13 de junio de 2013

EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE (The Man Who Shoot Liberty Valance)
(USA) Paramount / John Ford, 1961-62. 123 min. BN.
Pr: Willis Goldbeck y John Ford (sin acreditar). G: James Warner Bellah y Willis Goldbeck, basado en un relato de Dorothy M. Johnson. Ft: William H. Clothier. Mt: Otho Lovering. DA: Hal Pereira y Eddie Imazu. Vest: Edith Head. Ms: Cyril Mockridge. Dr: John Ford.
Int: John Wayne, James Stewart, Lee Marvin, Vera Miles, Edmond O’Obrien, Andy Devine, Woody Strode, Ken Murray, John Carradine, John Qualen, Jeanette Nolan, Lee Van Cleef, Strother Martin, Denver Pyle, O.Z. Whitehead, Willis Bouchey, Carleton Young, Robert F. Simon, Anna Lee, Jack Pennick, Paul Birch, Joseph Hoover.
El senador Ransom Stoddard (James Stewart) acompañado de su esposa Hallie (Vera Miles) es recibido en la estación de Shinbone por el viejo sheriff Link Appleyard (Andy Devine).
Appleyard, Hallie, Pompey (Woody Strode) y el senador Stoddard en el velatorio de Tom Doniphon.
Al recién llegado del Este y magullado abogado Ransom Stoddard le ofrecen cambiar sus libros legales por un revolver si es que de veras desea "imponer" la ley en ese apartado lugar del Oeste en el que ha recalado.
El bregado Tom Doniphon (John Wayne) y su fiel criado Pompey contemplan al abogado Stoddard en su lamentable estado y se ríen de su ingenuidad.
Tras el asalto a la diligencia, la aparición de Liberty Valance (Lee Marvin) y sus secuaces en el restaurante donde cena Doniphon y trabaja Stoddard como lavaplatos, tensa el ambiente.
Hallie y sus padres los Ericson (Jeanette Nolan y John Qualen) observan angustiados desde la cocina la escena que se desarrolla en el comedor, mientras Pompey cubre las espaldas a su amo Tom Doniphon.
Liberty Valance flanqueado por sus dos secuaces, Rees (Lee Van Cleef) y Floyd (Strother Martin).
El duro y experimentado Doniphon da consejos prácticos a Stoddard.
SINOPSIS: Ransom Stoddard es un ingenuo abogado que llega a Shinbone, una ciudad del Oeste dispuesto a ejercer allí, pero pronto comprueba que sus métodos legalistas resultan inoperantes para resolver los conflictos habituales de aquellas salvajes tierras. Tom Doniphon, un rudo y noble vaquero le ayudará en los momentos difíciles pese a considerarle su rival frente a la muchacha de la que está enamorado.
El abanderado de la verdad en Shinbone, el periodista Dutton Peabody (Edmond O'Brien), es visitado en la redacción de su periódico por Valance y sus secuaces.
A Liberty Valance parece no gustarle el tratamiento que de él hacen en el periódico local.
Peabody, algo bebido, se enfrenta a ellos con heroica integridad.
...y sufre las salvajes consecuencias de su postura ante los forajidos.
Hallie se encuentra escindida entre su promesa de matrimonio a Doniphon y el acercamiento emocional que experimenta hacia el vulnerable abogado Stoddard.
Se elige al delegado territorial que les represente en Washington y Valance ve peligrar su "status" en la región.
Los sueños de futuro de Tom Doniphon se estrellan cuando comprende que ha perdido a Hallie, el amor de su vida, en beneficio del abogado recién llegado.
Una imagen única: los dos protagonistas de la película flanqueando al anciano John Ford durante un descanso de rodaje.
COMENTARIO: Western dramático con un acusado componente nostálgico que nos acerca a un Oeste convulso y moribundo en el que las viejas tradiciones que lo habían definido se baten en retirada ante la pujante y legalista “civilización”.
La poesía y el sentimentalismo del autor de “EL ÚLTIMO HURRA” se teñían aquí de melancolía, incluso de amargura, adquiriendo caracteres de tragedia en lo concerniente al personaje de Tom Doniphon (incorporado por John Wayne en una formidable y estremecedora composición), ese último pionero al que Ford rinde un sentido homenaje personal.
Estamos ante una hermosa y emocionante película en la que su autor retrata un universo agónico, en tránsito, y tal vez por ello apenas da lugar a ese humor indirecto y socarrón tan característico de muchas de sus películas y que aquí sólo emerge en un par de ocasiones (sesión electoral en el saloon, el reconoci­miento médico del cadáver de Liberty) a la que sin dudarlo podríamos referirnos como la gran obra maestra de John Ford (junto a “CENTAUROS DEL DESIER­TO”), con pasajes de auténtica antología que ponen un nudo en la garganta. A este respecto, el que suscribe no puede por menos que referirse a ese momento nocturno de honda intensidad dramática bañada de un romanticismo malherido, en el que Doniphon comprende que ha perdido a la mujer con la que deseaba casarse y -borracho y desesperanzado- regresa a su casa y tras contemplar por última vez el dormitorio que estaba construyendo para ellos dos, estrella el candil encendido que portaba en la mano y lo prende fuego sin preocuparse de ponerse a salvo de las llamas.
Cuando la leyenda es más hermosa que la verdad, se imprime la leyenda” –dice el periodista que ha escuchado el relato de boca de uno de sus protagonistas, Ransom Stoddard, el ingenuo abogado que pretendió llevar las leyes al Oeste y que -sarcasmos de la vida- llegó a senador gracias a la fama adquirida por ser “el hombre que mató a Liberty Valance".

28 comentarios:

  1. Dices "gran obra maestra de John Ford (junto a "Centauros del desierto")", y dices bien, Teo. Para mí "El hombre…" es como "Los pájaros" en el caso de Hitchcock: la condensación y sublimación de una carrera ejemplar mediante personajes y asuntos que abarcan toda la poética del autor. Pocas veces he sentido emociones iguales frente a un trozo de celuloide.

    Un abrazo.

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    1. Hola, Gonzalo. Me reconforta comprobar que compartimos emociones y criterio frente a una pantalla en la que se proyecte una película de Ford, ésta sobre todo, ya que es el objeto de este post. Y la equivalencia en significación con "LOS PÁJAROS" de Hitchcock, me parece exacta.
      Un abrazo.

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  2. Hola Teo, no la he visto, ya sabes que las pelis del oeste, a no ser que salga Cooper, seguramente es una historia magnifica y quizá algún día cuando se me acaben los recursos o me canse de ver a Santa Greta, Visconti y demás, me ponga a ver estas pelis.
    No te hago la crítica para el VOGUE, porque aquí hay mucho trabajo y necesitariamos la mano de la magía de John Galliano ( que además está sin trabajo, lo echaron de DIOR ) para que metiera mano a estos personajes y los disfrazara tipo edad media...

    Un besote Teo.

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    1. Bien, Susan, no voy a repetir lo que ya te aconsejaba hace un rato en mi muro cuando te hablaba de esta película. Solo el consejo de que amplíes un poco el espectro del cine que te interesa que puedes llevarte agradables sorpresas. Aunque el western quede lejos de tu área, en ocasiones compensa hacer una excepción para seguir mi amigable consejo, lanzándote a la remuneradora experiencia de ver "EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE". Estoy seguro que tras el The End, me querrás un poco más.
      Un abrazo.

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  3. Bueno... John Ford. En fin, qué decir. Decir que el maestro mató a dos pájaros de un tiro: a Valance y al western tal como se entendía por aquel entonces. El crepúsculo le llega al género de la mano de una obra maestra. Aunque ya se veía el ocaso desde que cierto centauro cabalgara por el desierto.
    Un abrazo.

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    1. Hola, Ethan: después de tanto tiempo, me produce gran alegría tu visita a este lado del Pecos. Como fordiano de honda raigambre ya imagino lo que para ti significa "EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE". En cualquier caso, estamos ante un hito del western y casi un punto y aparte en ese noble género (luego vendría Peckinpah para prolongar la agonía).
      Un abrazo.

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  4. Qué maravilla de película. Siempre que vuelvo a verla me deja una enorme gratitud al cine y una satisfacción personal por haberme enamorado, hace ya mucho años, del séptimo arte. No sé si comprendes a lo que me refiero, el caso es que me gusta muchísimo esta película, para mí una de las mejores de Ford. Ese cactus sobre ese féretro siempre me emociona.

    Me alegra que la hayas traído hasta tu casa, Teo. Un beso.

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    1. Te entiendo perfectamente, Myra, porque a mí me ocurre lo mismo. Nunca encontraré las palabras justas que transmitan y hagan comprender la naturaleza de mi pasión por el cine, y "EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE" sería un buen argumento para intentarlo. La película de Ford contiene momentos (alguno ya lo describo en el post) cargados de intensa emoción y cada vez que vuelvo a verla, mis ojos se humedecen y procuro no pestañear para no hacer rodar un par de lágrimas por mis mejillas. La flor de cactus que Doniphon regala a Hallie... toda una vida después, ella se la devuelve ya sobre su féretro. El cine en toda su grandeza y un nudo en la garganta.
      Un abrazo.

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  5. Pues me lo voy a pensar si la veo, porque si despues de hacerlo te voy a querer más, vas a tener un problema.

    Besos.

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    1. Si realmente los comentarios vertidos en este blog sobre "EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE" han despertado en ti interés o curiosidad por esta película, no te detengas con cuestiones emocionales que aquí está el que suscribe para asumir los "problemas" de esos efectos secundarios que vaticinas.
      Un abrazo.

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  6. Un western extraordinario, Teo, porque a pesar de contener todos los elementos del género, un malvado, interpretado con gran verosimilitud por Lee Marvin. Un hombre duro (en apariencia), rudo y valiente, al que da vida un brillante Jhon Wayne. Un Sherif, borrachín y atemorizado por Liberty y su banda de matones y un pueblo típico de aquellas latitudes, el argumento sin embargo, contiene un discurso a favor de la no violencia y el rechazo de las armas como solución a los problemas, representado en el joven abogado que llega para instalarse. También encontramos un retrato de la sociedad de la época, representado por el periodista y el rotativo para el que trabaja;que en realidad podría trasladarse a nuestros días y encajaría totalmente.Se pone de relieve la importancia de la alfabetización de la población, cuando Stoddard descubre que Hallie no sabe leer ni escribir y decide enseñarla a ella y a todo el que quiera agregarse a la escuela que improvisa.
    En cuanto a la historia de amor, se convierte en un triángulo formado por Hallie, Doniphon y Stoddard. Doniphon, que siempre ha estado enamorado de ella, se retira poco a poco para dejar su lugar a Stoddard por el que ella parece decidirse y que finalmente es el vencedor.
    A mi, el principio de la película me resulta de una emoción contenida inigualable, si observamos a Hallie, cuando se encuentra con el Sherif, sus miradas y gestos hablan por ellos, recordando a Doniphon mientras pasean hasta la que fue su casa, ahora en ruinas, y donde la única señal de vida son los cactus florecidos.
    Bueno, podría seguir señalando detalles sobre esta película que siempre me gusta recordar, pero creo que lo más importante sobre mi impresión ya lo he dicho.
    Gracias por traerla aquí. Un abrazo

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    1. Quizá "LAS UVAS DE LA IRA" y algunas películas sobre Irlanda contengan en sus imágenes un discurso claro y unívoco. Pero por lo general, John Ford rodaba con el objetivo muy abierto para abarcar un amplio espectro de lecturas (que se complementan). Efectivamente, el rechazo a las soluciones armadas que personifica el abogado Stoddard en beneficio de la aplicación de la ley escrita es apoyado y razonado por Ford pero también reconoce el fracaso de esa postura (de manera muy irónica) ante determinadas circunstancias, en determinados lugares y épocas y, sobre todo, a causa de la condición humana.
      Esa historia de amor a tres bandas Doniphon-Hallie-Stoddard es una de las más hermosas y tristes jamás filmadas. Algo sobre eso ya le hablaba más arriba a Myra.
      Un abrazo.

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  7. En éste magnífico western, Ford renuncia a los espacios abiertos de su amado Monument Valley y nos cuenta una historia llena de matices, con unos personajes tan bien dibujados, con una carga emocional tan grande que es imposible sustraerse a su encanto, a su tristeza, al heroismo del uno y la nobleza de los otro, a la delicadeza de sus sentimientos que yo siento como propios cada vez que la veo ( y la reviso a menudo) .Es de esas películas que yo me llevaria a una isla desierta (con el DVD claro) y me siento como Hallie cuando se debate entre el amor de ambos.
    La escena que tan estupendamente nos cuentas, esa en la que Tom vuelve a su casa borracho y desesperado y la incendia es una de esas en las que yo siempre lloro sin remisión y a gusto.
    Y ¡ese Wayne..el filete era suyo..! ainss..
    Además del valor cinematográfico que sin duda tiene, personalmente hay un valor sentimental añadido, para mí.. es algo más que otra de Ford, es la favorita de mi padre y la mia por supuesto.
    Nunca encuentro palabras suficientes para hablar de ello..¡ay el cine de nuestra vida..!

    Un abrazo

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    1. Me siento muy arropado por vuestros comentarios ya que la mayoría son coincidentes y me reconozco en ellos. El tuyo, Abril, describiendo las características y los méritos de la película tiene además ese componente nostálgico que a los cinéfilos de la vieja guardia nos toca fibras que instantáneamente (como la magdalena de Proust) nos remiten a momentos de nuestra vida, a sentimientos olvidados, aquel bien perdido, aquella nobleza que nos hizo renunciar a nuestra vida desde la oscuridad (el disparo furtivo de Tom Doniphon a Liberty Valance es el más hermoso y trágico que recuerdo en una pantalla).
      No os conozco, claro, pero tu padre y tú debéis ser dos personas sensibles y encantadoras.
      Un abrazo.

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  8. Teo, te animo a que participes en la encuesta que estoy realizando en el blog.

    Un cordial saludo.

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    1. Ya he cumplido gustosamente con tu petición, Ricardo, y ahora nos tienes en ascuas con el resultado de esa macro-encuensta sobre cuáles son las diez mejores películas de la historia del cine. Según me dices, el "top ten" se dará a conocer el próximo día 9 de julio. A ver, a ver.
      Mientras tanto, un saludo.

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  9. Grandísima película, que como bien dices provoca una congoja por los dilemas éticos en los que se ven los personajes. Aparte de destacar en un montón de aspectos, el uso que hace de la luz es fascinante, como la secuencia de la paliza a Peabody. Simplemente fascinante.
    Saludos

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    1. Es cierto, León, la fotografía de William Clothier resulta asombrosa con ese juego de luces y sombras que en algún momento (como el que mencionas) se acerca al expresionismo.
      En cualquier caso, "EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE" (y también "EL ÚLTIMO HURRA") es una de las películas más emocionalmente atenazantes y melancólicas de Ford. La intensidad y belleza de ciertas escenas te dejan, sin poderlo evitar, al borde del llanto.
      Un saludo.

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  10. J.L. Llamazares18 junio, 2013

    De las películas que he visto de John Ford, para mí esta es la mejor. Lo que siento es haberla descubierto tan tarde pues la vi por primera vez hace apenas tres años y me dejó conmocionado. Cuanta poesía y melancolía hay en "El hombre que mató a Liberty Valance".
    Un saludo.

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    1. Nunca es demasiado tarde para descubrir una obra tan bella y compleja como la que ahora nos ocupa. Yo también me atrevería a decir que dentro de la extensa obra de Ford es la que más me gusta... si no existiera "CENTAUROS DEL DESIERTO". Si tuviera que elegir una de las dos, no sabría con cuál quedarme.
      Un saludo.

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  11. Qué peliculón, Teo. Yo la vi hace unos meses. Sale Lee Van Cleef, pobrecillo, de secundario, pero con un papel bastante sólido.

    De acuerdo con la crítica y con los comentarios. Nostálgico es la palabra que lo define, una historia conmovedora de verdad.

    A Ford lo estoy revisitando en algunas y descubriendo en otras. Un maestro.

    Un abrazo

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    1. Hola, Belane. Pues sí, efectivamente, ahí tenemos al "imprescindible" Lee Van Cleef que ya por entonces era un veterano (¿le recuerdas once años antes como uno de los pistoleros de "SOLO ANTE EL PELIGRO"?). Este hombre debió rodar más de un centenar de películas.
      "Me llamo John Ford y hago películas del Oeste". Con estas nueve palabras definía de manera escueta su gloriosa trayectoria el autor de "CENTAUROS DEL DESIERTO". Fue un gran maestro, qué duda cabe. Más aún, fue "el" gran maestro.
      Un abrazo.

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  12. Una autentica P.O.M. (imagino que entenderá el acrónimo)

    Saluos Teo, excusas por no pasar tan a menudo como quisiera.
    Roy.

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    1. Pues desde hace un tiempo me encuentro muy espeso, así que no estoy seguro del significado de ese acrónimo. Ese P.O.M. ¿es tal vez Puta Obra Maestra?
      Nada de excusas. Este lugar está abierto las 24 horas, domingos inclusive. Puedes venir cuando quieras y serás muy bien atendido.
      Un saludo.

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    1. Con tan solo esas dos palabras, Antonio, defines muy bien "EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE".
      Un saludo.

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  14. Impresionada y con la boca abierta me quedé al terminar de ver esta película la primera vez. Y como colofón final a tan excelso film la frase: "Nada es suficiente para el hombre que mató a Liberty Valance". Me dolió el corazón al oírla. Desgarro, emoción y una pena seca que deja el alma rota. Es curioso, porque con otras películas la lágrima sale fácil, sin embargo, en mi caso -que soy una llorona empedernida- no pude siquiera ni llorar del shock que me produjo.

    Lo irónico del asunto de John Ford es que un cierto colectivo lo ha tildado de fascista (junto a John Wayne). No lo entiendo. Veo sus pelis y no observo ese sambenito que le han colgado. Sí, en cambio, veo humanidad, sencillez, respeto, ternura y comprensión en su cine. Pero, es que no contento con eso, él definía a su cine como entretenimiento, sin buscar análisis ni mensajes, ni nada por el estilo. Guau! pues ha conseguido lo que muchos otros ansían y no logran transmitir.
    Desde luego, con esta película se coronó definitivamente. Por último, decir que el cactus nunca ha cobrado tanto sentido como en esta peli.

    Abrazos.

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    1. Hola, Miriam: siempre pego un pequeño brinco (de alegría) cuando detecto un comentario tuyo. Y el que le dedicas a "EL HOMBRE QUE..." demuestra que esta obra maestra te ha impresionado y emocionado como a mí. Fíjate qué cosas, el ilustre y difunto crítico inglés Leslie Halliwell en su famosa guía escribió refiriéndose a esta película: "Western cochambroso en el que John Ford se copia a sí mismo". Cuando lo leí me quedé de piedra pómez. Ya ves, hay "sensibilidades" para todo. Y aquellos que tachaban a Ford de fascista eran los críticos "progres" de los años sesenta y setenta que no veían más allá de sus concienciadas narices.
      Hasta pronto, un abrazo.

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