5 de julio de 2012

RAÍCES PROFUNDAS (Shane)
(USA) Paramount, 1951-52. 118 min. Color.
Pr: George Stevens & Ivan Moffat. G: A.B. Guthrie Jr., basado en la novela de Jack Schaefer. Ft: Loyal Griggs. Mt: William Hornbeck y Tom McAdoo. DA: Hal Pereira y Walter Tyler. Ms: Victor Young. Dr: George Stevens.
Int: Alan Ladd, Jean Arthur, Van Heflin, Brandon de Wilde, Jack Palance, Ben Johnson, Emile Meyer, Elisha Cook Jr., Edgar Buchanan, John Dierkes, Douglas Spencer, Ellen Corby, Paul McVey, Edith Evanson.
La "grandeza" de Ladd, brilló como nunca en este mítico western
Shane, ese jinete solitario surgido en el horizonte, se detiene en la granja de los Starrett
Estos son los Starrett: Joey (Brandon de Wilde), su madre Marian (Jean Arthur) y su padre Joe (Van Heflin). Shane, agradecido por su acogida, se ofrece para ayudarlos durante unos días
Un descanso de rodaje y un posado del trío protagonista junto al tocón
SINOPSIS: Shane, un jinete solitario, llega a un hermoso valle y pide alojamiento en la granja de un matrimonio con un hijo pequeño. Pronto tiene ocasión de comprobar que las buenas gentes que pueblan el lugar, todos granjeros, están siendo amedrentados por un cacique expansionista deseoso de que abandonen aquellas tierras y poder así utilizarlas como pastizales para su ganado. Tras una serie de acontecimientos, el forastero toma partido por los indefensos granjeros y se enfrentará a los matones del valle.
Llega Wilson, el pistolero malo (cadavérico Jack Palance)
Calloway (Ben Johnson) es uno de los matones al servicio de los intereses del ganadero Ryker y su misión es provocar a Shane
El pequeño Joey siente una gran admiración por Shane y le sigue a todas partes
Shane, una vez eliminada de manera dramática la amenaza que se cernía sobre los granjeros, siente que su presencia entre ellos debe llegar a su fin
COMENTARIO: A.B. Guthrie Jr., además de algunos guiones, escribió novelas y relatos que dieron origen a grandes westerns como "RÍO DE SANGRE" (The Big Sky) de Howard Hakws, "DUELO EN EL BARRO" (These Thousand Hills) de Richard Fleischer y "CAMINO DE OREGON" (The Way West) de Andrew V. McLaglen. El sólido y trabajado guión de "RAÍCES PROFUNDAS", de gran alcance en los sutiles significados que el autor quiso darle y en el que se funden en perfecta síntesis los temas más queridos del western, fue resuelto por George Stevens con elegancia (no exenta de cierto barroquismo formal) e inspiración, consiguiendo una bellísima película (belleza a la que no es ajeno el soberbio trabajo fotográfico de Loyal Griggs por el que ganó el Oscar aquel año), que rápidamente y con todo merecimiento se convirtió en un clásico del género.
La composición de Alan Ladd, en el mejor y más carismático papel de toda su carrera, con su indumentaria de gamuza, su rostro angélico y una aterciopelada parquedad gestual, confirió a su personaje, el noble y solitario pistolero Shane que huye de su pasado, un aura de romanticismo y misterio. A este respecto, es inevitable señalar las concomitancias de este personaje, quintaesencia del héroe del Oeste, con el Ethan Edwards construido por Ford cuatro años después para "CENTAUROS DEL DESIERTO". Tanto Shane como Ethan surgen del horizonte, de la nada, y se presentan en un hogar aislado y amenazado por elementos exteriores (un feroz latifundista que desea expulsar a los colonos, una partida de comanches itinerantes). Cada uno de ellos arrastra como una losa un pasado sin explicar tanto para los otros personajes como para el propio espectador (podemos intuir que han visto o tomado parte en hechos terribles). De manera velada, ambos expresan un amor imposible hacia una mujer que nunca podrá ser suya (la esposa del granjero en "RAÍCES PROFUNDAS", la cuñada de Ethan en "CENTAUROS DEL DESIERTO"). En las dos películas, estos héroes doloridos y añorantes de una familia, "adoptan" un joven discípulo que los admira (Brandon de Wilde, Jeffrey Hunter). Finalmente, deciden intervenir decisivamente en el devenir de las personas que los acogen, enfrentándose (solos) a las fuerzas que amenazan y ensombrecen la armonía de esa comunidad. Luego, al final de la película, tras solucionar de manera expeditiva los problemas, se alejan de esa civilización que han contribuido a consolidar y lo hacen como personajes anacrónicos e indeseados, condenados a la no integración. Bueno, en el caso de Shane, probablemente el destino sea más negro e inmediato (ha recibido un balazo del que ignoramos la gravedad).
En fin, termino ya. Mientras escribía estas líneas he querido "envolverme" escuchando de fondo la evocadora música compuesta por Victor Young para la película. Y arropado por estos ecos, esta noche me dispongo a ver de nuevo "RAÍCES PROFUNDAS", una mítica y emocionante obra maestra que nunca me canso de revisitar.

20 comentarios:

  1. Cuando vi la publicidad de esta peli programada para hoy, me acordé de ti. Alguna vez ya he comentado que es una peli que, sin saber muy bien el motivo, nunca estuvo entre mis preferidas.
    Una de las grandezas de esto de los blog es aprender de otras miradas. Me ha encantado ese paralelismo que haces con Centauros del desierto.
    Intentaré verla con tus ojos.

    Un beso.

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    1. Espero que el pase de "RAÍCES PROFUNDAS" anoche en la Primera obrara en ti (si llevaste a cabo el experimento de verla con "mis ojos") un cambio en la opinión que guardabas de esa película. Quiero expresar así mi deseo de que haya escalado algún peldaño en el escalafón de tus favoritas.
      Un abrazo.

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  2. J.L. Llamazares06 julio, 2012

    Alan Ladd ha sido un actor por el que confieso no haber sentido nunca una especial predilección. Pero también reconozco que en esta película estuvo genialmente elegido. Si el pistolero Shane lo hubiera hecho un Kirk Douglas o un Richard Widmark, la película seguramente habría resultado menos romántica.
    Hay dos secuencias que me han impactado siempre, la de la muerte en el barro del pequeño sudista a manos del frío sicario y la posterior de su entierro en la colina. Duras y maravillosas.
    Un saludo.

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    1. Qué duda cabe que fue todo un acierto la elección de Ladd para incorporar a Shane. Aunque no fue la primera opción de Stevens que había pensado en Montgomery Clift, con el que ya había rodado "UN LUGAR EN EL SOL". Y tienes razón en cómo puede cambiar radicalmente una película por una cuestión de casting.
      Esas dos secuencias que mencionas resultan sobrecogedoras; la primera por su terible sequedad y la segunda por su belleza formal y su carga emocional.
      Un saludo.

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  3. La vi, Teo y confieso que me gustó más que otras veces. Debe ser que, como te dije, la vi con tus ojos. Esto me ha pasado alguna que otra vez. Es una película maravillosamente rodada, con una escenas llenas de fuerza. Los primeros planos te atrapan. Y ese niño enamora. Y el color, tiene un colorido muy especial.
    Hay una película, también sobre un pistolero redimido, que me gusta mucho, "El último atardecer".

    Un beso

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    1. Si eso es cierto (y no tengo ninguna razón para dudarlo) me has quitado un peso de encima... y una preocupación. Porque ahora sé que eres una persona con un nivel de sensibilidad afín, por lo menos en lo que a este (querido) western se refiere. Bueno, bromas aparte, me alegra que esta vez te haya gustado un poco más.
      Conozco ese otro que mencionas, "EL ÚLTIMO ATARDECER", aunque ahí la cosa estaba más peliaguda porque el pistolero a redimir... no sé yo si eso era redención o autopunición. Porque -si recuerdas- el asunto tenía ribetes de tragedia griega.
      Un abrazo.

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  4. Hola, Teo: Ya la tengo para verla, porque no pude hacerlo por la tele; recurrí a la biblioteca como siempre. La reviso esta noche y después te comento.
    Un abrazo

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  5. Aurora R. Martín09 julio, 2012

    Mi padre es un eterno admirador de este western. Es su favorito. A mí lo que más me emociona de "Raíces profundas" es esa historia de amor muda y sin resolver entre Shane y la esposa del campesino. Apenas esbozada, nos dice sin embargo mucho de esa mujer, de sus renuncias y frustraciones, del tipo de vida que lleva y del que querría disfrutar antes de que sea demasiado tarde para ella. Toda esa parte es maravillosa.
    Un saludo.

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    1. Tu padre y yo probablemente seamos (más o menos) de la misma generación y por supuesto me sumo a él en su admiración por este western.
      Respecto a tu percepción de esa reprimida querencia de la pobre Marian por el pistolero Shane y el deseo subterráneo y no reconocido de éste por ocupar el puesto del marido, está ahí y es efectivamente una de las partes más bellas y mejor filmadas de "RAÍCES PROFUNDAS". A mí también se me pone un nudo en la garganta, qué quieres que te diga!
      Un saludo.

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  6. Hola de nuevo, Teo: Ya la he revisado; Me encanta el comienzo con esa mágnífica fotografía que nos informa del entorno en el que se desarrollará la historia; en pocos minutos nos presenta los personajes y el problema entre el terrateniente Ryker y los campesinos, que tienen que sufrir el contínuo acoso al que les somete aquél, para que abandonen las tierras (Actualmente diríamos "Moobing"). Todos los personajes están muy bien interpretados. He sabido al revisar los "extras" de la película, que Jean Arthur tenía aquí 50 años, y desde luego su interpretación de una mujer mucho más joven, es totalmente creible.
    En cuanto a Alan Ladd, está muy bien aquí (y como reparte a diestro y siniestro); la única "pega" que puede ponérsele, es su cara de buena persona, que en un principio, cuesta asociar con un pistolero solitario, cosa que no sucede con Jhon Wayne por ejemplo; pero aparte de estos detalles, me ha gustado mucho y he "disfrutado" sufriendo con todos ellos.
    Un abrazo

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    1. Cada vez que alguien me dice (o me confirma) que le gusta "RAÍCES PROFUNDAS", me siento más arropado y pienso que con personas que les encanta esta película, el mundo no está del todo perdido.
      Efectivamente, Jean Arthur ya era una mujer talludita cuando aceptó aceptó el papel de Marian. De hecho, esta fue su despedida del cine. Y en verdad que lo hizo "en beauté". De Alan Ladd no voy a decirte nada más pues tú ya conoces mis debilidades y me cuesta ser objetivo.
      Un abrazo.

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  7. Si no existiera Shane tendríamos que buscar alguien que la inventase. Yo es que sólo con escuchar las primeras notas de su excelsa Banda sonora y se me pone "la gallina en piel". Un western bastante menospreciado, tengo la sensación que está a la altura de los grandes, pero siempre pasa desparecibida, inmerecidamente.

    Saludos y estupenda reseña (Como siempre)
    Roy

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    1. Afortunadamente, fue escrita y rodada hace sesenta años, ergo existe, fotoquímica y digitalmente. Cuando éramos niños tuvimos que inventar muchas películas (qué remedio!), pero "RAÍCES PROFUNDAS" nos inventó a nosotros.
      No entiendo muy bien eso del menosprecio hacia este western. Salvo algún snob en los años sesenta, no recuerdo que nadie pusiera en tela de juicio los (evidentes) valores de la película de Stevens. Pienso que es un clásico desde hace más de medio siglo. En España se estrenó en 1954 y se repuso con todos los honores diez años después (en Madrid, en el Palacio de la Prensa y Roxy B). En suma, que tiene su lugar privilegiado en la historia del western.
      Un saludo.

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  8. Bueno una de las películas de mi vida, sobre todo porque sin ella seguramente no amaría el cine sobre todas las cosas.
    En muchas de las películas que comentas siempre tengo presente la figura de mi padre. Supongo que la pasión común por Alan Ladd tiene la culpa. Siempre que le pregunto me responde lo mismo, "Raices Profundas" es mi película favorita.

    No entiendo, que sea una película menospreciada. De todas formas, ellos sabrán, se pierden una maravilla del séptimo arte muy difícil de igualar.

    Un abrazo.

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    1. Lo que le respondo a Roy Bean un poco más arriba, valdría para lo que dices. Lo cierto es que hay algunas películas que por sus características y la época en que las vimos, tienen un fuerte componente emocional que dificulta el acercamiento a ellas con la deseable lucidez y ecuanimidad. Pero en el caso de "RAÍCES PROFUNDAS", es la única manera que tengo de referirme a ella y la considero válida. Ya vendrá alguien detrás de nosotros con guantes de goma y mirada de forense que le hará la autopsia ¿A quién le servirá el resultado de la operación?
      Un abrazo.

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  9. Maravillosa película. Mi suegro la adora y yo, que hasta hace cierto tiempo no la había visto e intrigada por lo que él me había hablado de ella, decidí verla. Como dice otro usuario, ya desde que se inician las primeras notas musicales me hipnotizó. Es imposible no recordar esta película sin acordarse de su banda sonora. Victor Young alcanzó el techo con esta composición.

    Al margen de toda la película, que es de una fuerza emocional sublime, quiero destacar dos cosas de ella. La primera es la secuencia final, de una emoción infinita. Tiene un final es digno de un poeta, de una tristeza infinita. En mi opinión uno de los finales más bellos que he podido ver.

    La segunda es la secuencia del funeral del personaje de Elisha Cook Jr.: otro momento conmovedor en el cual lo que más me emociona es el instante en que su perro se acerca al féretro. Me parece una de las escenas más hermosas de la película, y mira que tiene unas cuantas.
    Stevens no pudo hacer un western mejor. Abrazos!

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    1. Creo que con esta (maravillosa) película hay unanimidad de criterios a la hora de valorarla. Incluso para muchas personas de mi generación fue muy importante. A mí me marcó "profundamente" cuando con seis añitos la vi por primera vez. Desde entonces es mi western favorito y Alan Ladd en su papel de Shane se convirtió también en mi actor favorito y así ha permanecido en mi corazón desde aquellos lejanos años cincuenta.
      Es reconfortante y hasta me emociona leerte, Miriam, exponiendo tus gustos y la impresión que te causan algunas películas que yo adoro. Creo que tienes una sensibilidad cinematográfica poco común en estos inhóspitos tiempos donde priman otros criterios y "sensibilidades" a la hora de valorar películas.
      Un abrazo.

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  10. Es muy bonito el comentario que haces y me sonroja pensar que alguien se emocione con lo que escribo. A veces creo que puedo resultar un poco cursi, pero me alegro que no siempre sea así.
    El cine actual -creo yo- está sometido, en la mayoría de las ocasiones, a fines mercantilistas; por eso encontrar a día de hoy una película que se acerque -por poco que sea- al nivel del cine de toda la vida, como el caso de "Raíces profundas" por ejemplo, es como encontrar una pequeña balsa en medio del océano.

    Es un placer encontrar un blog como el tuyo y leer tus comentarios. Tú también demuestras tener una sensibilidad muy especial a la hora de valorar una película y manifestar lo que te transmite, y conste que lo digo sin que tenga que ver que coincidamos en algunos gustos fílmicos, je je.

    Abrazos.

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  11. Para mi, sin dudarlo, una de las cinco mejores obras del oeste y también una de mis películas preferidas de la historia del cine. Supongo que a Eastwood también le fascinó esta obra y con el Jinete Pálido le rindió un sentido homenaje, que posteriormente le llevó a realizar otra de las cinco mejores películas de la historia del género, "Sin Perdón", capaz de competir de tú o tú con los monstruos sagrados.

    Para mi el final de esta película es uno de los más grandes jamás contados y me sigue estremeciendo cada vez que lo veo. La sutiliza a la hora de contar la relación entre el padre, la madre, el niño y el extraño visitante es proverbial y de una sensibilidad mayúscula, que convierte lo sencillo en insondable.

    No es solo una película maravillosa sobre el “pistolero” como arquetipo, es mucho más en su aparente sencillez. Es uno de los mejores retratos psicológicos de personajes y eso solo está al alcance de muy pocos. Si hay una película con “niño” descomunal es Raíces Profundas. Todo es un compendio de afectos asomados, de pasiones imposibles, de renuncias lastimeras, de fascinaciones ancestrales, pues el personaje del padre es, tal vez, el más descomunal de toda la película. Un hombre como pocos que no se viste de grandeza ni de falsos orgullos, que tiene que asumir su derrota en un mundo ausente de verdadera hombría y que visita los lugares más desoladores de un ser humano, esto es, que su hijo sienta a otro padre y que su mujer vea despertar … Y todo ello con la mayor generosidad, hondura y hombría.

    Una obra formidable, muchísimo más compleja de lo que aparenta y que ha sido, es y será un referente vital para el cine de su género. Una descomunal obra maestra.

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    1. Nada que objetar, Francisco, a ese estupendo repaso que haces de "RAÍCES PROFUNDAS" resaltando el alcance de sus imágenes. Es mi gran western de toda la vida, el que más me emociona. Tal vez, en mi caso, haya razones muy subjetivas pues vi por primera vez esta película cuando tenía siete años (acompañado de mis tías) y naturalmente me sentí identificado con el personaje del pequeño Joey y, como él, quedé fascinado con el pìstolero Shane y quise ser como él cuando fuera mayor. Alan Ladd se convirtió desde entonces en mi actor favorito. En fin, pura nostalgia.
      Sin embargo, esa fascinación ha permanecido a lo largo de los años y después de muchos visionados, siendo ya un adulto con achaques, continúa pareciéndome una hermosísima obra maestra que me pone un nudo en la garganta.

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