trastocada por una inconfesada atracción por el recién llegado Celliers.
La orgullosa insumisión de Celliers le acarrea duros castigos físicos infligidos por sus guardianes japoneses.
Amenazado continuamente, el capitán Hicksley (Jack Thompson) es el responsable ante el comandante japonés del campo de mantener un buen comportamiento de los soldados prisioneros y de suministrar la información que se le pida.
SINOPSIS: Java en 1942. En un campo nipón para prisioneros aliados situado en medio de una jungla, la actitud insumisa de un teniente inglés recién llegado provoca enfrentamientos con el joven oficial japonés a cargo del campo, con dramáticas consecuencias para ambos.
El carácter de Celliers le empuja en ocasiones a desafiar la autoridad de Yonoi. 
Tras ser torturado, un maltrecho Lawrence es obligado a presentarse ante Yonoi y su brutal sargento Hara (Takeshi Kitano) en la estancia donde rezan.
El capitán Yonoi, cuando está a punto de ejecutar a Hicksley, es sorpresivamente interrumpido por Celliers que le besa ante todos sus hombres.
Las consecuencias de tal afrenta al comandante del campo no se hacen esperar y Celliers  es castigado a ser enterrado en la arena.
Nuestro hombre, enterrado hasta el cuello, sufrirá una muerte lenta mientras Yonoi, turbado y atrapado en su exagerado sentido del honor y la disciplina, pasa lo suyo sin mover un dedo.
Han pasado cuatro años, la guerra ha llegado a su fin y las tornas han cambiado. Ahora Lawrence visita en su celda al sargento Hara la víspera de su ejecución.
COMENTARIO: Pese a que en su momento se intentara por parte de algunos emparentar precipitadamente esta película con "EL PUENTE SOBRE EL RIO KWAI", lo cierto es que más allá de un escenario común y de algunas concomitancias argumentales nada tiene que ver con el film de David Lean. Se trata más bien de un tenso drama, con momentos de gran impacto, dasarrollado en un contexto bélico (que aquí solo es una referencia) en el que afloran las tempestades internas provocadas por las contradicciones surgidas del careo de dos culturas in distress.
La película, más que describir la extrema dureza de la vida en un campo de concentración, sigue con especial atención la evolución de la compleja relación entre Yonoi, el ascético, estricto y ator­mentado comandante del campo (Ryuichi Sakamoto), y el ambiguo personaje del teniente Celliers adecuadamente incorpo­rado por el magnético David Bowie (me sobra el flashback “explicativo” con la torturada figura de su hermanito), desarrollándose entre ambos un peculiar love story, en medio del cual, arbitrando situaciones, se encuentra el pragmático equilibrismo del coronel Lawrence (Tom Conti).
Me gusta la efectiva “sencillez” expositiva por la que opta Oshima -sin renunciar a composiciones de gran belleza- eliminando vicios del subgénero y cualquier recurrencia al subrayado melodramático. En este sentido, quiero mencionar esa secuencia inicial que nos muestra el primer encuentro entre Yonoi y Celliers en la sala de juicio donde asistimos al instantáneo “flechazo” del primero por el segundo. Impagable.
“FELIZ NAVIDAD, MR. LAWRENCE” es un film tan elogiable en su forma como angustioso en su contenido, pese a percibirse, si establecemos comparaciones con obras anteriores de este realizador, un cierto empeño en acomodar su película a los parámetros que la hicieran legible (y vendible) en el mercado occidental. Descanse en paz Nagisa Oshima.

13 de enero de 2013

MIEL DE NARANJAS
(Esp-Port) Alta Producción / Fado Filmes / TVE, 2012. 101 min. Color. Panavision.
Pr: Enrique González Macho y Luis Galvao Teles. Pr Ej: Nieves Maroto, Daniel Bajo y Enrique G. Kuhn. G: Remedios Crespo. Ft: Gonzalo F. Berridi. Mt: Buster Franco. DA: Eduardo Hidalgo Jr. Vest: Lena Mossum. Ms: Nuno Malo. Dr: Imanol Uribe.
Int: Iban Garate, Blanca Suárez, Karra Elejalde, Eduard Fernández, Ángela Molina, Nora Navas, Barbara Lennie, Carlos Santos, Antonio Dechent, Marcantonio Del Carlo, José Manuel Poga, Jesús Carroza, Fernando Soto, Ramón Ibarra, Adelfa Calvo.
Enrique (Iban Garate) hace la mili en un juzgado militar como asistente del tío de su novia, un teniente coronel que dicta sentencias de muerte.
Carmen, la novia de Enrique, se comporta como una chica dócil y formal
ajena al siniestro entorno.
Enrique visita a su madre (Ángela Molina) internada en una institución psiquiátrica.
María vive bajo la tutela de su tío Don Eladio (Karra Elejalde), un desalmado juez castrense.
Don Eladio posando de uniforme y con cara de pocos amigos.
SINOPSIS: Cádiz, 1950. Un joven cumple el servicio militar como asistente en unos juzgados donde la rutina es dictar penas de muerte a los infortunados que han sido detenidos por “atentar contra el régimen” con propaganda subversiva. Su novia es, precisamente, la sobrina del juez que prescribe las sentencias. Indignado e impresionado ante las injusticias de las que es testigo, decide finalmente colaborar con los que continuan la lucha contra la dictadura de Franco.
Esta es "Miel" (Nora Navas), una mujer de valía que oculta su activismo antifranquista detrás de
una máquina de coser.
Don Eladio y su amigo y camarada Vicente (Eduard Fernández) visitan un campo de trabajo para represaliados de la Guerra Civil.
Enrique aprovecha su trabajo en el juzgado para conseguir algunos documentos que le solicitan los resistentes clandestinos a los que se ha unido.
"Miel" y Enrique colaboran y simpatizan.
El sargento Ramos (Carlos Santos) mantiene un peligroso doble juego como infiltrado en el Ejército.
COMENTARIO: Atendiendo a la imperativa recomendación de un amigo a quien le había entusiasmado la película, ayer vi por fin "MIEL DE NARANJAS" (por motivos ajenos a mi voluntad, se me había escapado hace meses en su sigiloso paso por las salas de cine). La decepción ha sido solo parcial y eso he de explicárselo a mi amigo. A él, como digo, le ha gustado mucho este último trabajo de Imanol Uribe.
La película empieza (y continúa así todo el primer tercio) como una mera "ilustración" o reconstrucción documentalista de unos hechos que en un determinado momento formaron parte  de nuestra lamentable historia reciente, las largas, largas secuelas de nuestra Guerra Civil que aún se dejaban notar con ferocidad en los años cincuenta donde se sitúa la acción. En cuanto la película logra remontar esa alargada y deslavada presentación de personajes y contexto histórico, cuando en el resignado espectador ya se ha instalado la sensación de estar ante otra película sobre la España del franquismo, el film de Uribe inicia un sutil abandono del "documento" para decantarse y funcionar con los parámetros narrativos de un thriller. A partir de ahí, la narración va ganando grados y en sus imágenes se deja sentir, por momentos, el pulso narrativo del autor de “DÍAS CONTADOS”. Eso sí, este acercamiento al género negro viene pautado dentro de un escenario muy reconocible pues enseguida aparecen acusadamente contrastados todos los elementos que componen esa dicotomía represión-resistencia centrada aquí en la lucha antifranquista en la Andalucía de los años cincuenta. Recordemos que este director ya visitó, en clave más sentimental, el escenario fraticida español en “EL VIAJE DE CAROL”.
¿Qué abarcan entonces las premisas desde las que la película fue concebida y qué ha pretendido retratar? Pues, sus imágenes lo dejan diáfano, la rutina del terror como elemento disuasor, la maldad institucionalizada, los damnificados por esa maldad, los tipos que como instrumentos de la maquinaria del régimen la asumen como algo quirúrgico, cotidiano y natural, y por otro lado, los que tratan de combatir ese estado de cosas, es decir, los “buenos”. Así, por la pantalla desfilan desalmados al borde de la caricatura (el siniestro juez castrense incorporado por Karra Elejalde), un joven soldadito inocente (monocorde Iban Garate) que toma conciencia cuando es tragado por el oscuro entorno, también el típico personaje infiltrado con doble juego (el sargento adjudicado a Carlos Santos) y una nómina de mujeres en la mejor tradición del noir y que, por supuesto, no son lo que en un principio parecen (una muchacha casadera que deviene en vengativa Némesis con una previsible misión, una seductora y enigmática taquillera y una modista con trastienda).
A partir de estos mimbres teñidos de nogalina, la forma adoptada por el cesto confeccionado carece de adornos (a la narración se le ha extraído toda la grasa melodramática optando por una puesta en escena que deja la película en el hueso) pero también de originalidad, con lo que los espectadores se sienten defraudados, los unos y los otros, los que esperaban un tratamiento melodramático y recargado en línea con la cinta de Benito Zambrano “LA VOZ DORMIDA” (si bien, en la que ahora se comenta nos encontramos como en aquella con algunos trazos de brocha gorda), como los que hubieran deseado una indagación rigurosa que arrojara luz sobre una realidad, unos hechos, que pocos conocen (porque la mayoría tristemente no está interesada en conocerlos). Y de ahí que exista un tercer grupo, el más numeroso, formado por quienes ignoraron la película desde el mismo momento en que olisquearon que el asunto tratado tenía que ver con la Guerra Civil.

7 de enero de 2013

EL MUNDO ESTÁ LOCO, LOCO, LOCO, LOCO
(It's a Mad, Mad, Mad, Mad World)
(USA) United Artists / Stanley Kramer / Casey Prod., 1963. 192 min. Color. Ultra-Panavision 70.
G: William Rose & Tania Rose. Ft: Ernest Laszlo. Mt: Fred Knudtson, Robert C. Jones y Gene Fowler Jr. DA: Rudolph Sternad. Vest: Bill Thomas. Son: John Kean y Walter Elliott. Ms: Ernest Gold. Títulos: Saul Bass. Pr y Dr: Stanley Kramer.
Int: Spencer Tracy, Milton Berle, Sid Caesar, Buddy Hackett, Ethel Merman, Mickey Rooney, Dick Shawn, Phil Silvers, Terry-Thomas, Jonathan Winters, Edie Adams, Dorothy Provine, Peter Falk, Jimmy Durante, Eddie Anderson, Jim Backus, Ben Blue, Alan Carney, Barrie Chase, William Demarest, Paul Ford, Edward Everett Horton, Buster Keaton, Don Knotts, Carl Reiner, Sterling Holloway, The Three Stooges, Joe E. Brown, Andy Devine, Zasu Pitts, Norman Fell, Charles McGraw, Madlyn Rhue, Arnold Stang, Jesse White, Howard Da Silva, Allen Jenkins, Jack Benny, Jerry Lewis.
Un viejo delincuente conocido como Smiler Grogan (Jimmy Durante), antes de morir confiesa a quienes le asisten tras su accidente que escondió una fortuna enterrándola bajo una gran "W".
El capitán de policía Culpepper (Spencer Tracy), a punto de jubilarse, sueña con culminar su carrera localizando el dinero escondido por Grogan.
De izquierda a derecha: La señora Krump (Edie Adams), su esposo Melville Krump (Sid Caesar),  Lennie Pike (Jonathan Winters), la señora Marcus (Ethel Merman), su hija Emeline (Dorothy Provine), su esposo Russell Finch (Milton Berle), Ding Bell (Mickey Rooney) y su amigo Benjy (Buddy Hackett). Todos iniciarán una loca carrera en pos del tesoro de Grogan.
El paciente esposo de Emeline sufre con resignación  las constantes impertinencias de su suegra que le apremia a ser ellos los primeros en llegar.
A su vez, Ding y su amigo Benjy buscarán con desesperación la forma de tomar la delantera a los demás. 
Las cosas se complican y al capitán Culpepper, con su hija llorando y su esposa gritando cada una por un teléfono, se le acumulan los problemas.
Sylvester (Dick Shawn), el hedonista y atolondrado hijo de la señora Marcus se divierte con su escultural novia (Barrie Chase) antes de recibir la llamada de su histérica madre.
El dominado Russell actúa al dictado de su suegra (por la cuenta que le tiene), mientras su aburrida esposa tiene la cabeza en otra parte.
Culpepper ha seguido discretamente a los ávidos buscadores del tesoro sabiendo con seguridad que finalmente le llevarían hasta su objetivo.
Un momento orgásmico: tras un largo y accidentado periplo, el aumentado grupo de "honrados" ciudadanos cree haber dado finalmente con el dinero escondido por el despeñado Grogan.
SINOPSIS: Los ocupantes de varios automóviles que viajan por una retorcida carretera ven cómo un coche lanzado a gran velocidad les adelanta para finalmente despeñarse al tomar una curva. El moribundo ocupante, un viejo gangster, les confiesa antes de morir que tiene 350.000 dólares enterrados en un parque de Santa Rosita. Se inicia entonces una desenfrenada carrera en pos del tesoro. Un veterano policía que ha tenido un día fatal, les sigue la pista con la secreta intención de ser él quien se apodere del dinero.
COMENTARIO: Más acerado que nunca, el sentido crítico de Stanley Kramer (mejor productor que realizador) fustigó en esta ocasión la desmedida codicia que esconde el americano medio, civilizado y respetuoso con la norma, pero capaz, no obstante, de mandar al diablo todo principio de ética y consideración para convertirse en una mezquina y peligrosa alimaña tras su presa en cuanto olfatea dinero fácil y abundante.
Ya en 1959, en “LA HORA FINAL” (On the Beach), Kramer fechaba el fin de la humanidad en 1964. Esta evidente (y empiezo a creer que justificada) falta de fe en la condición humana nos es mostrada en “EL MUNDO ESTÁ LOCO, LOCO, LOCO, LOCO” en pantalla cinerámica dentro de lo que resulta -ahí reside lo sorprendente del producto viniendo de un señor caracterizado, como decíamos, por fabricar reconcentrados y mensajísticos dramas con trasfondo social- un espectacular y desopilante homenaje al genial pionero Mack Sennett y el estilo de cine cómico que él creara. Un cine, aquel, de ritmo endiablado, con un manifiesto desprecio hacia la integridad física de los personajes (y por extensión, de sus intérpretes) lleno de golpes, persecuciones y catástrofes encadenadas, de todo lo cual esta película, que reune en su extenso reparto a los mejores cómicos americanos de todos los tiempos, es una completa y lograda (tal vez algo desmesurada) antología.