22 de septiembre de 2012

ANASTASIA (Anastasia)
(USA) 20th Century-Fox, 1956. 105 min. Color. CinemaScope.
Pr: Buddy Adler. G: Arthur Laurents, basado en la obra de Guy Bolton y Marcelle Maurette. Ft: Jack Hilyard. DA: Andrei Andreiev y William Andrews. Vest: René Hubert. Ms: Alfred Newman. Dr: Anatole Litvak.
Int: Ingrid Bergman, Yul Brynner, Helen Hayes, Akim Tamiroff, Martita Hunt, Ivan Desny, Felix Aylmer, Sacha Pitoeff, Natalie Schafer, Gregoire Gromoff, Karel Stepanek.
Pose promocional en la que una Ingrid Bergman de 41 años no puede evitar que en su rostro demacrado puedan leerse las huellas del final de su larga y difícil relación con Rosellini 
Anna Koreff (Ingrid Bergman) es acosada a preguntas por Chernov (Akim Tamiroff) y Petrovin (Sacha Pitoeff) aviesamente  observados por Bounine (Yul Brynner)
Bounine con su mirada hipnotizante pretende taladrar la mente amnésica de Anna
Con los inmisericordes métodos de Bounine, Anna va convirtiéndose gradualmente en la pretendida Anastasia, a la que se creía muerta como el resto de su familia 
La transformación ya ha sido completada y un satisfecho Bounine cruza los dedos para que todo salga según el plan establecido
SINOPSIS: En 1928, en París, una mujer amnésica a punto de arrojarse a las aguas del Sena, es rescatada por un general ruso exilado que cree ver en ella a una convincente candidata para ser presentada como la Gran Duquesa Anastasia, hija del Zar Nicolas, presumiblemente salvada de la ejecución en 1918. Antes de ser presentada como tal, la somete a un duro adiestramiento. Pero finalmente sus mercenarias pretensiones se irán diluyendo porque se habrá enamorado de ella.
El pragmático Chernov parece olfatear los sentimientos cambiantes de Bounine y teme que el lucrativo "negocio" se les venga abajo
Se van dando los sucesivos pasos para la presentación en sociedad de esa "reconstruida" Anastasia 
La autenticidad avalada de la Gran Duquesa Anastasia representaría el rescate de una fortuna en libras depositada en el Banco de Inglaterra
El toque definitivo a esa representación, sería el reconocimiento oficial de Anastasia por parte de la anciana emperatriz superviviente Maria Feodorovna (Helen Hayes)
Al final, un pequeño detalle en el comportamiento de la pretendida Anastasia ante la Feodorovna, dará paso al gran momento
COMENTARIO: Yul Brynner, por aquel tiempo en el cénit de su carrera y en posesión de un orientalizado físico de indudable magnetismo, e Ingrid Bergman, recién regresada al redil tras siete años de deserción europea en "pecaminosa" yunta artístico-sentimental con Roberto Rosellini que Hollywood perdonó a regaña­dientes, fueron la estimulante pareja, de química perfecta, para protagonizar esta fascinante y romántica historia (que poco o nada tiene que ver con la Historia). Anatole Litvak, que no es un director por el que sienta una especial devoción, consiguió aquí, no obstante, uno de sus trabajos más inspirados en el que la solidez de la puesta en escena rebasa, por momentos, ese nivel y alcanza en algunas secuencias cotas de anegante intensidad dramática.
En suma, creo que estamos ante un producto sin genio pero tan hábilmente diseñado que consigue subyugar. Supongo que eso es lo que importa. Por eso, aún sin comprender muy bien los motivos, “ANASTASIA” es una de esas películas sobre la que vuelvo una y otra vez. Un día de estos, me detendré a analizar tan subjetivo asunto. Si alguien de los que leen estas líneas está en posesión de la clave que no dude en aclarármelo. Sospecho que su acertado casting tiene mucho que ver.
En cuanto a Ingrid Bergman, Hollywood, para certificar el perdón a su hija pródiga y demostrarla que donde mejor estaba era “en casa”, la premió con un Oscar por su magnífica composición de esa plausible Anastasia inventada por el guionista (el magnífico Arthur Laurents). Brynner, curiosamente, también lo ganó ese año pero por “EL REY Y YO".

18 comentarios:

  1. Pues sin ser una de mis favoritas de Bergman, reconozco que es una película que entretiene bastante. Me gusta el cambio de la actriz, de zarrapastrosa a bella dama. Yo también tengo películas que me enganchan sin que pueda explicar muy bien el porqué... no creo que sea raro, pero lo mismo un par de sesiones psicoanalíticas ayudan ;)

    Un abrazo

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    1. Supongo que Ingrid Bergman te gustaba más en "CASABLANCA" o, sobre todo, en las pelis de Hitchcock. Sin embargo, en esta que comentamos me gusta muchísimo y está soberbia como actriz. La historia estaba muy bien contada y entre ella y Brynner se establecía una extraña química que se dejaba sentir más acusadamente en las secuencias del "adiestramiento".
      Lo del psicoanálisis, no sé, no sé... Tuve una novia psicóloga (bueno, en aquella época estudiaba psicología) y cuando la chica obtuvo el título (para entonces ya habíamos roto) me amargó la existencia durante un tiempo tratando de "psicoanalizarme" para averiguar las causas de nuestra ruptura. Muy pesada.
      Un abrazo.

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  2. Elegante puesta en escena y magníficas interpretaciones del dúo protagonista (en especial de Bergman) para un melodrama algo impersonal pero francamente recomendable.

    Un saludo.

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    1. Supongo que "ANASTASIA" es un ejemplo de lo bien que funcionaba entonces la maquinaria de la factoría hollywoodense, incluyendo la elección del director más "adecuado" para que cada proyecto llegara a buen puerto sin percances ni sorpresas. Eso lo decimos ahora, claro, porque cuando yo vi esta película por vez primera con once añitos me pareció el no va más de las emociones fuertes en un cine de barrio vallisoletano. Y esas experiencias se quedan enganchadas en uno para toda la vida.
      Un saludo.

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    2. Anastasia no es de 1956, es de 1957

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    3. Hola, Carlos: hay numerosos casos en que una fecha aparece equivocada en alguna publicación y ese error es arrastrado de reseña en reseña, de ficha en ficha, y acaba instalándose como dato "oficial". Existen otros casos en que la fecha de producción de una película figura como de un determinado año cuando su rodaje se efectuó con anterioridad. Un ejemplo de esto, entre muchos, sería "GIGANTE", rodada en 1955 y cuyos últimos retoques de postproducción se efectuaron entre enero y febrero de 1956, por lo que figura en las filmografías como una película de 1956 (James Dean había muerto hacía un año cuando se estrenó).
      De cualquier modo, "ANASTASIA" se rodó en 1956 y se estrenó en Estados Unidos el 13 de diciembre de ese año. Por lo que en este caso no hay duda sobre su fecha.
      Agradezco de veras tu interés y si detectas algún error (que sin duda los hay), no dudes en reseñármelo.
      Mientras, un abrazo.

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  3. Vi por primera vez esta peli con la mirada de una cría que se sentía fascinada por la historia de esa hija del Zar que nunca llegó a saberse si era real o no. No sé si este es el motivo real por el que esta peli siempre me ha parecido fascinante. Hace muchos años que no he vuelto a verla, tendría que volver a ella para saber si esa fascinación sigue intacta. Yo creo que sí. Recuerdo a Ingrid Bergman en uno de sus mejores papeles.

    Me ha encantado recordarla con tu entrada, Teo.

    Un beso.

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    1. Hola, Myra: resulta que lo que le respondo a Ricardo Pérez es precisamente lo mismo que me cuentas tú. Y es la verdad, esas películas que vimos de niños quedan grabadas en nuestros corazones para siempre y periódicamente sentimos la necesidad de volver sobre ellas, supongo que para comprobar qué queda de aquel niño en nosotros, utilizándolas como termómetros. Pero lo cierto es que esas pelis estaban muy bien hechas y por eso nos impactaban tanto.
      Un abrazo.

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  4. Ingrid Bergman, la actriz favorita de mi padre y una mujer valiente, prefirió morir a causa de su cáncer que vivir amputada de un brazo donde éste mal se la había extendido. Una mujer valiente, guapa, nad apresuntuosa, gran actriz, con Begman o sin él.
    Anastasia, una cinta memorablle. Anastasia Nikolayevna Romanov (1901-1918) protagonizó póstumamente una leyenda que pasaría a los anales del siglo veinte. El regicidio del último zar ruso, ejecutado junto a su esposa y sus cinco hijos, acabó de un plumazo con el régimen imperial de la nación más extensa de la Tierra. Muchos años después, los hallazgos y los análisis de ADN demostraron que, efectivamente, la familia al completo había perecido aquel 17 de julio de 1918 bajo los fusiles y bayonetas bolcheviques. Pero mientras tanto había quedado suspendida en el aire la duda acerca de la supervivencia de uno de los miembros, la más joven de las Grandes Duquesas. La imaginación se desató debido a la ausencia de algunos de los cadáveres.
    Cuando hay duda, hay esperanza. Y de eso se sirvió una caterva de impostoras que fueron lloviendo como una pequeña plaga, afirmando ser la desaparecida Anastasia.
    Aquello debió de ser un cúmulo de intereses monetarios, ansias de fama, y de ocupar el puesto de una princesa. Ninguna fruslería, desde luego. Y ello sumado a la nostalgia de quienes añoraban el pasado imperial, y a la credulidad, fueron el detonante de la farsa.
    En 2007 se hallaron los restos que faltaban en la fosa en la que habían reposado los demás integrantes de los Romanov. Con ese descubrimiento y la confirmación de las identidades de Anastasia y su hermano Alexis, se daba por inviable la posibilidad que tanto había alimentado relatos con dimensiones de cuentos de hadas. Cuentos que se difundieron hasta su consagración en el cine.
    La versión más romántica vino de la mano de Anatole Litvak. Una gran estrella del firmamento cinematográfico de los cincuenta, Ingrid Bergman, se metió en el personaje de una mujer sin identidad, sin memoria y sin casa, a la que un grupo de rapaces con ánimo de lucro entrena para hacerla pasar por la princesa rusa, impulsados por la gran semblanza con la original. Ni ella misma sabe quién es. Pero eso no importa si se consigue que la exiliada emperatriz madre, María Fiodorovna (1847-1928) crea que ella es su nieta.
    El atractivo, avispado, severo y enérgico jefe del grupo de timadores, un ex-general ruso que se gana la vida en París, no se detiene ante ningún obstáculo. Pero hay dos cosas que no puede prever. La primera, que su recomendada despliegue conductas y comentarios que nadie le ha enseñado y que podrían ser remanentes auténticos de su posible pasado en la corte real. La segunda, enamorarse inadvertidamente de su pupila, sin fijarse en quién sea ella realmente, e importándole bien poco si es la indigente Anna Andersson o la hija de un zar. Sea lo que sea lo que resulte del negocio, está destinado a perderla, porque él conoce muy bien su puesto como intermediario…
    Drama romántico de buena factura, que exalta el mito y la secreta querencia que nos queda por los cuentos de princesas, hablándonos también de ese mensaje cursi y soñador, pero bienvenido, de que el amor verdadero no se fija en títulos, ni en el dinero, y ni siquiera en el nombre.nta memorable.
    Cómo me gusta esta peli....

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    1. Caramba, Susan! Esta vez en tu extenso comentario has ejercido también de historiadora para así contextualizar mejor la cinta de Litvak. Siento que la realidad y los avances científicos nos hayan chafado una vez más esa visión romántica de la Historia. Pero, bueno, las cosas son como son y no como nos las cuentan en el cine. En cualquier caso, como en aquella peli de Ford sobre Liberty Valance, yo prefiero imprimir la leyenda. En ocasiones, es mucho mejor.
      Creo que hasta el momento hay una práctica unanimidad entre los participantes en este rincón en considerar "ANASTASIA" una de esas películas que dejan huella, sobre todo, si cuando la vimos éramos muy jóvenes, aunque en mi caso, el hechizo permanece.
      Gracias por tu trabajada participación, Susan. Un abrazo.

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  5. La película no la he visto pero siempre es de agradecer tener en pantalla grande a Ingrid Bergman. A pesar de que su historia con Rosellini se pueda juzgar de una manera u otra lo que no tiene sentido es que una industria (en este caso la del cine) crucificara durante un tiempo a esta actriz. La doble moral es terreno pantanoso...

    Un saludo

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    1. Lo de la "crucifixión" de Ingrid Bergman por la comunidad hollywoodense no fue tan grave si tenemos en cuenta que el abandono del redil fue voluntario y que durante el tiempo que duró su unión con Rossellini rodó en Europa algunas de las películas más interesantes de su carrera. Ah, y además fue "readmitida" en la fábrica cuando decidió volver.
      Me gustaría que buscaras la oportunidad de descubrir esta estupenda película. Como pistas o posibilidades, te diré que fue emitida hace un par de meses en una excelente copia en la cadena Divinity (siempre pueden volver a pasarla) y que también existe una edición en DVD que aún puede localizarse a un módico precio por las estanterías de El Corte Inglés y FNAC. Ya me dirás.
      Gracias por tu visita. Un saludo.

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  6. Gonzalo Labat26 septiembre, 2012

    Creo recordar haber visto por televisión una película de Anatole Litvak muy negra tanto por su estética como por la historia que contaba, en la que Ingrid Bergman interpretaba a una prostituta enferma y Charles Boyer a un refugiado. ¿Es así? Porque ahora no logro recordar el título.
    En cuanto a "ANASTASIA" estoy contigo en que es una buena muestra del cine que se hacía en aquel Hollywood de los años cincuenta que luchaba contra la televisión, bien diseñado, con buenos temas y formalmente perfecto.
    Un saludo.

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    1. Esa (interesante) película a la que te refieres se titula "ARCO DE TRIUNFO" y data de 1948. Curiosamente, su arranque es muy similar al de "ANASTASIA" pues el personaje que interpreta Ingrid Bergman, también en el París de los años treinta, intenta suicidarse y es "salvada" in extremis para, a partir de ahí, iniciar un itinerario redentor.
      Un saludo.

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  7. A mí me gusta la Ingrid Bergman joven, de dulce belleza y enamorada, de la película "Casablanca". "Anastasia" no se encuentra entre mis películas favoritas y si la he visto más de una vez es por la presencia de Yul Brynner, ¡qué guapo y que boca tan bonita! Esta película me parece un poco lenta y se centra demasiado en el personaje de la Bergman, aunque ya sé que es el que da título a la película. Pero nos quedamos sin saber cosas importantes del personaje que interpreta Yul Brynner.
    Un abrazo.

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    1. Respeto tu valoración de la película pero por lo escrito por mí podrás adivinar fácilmente que no la comparto. Eso sí, reconozco que Yul Brynner resultaba muy atractivo para el público femenino y a nosotros, los chicos, también nos parecía una presencia con mucho magnetismo en la pantalla. En algunas de las películas de mi infancia y adolescencia trabajaba Brynner ("LOS DIEZ MANDAMIENTOS", "EL REY Y YO", "LOS BUCANEROS", "EL RUIDO Y LA FURIA", "SALOMÓN Y LA REINA DE SABA", "LOS SIETE MAGNÍFICOS").
      A pesar de todo, un beso.

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  8. Esta una de mis películas más favoritas, Ingrid Bergman me encantó, es de esos personajes que por alguna razón te tocan y quizá lo que nos eclipsa o lo que nos hace volver a ella es la transparencia de su protagonista que sin artificio alguno consigue conquistar al espectador haciéndole partícipe de su historia e involucrándolo. Deseando más que nadie que esa mujer desarraigada de la vida sea la verdadera "Anastasia". Recuerdo la escena que tiene con la abuela, fantásticamente interpretada. No sabría decir si es un producto sin genio pero bien diseñado, quién sabe quizá lo sea, pero lo importante es que nos gustó y con eso nos quedamos.

    Un abrazo.

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    1. Algunas de las películas que vimos siendo niños nos marcaron de manera especial y para siempre. Un caso claro para mí fue "ANASTASIA". Creo que tenía diez añitos cuando la vi en un cine de barrio, allá en Valladolid, mi ciudad natal, y quedé tocado por aquel argumento, por el magnetismo del rasurado Yul Brynner, por la vulnerabilidad (entonces no sabía el significado de esta palabra) de Ingrid Bergman... En fin, desde entonces e incluso ahora con mi capacidad crítica de adulto, continúa siendo una de las películas de mi vida y siempre que puedo, vuelvo sobre ella.
      Un abrazo.

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