7 de enero de 2013

EL MUNDO ESTÁ LOCO, LOCO, LOCO, LOCO
(It's a Mad, Mad, Mad, Mad World)
(USA) United Artists / Stanley Kramer / Casey Prod., 1963. 192 min. Color. Ultra-Panavision 70.
G: William Rose & Tania Rose. Ft: Ernest Laszlo. Mt: Fred Knudtson, Robert C. Jones y Gene Fowler Jr. DA: Rudolph Sternad. Vest: Bill Thomas. Son: John Kean y Walter Elliott. Ms: Ernest Gold. Títulos: Saul Bass. Pr y Dr: Stanley Kramer.
Int: Spencer Tracy, Milton Berle, Sid Caesar, Buddy Hackett, Ethel Merman, Mickey Rooney, Dick Shawn, Phil Silvers, Terry-Thomas, Jonathan Winters, Edie Adams, Dorothy Provine, Peter Falk, Jimmy Durante, Eddie Anderson, Jim Backus, Ben Blue, Alan Carney, Barrie Chase, William Demarest, Paul Ford, Edward Everett Horton, Buster Keaton, Don Knotts, Carl Reiner, Sterling Holloway, The Three Stooges, Joe E. Brown, Andy Devine, Zasu Pitts, Norman Fell, Charles McGraw, Madlyn Rhue, Arnold Stang, Jesse White, Howard Da Silva, Allen Jenkins, Jack Benny, Jerry Lewis.
Un viejo delincuente conocido como Smiler Grogan (Jimmy Durante), antes de morir confiesa a quienes le asisten tras su accidente que escondió una fortuna enterrándola bajo una gran "W".
El capitán de policía Culpepper (Spencer Tracy), a punto de jubilarse, sueña con culminar su carrera localizando el dinero escondido por Grogan.
De izquierda a derecha: La señora Krump (Edie Adams), su esposo Melville Krump (Sid Caesar),  Lennie Pike (Jonathan Winters), la señora Marcus (Ethel Merman), su hija Emeline (Dorothy Provine), su esposo Russell Finch (Milton Berle), Ding Bell (Mickey Rooney) y su amigo Benjy (Buddy Hackett). Todos iniciarán una loca carrera en pos del tesoro de Grogan.
El paciente esposo de Emeline sufre con resignación  las constantes impertinencias de su suegra que le apremia a ser ellos los primeros en llegar.
A su vez, Ding y su amigo Benjy buscarán con desesperación la forma de tomar la delantera a los demás. 
Las cosas se complican y al capitán Culpepper, con su hija llorando y su esposa gritando cada una por un teléfono, se le acumulan los problemas.
Sylvester (Dick Shawn), el hedonista y atolondrado hijo de la señora Marcus se divierte con su escultural novia (Barrie Chase) antes de recibir la llamada de su histérica madre.
El dominado Russell actúa al dictado de su suegra (por la cuenta que le tiene), mientras su aburrida esposa tiene la cabeza en otra parte.
Culpepper ha seguido discretamente a los ávidos buscadores del tesoro sabiendo con seguridad que finalmente le llevarían hasta su objetivo.
Un momento orgásmico: tras un largo y accidentado periplo, el aumentado grupo de "honrados" ciudadanos cree haber dado finalmente con el dinero escondido por el despeñado Grogan.
SINOPSIS: Los ocupantes de varios automóviles que viajan por una retorcida carretera ven cómo un coche lanzado a gran velocidad les adelanta para finalmente despeñarse al tomar una curva. El moribundo ocupante, un viejo gangster, les confiesa antes de morir que tiene 350.000 dólares enterrados en un parque de Santa Rosita. Se inicia entonces una desenfrenada carrera en pos del tesoro. Un veterano policía que ha tenido un día fatal, les sigue la pista con la secreta intención de ser él quien se apodere del dinero.
COMENTARIO: Más acerado que nunca, el sentido crítico de Stanley Kramer (mejor productor que realizador) fustigó en esta ocasión la desmedida codicia que esconde el americano medio, civilizado y respetuoso con la norma, pero capaz, no obstante, de mandar al diablo todo principio de ética y consideración para convertirse en una mezquina y peligrosa alimaña tras su presa en cuanto olfatea dinero fácil y abundante.
Ya en 1959, en “LA HORA FINAL” (On the Beach), Kramer fechaba el fin de la humanidad en 1964. Esta evidente (y empiezo a creer que justificada) falta de fe en la condición humana nos es mostrada en “EL MUNDO ESTÁ LOCO, LOCO, LOCO, LOCO” en pantalla cinerámica dentro de lo que resulta -ahí reside lo sorprendente del producto viniendo de un señor caracterizado, como decíamos, por fabricar reconcentrados y mensajísticos dramas con trasfondo social- un espectacular y desopilante homenaje al genial pionero Mack Sennett y el estilo de cine cómico que él creara. Un cine, aquel, de ritmo endiablado, con un manifiesto desprecio hacia la integridad física de los personajes (y por extensión, de sus intérpretes) lleno de golpes, persecuciones y catástrofes encadenadas, de todo lo cual esta película, que reune en su extenso reparto a los mejores cómicos americanos de todos los tiempos, es una completa y lograda (tal vez algo desmesurada) antología. 

15 comentarios:

  1. Puede parecer desmesurada y es que el exceso de gags puede agotar al expectador pero es desternillante. Hasta el cartel me gusta.
    Una comédia loca loca como su título indica. La escena final es buenisima.
    Tracy le pone el punto..¡grandisimo actor!

    Un abrazo y feliz año

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    1. Spencer Tracy que por entonces se había convertido en el actor fetiche de Stanley Kramer, está espléndido y su presencia y su forma de actuar contrastan adecuadamente con la del resto de protagonistas mucho más desmadrados en la gesticulación. Casi, casi parecía un personaje de otra película que se hubiera colado en ésta.
      Un abrazo.

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  2. J.L. Llamazares08 enero, 2013

    De acuerdo en la demoledora visión que la película da del ser humano puesto a prueba. Demoledora y desternillante. A mí no me gusta la secuencia de la escalera de incendios y la de los bomberos con todos los protagonistas colgando por ahí y saliendo despedidos por los aires. Muy larga y de comicidad poco efectiva.
    Un saludo.

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    1. Ahí, en esa parte final, efectivamente a Kramer se le fue la mano en su ostentoso homenaje al cine cómico de la era silente. Todo queda desmedido, alargado y el espectador, más que reír, se fatiga.
      Un saludo.

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  3. Um filme muito divertido.
    Feliz 2013, Teo. E viva o cinema!

    O Falcão Maltês

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    1. Feliz ano novo também para ti, Antonio!
      Sí. La película de Stanley Kramer es sobre todo, divertida aunque en esa comicidad reconozcamos nuestra propia caricatura.
      Un abrazo.

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  4. A mí el cine de Stanley Kramer nunca me ha convencido, ni el producido ni el dirigido por él. No suelen ser malas películas pero a todas se les nota mucho su intencionalidad, su mensaje, aunque eso ya lo apuntas en tu comentario. Dicho lo cual y a pesar de ello, me gustó bastante "Fugitivos" y no sé muy bien por qué, tal vez por esa pareja de actores Curtis y Poitier que siempre me han encantado.
    La de "El mundo está loco..." es un disparatado juguete cómico, como un enorme tren eléctrico con un montón de metros de vías con curvas.
    Un abrazo.

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    1. Mira tú por dónde, "FUGITIVOS" (The Defiant Ones) es también una de mis películas favoritas, pero, como a ti, por razones sentimentales y por lo tanto, subjetivas. La vi en un cine de barrio cuando tenía unos doce o trece años y entonces me gustó muchísimo (claro, por aquella época yo no sabía quién era Stanley Kramer). Además, me impresionaba ver a Tony Curtis, uno de mis héroes de la pantalla en mi niñez y adolescencia, con una nariz "diferente" (evidentemente, postiza). En fin, huellas de antaño.
      Un abrazo.

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  5. Teo, pues resulta que no he visto esta peli... veo que trabaja el cara patáta de Spencer Tracy, no sé como una mujer tan guapa, alta y delgada y tan buena actriz se pudo enamorar de semejante individuo y más siendo católico que no se quería divorciar de su mujer, y la pobre Kate Hepburn aguantándole hasta el final... ya sé que esto no viene a cuento, pero algo tenía que comentar, ya que no he visto el film; me doy cuenta que sólo he visto a Visconti, La Garbo y bueno muchas cintas de los años 40 y 50 de cine americano; pero en una cosa si tiene razón el título " El mundo está loco, loco, loco... que calvario !!!

    Un abrazo querido Teo.

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    1. Creo que ahora más que nunca, Susan, deberías conocer esta película pues en un mundo tan loco y desbaratado por quienes lo dirigen, siempre resulta conveniente comprobar (entre carcajadas) lo acertado de quien dijo "sólo el universo y la estupidez humana no tienen límites".
      No conozco mucho de la vida personal de Tracy más allá de algunas crónicas hollywoodenses. Fue un actor que humanizaba y hacía muy creíbles los personajes que asumía. Y su buena química con la Hepburn dentro y fuera de la pantalla nos benefició a todos, a ellos los primeros. Lo de su catolicismo... ¿qué quieres que te diga? Que en su "pecado" llevaba la penitencia. Allá él.
      Un abrazo.

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  6. De esta película tengo yo por ahí algún recorte en mi carpeta de cine adolescente (cuando la tijera volaba por las "Supertele", "Tele-Indiscreta" o "TP", qué tiempos...). Siempre con pensamiento de verla, se me pasaron los años sin hacerlo. Y eso que el reparto es interesante. Ya le pondré remedio.

    Entiendo el comentario de Susan. A mí siempre me ha fascinado ese amor tan descarado y estable, con la situación que tenía él. Pero nunca he creído en buenos y malos en esa historia. Sí me admiraba el amor de la Hepburn por él, sobre todo los últimos años en los que él estaba enfermo. Los actorazos también son humanos.

    Un abrazo

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    1. Existe una edición en DVD de esta película (en las rebajas, a 5,95 €) por si estás interesada. La magnífica edición en blu-ray continúa sin aparecer en nuestro país.
      Lo de la relación sentimental de Spencer Tracy con Katharine Hepburn puede resultar, efectivamente, conmovedor. Aunque el hecho de que desde el principio fuera un secreto a voces, hace poco explicable la ambivalente actitud de Tracy con sus remilgos católicos. A lo hecho, pecho. Digo yo.
      Un abrazo.

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    2. Pues sí...Aunque a lo mejor era más cobardía que otra cosa. No sé...

      Ya echaré un vistazo por las rebajas. Gracias, Teo.

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  7. Tuve la suerte de ver esta película en el cine club con su espectacular cinemascope y sus ricos colores. Creo que nunca llegué a enamorarme tanto de California, más que leyendo a Ross McDoanld y Raymond Chandler, pero esto es otra historia. Como usted bien dice al final, es algo desmesurada. Le sobra algo de metraje pero lo que no le he perdonado nunca al bueno de Kramer es que quiso introducir a las estrellas más grandes del cine cómico y relegó a un papel insultante al gran Buster Keaton el más grande de todos que aparece empujando un taxi y no se le ve. En fin, El mundo está... me gusta incluso los títulos de crédito tan de los cincuenta/sesenta. Es una lástima que ahora las películas empiezan de sopetón y dejan los títulos para el final para no impacientar al público contemporáneo. Spielberg homenajeó este arte en Atrápame si puedes. Le cuento todo esto porque a mí me gusta ver, según en qué películas, este tipo de créditos. ¿Qué sería de las películas de James Bond sin sus inicios?

    Un cordial saludo

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  8. He leído dos veces tu texto porque me "chirriaba" algo. Y ese "algo" es que me tratas de usted. Por favor, Francisco, tutéame pues tengo tantos años que la puntilla sería que, además, cualquier día en cualquier autobús alguien me ceda su asiento. ¡Jaja, temo ese momento!
    Recuerdo que "EL MUNDO ESTÁ LOCO..." fue la primera película rodada en Cinerama de proyección con una sola cámara (en lugar de las tres clásicas) evitando así aquellas visibles junturas sobre la pantalla cóncava.
    El pobre Buster Keaton, a partir de la llegada del sonoro, fue habitualmente ninguneado, siempre eclipsado por la legendaria fama de Chaplin que le infrautilizó en su "CANDILEJAS" (se dice que eliminó en el montaje de aquella película una secuencia entera de Keaton temiendo que le hiciera sombra).
    En cuanto a los créditos de la peli de Kramer, fueron diseñados por el gran Saul Bass que trabajaba habitualmente para Hitchcock y Preminger. Solían ser originales e impresionantes (¿recuerdas los de "VERTIGO"?). Este genio tuvo un "discípulo" casi a la altura de su maestro; me refiero a Maurice Binder que fue quien diseñó todos los de la saga Bond, hasta que murió, y también de varias comedias de Stanley Donen y Blake Edwards. Efectivamente, la rapidez y la impaciencia, están desterrando de las películas actuales estas pequeñas piezas que solían sintetizar lo que íbamos a ver, o nos ponían en guardia.
    Un abrazo.

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