7 de mayo de 2012

CENTAUROS DEL DESIERTO (The Searchers)
(USA) Warner Bros / C.V. Whitney, 1956. 119 min. Color. VistaVision.
Pr Ej: Merian C. Cooper y Patrick Ford. G: Frank S. Nugent, basado en la novela de Alan LeMay. Ft: Winton C. Hoch. Mt: Jack Murray. DA: Frank Hotaling y James Basevi. Vest: Charles Arrico (sin acreditar). Ms: Max Steiner. Pr y Dr: John Ford.
Int: John Wayne, Vera Miles, Jeffrey Hunter, Natalie Wood, Ward Bond, John Qualen, Olive Carey, Harry Carey Jr., Henry Brandon, Ken Curtis, Hank Worden, Dorothy Jordan, Walter Coy, Pipa Scott, Lana Wood, Patrick Wayne, Antonio Moreno, Beulah Archuletta.
Ethan (John Wayne) ha regresado a casa tras años de ausencia. Él y su cuñada Martha (Dorothy Jordan) guardan en sus corazones un ocultado amor que nunca tuvo expresión
Ethan cambia impresiones con el sheriff-reverendo Clayton (Ward Bond)
La pequeña Debbie (Lana Wood) será la única superviviente de la incursión comanche
El jefe Cicatriz (Henry Brandon) tras la matanza de los Edwards, decide llevarse a Debbie para criarla como una comanche
Martin (Jeffrey Hunter), adoptado de niño por los Edwards, sufrirá un shock cuando ve el resultado del ataque comanche
Los amigos de los ranchos vecinos, acuden al entierro de las víctimas de los comanches del jefe Cicatriz
Un atormentado Ethan formará parte del grupo que persigue a los indios para recuperar a las niñas raptadas
Martin y el viejo Moss (Hank Worden) defendiéndose en una de las refriegas con los comanches
SINOPSIS: A su regreso al hogar, un veterano que luchó al lado de la Confederación, quemará muchos años de su solitaria vida siguiendo la pista de los indios comanches que atacaron y asesinaron a su hermano y cuñada (de la que siempre estuvo enamorado) y dos de sus tres sobrinos. Sólo la pequeña de siete años fue respetada y trasladada por los salvajes hasta su poblado de ignorada ubicación. Cuando, tras muchas aventuras y penalidades, finalmente logra recuperarla, ella es ya una esposa india.
Cuando los demás abandonan la búsqueda, Martin y Ethan continuarán solos un errático y desesperanzado periplo a través de estaciones y territorios 
Laurie Jorgensen (Vera Miles) lee una carta de los buscadores recibida después de muchos meses de ausencia 
Las escasas pistas e informaciones que van recogiendo por el duro camino les servirán para continuar
Después de seis años de calamitosa búsqueda, hallarán a Debbie (Natalie Wood) convertida en una squaw
Pese a las duras circunstancias, el noble Martin recibe a Debbie como la hermanita recuperada
El odio acumulado y el dolor confunden la mente de Ethan cuando se enfrenta a su sobrina a la que ya considera una india
En el porche del rancho de los Jorgensen vemos expectantes al viejo Moss en su ansiada mecedora, a Laurie, Lars (John Qualen) y su esposa (Olive Carey)
En el plano final de la película, cuando todos han entrado en casa con la recuperada Debbie, Ethan queda solo en el exterior sin cruzar ese umbral
COMENTARIO: Si nos entregáramos al elucubrativo e inútil juego sobre cual pudo ser el mejor western de los rodados por John Ford, muy probablemente terminaríamos barajando "PASIÓN DE LOS FUERTES", "EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE" y el que ahora nos ocupa, de seguro el más bello y misterioso de los tres y también el más elíptico y ambigüo por una especie de pudor narrativo que dificulta la penetración en el secreto entrevisto y no revelado de los perso­najes, de quienes intuimos que "saben" cosas que nosotros nunca llegaremos a averiguar, especialmente ese Ethan Edwards (impresionante John Wayne que apechuga con un personaje tan trágico como su Tom Doniphon de "EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE") cuya nobleza impide que su amargura estalle, o el ambivalente capitán-reverendo Clayton (Ward Bond) observando en silencio, mientras toma café, a la cuñada de Ethan acariciando evocadoramente su esclavina antes de entregársela (maravilloso y sugerente momento fordiano de intimidad sorprendida).
“CENTAUROS DEL DESIERTO” contiene a lo largo de su desarrollo momentos de indescriptible intensidad dramática; cierto que hay muchos, pero citemos esa portentosa secuencia con los componentes de la familia de Ethan en su rústico hogar progresivamente inundado por el rojizo último resplandor del crepúsculo, sumidos en una crispada tensión antes del ataque indio, cerrada con una escalofriante elipsis. Siempre he sentido ese momento como una cumbre del cine.
Por otro lado, no quiero terminar sin rendir emocionada referencia a dos aspectos fundamentales. En primer lugar, la sabia utilización del humor en esta película que -además de servir de aliviadero dramático- surge en varios momentos de manera “natural” (el joven teniente recién graduado y su sable, el episodio de la adquirida esposa india de Martin, la estancia de Ethan y Martin en la cantina mexicana, o la pelea en la que se enzarzan los pretendientes de Laurie). Todo formando parte de ese universo que le es tan peculiar.
En segundo lugar, ese tono de velada poesía invadiendo las escenas hogareñas tan queridas del autor de "RIO GRANDE". El hogar aquí adquiere una particular significación al representar el apacible refugio, el paréntesis acogedor en el prolongado periplo de los buscadores (“los buscadores” es el título original del film) y su calor es algo que se percibe, que se siente. Primero en el hogar del hermano de Ethan al que éste llega tras su larga ausencia en la guerra, y luego, el de los Jorgensen. No olvidemos que la película comienza desde negro con una puerta -la del hogar de los Edwards- que se abre a un exterior luminoso y se clausura con un cierre en negro debido al movimiento inverso de otra puerta equivalente, dejando homéricamente excluido al “centauro” solitario.
Antes de cerrar estos apuntes sin demasiada arquitectura, entregándome finalmente al  tonto juego del principio, me decido a elegir: éste es el mejor, sin duda.

25 comentarios:

  1. Creo que no se pueden poner más adjetivos a esta película: gusta a todo el mundo y es la preferida también, de muchos. Estoy contigo en que probablemente sean mejores westerns los dos que citas, pero es que Centauros es más que un western.

    Saludos
    Roy

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    1. "CENTAUROS DEL DESIERTO" no siempre fue valorada en su justa dimensión. Recuerdo viejas críticas, tan cegatas como injustas, que leídas ahora harían sonrojar a sus firmantes. No hay nada como el paso del tiempo para adquirir perspectiva. Ahora resulta difícil comprender cómo podían ponerle peros a un film de tal belleza y profundos contenidos. Ahora todos amamos "CENTAUROS DEL DESIERTO" y nos rendimos ante su grandeza.
      Un saludo.

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  2. Algo debe tener cuando ha sido capaz de encandilar y sobrecoger a una reacia a los westerns como soy yo. Magnífica película, sin lugar a dudas.

    Un saludo

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    1. Hola, Mara: la explicación a que caigas subyugada ante esta película te la resume más arriba Roy Bean al decir que "CENTAUROS DEL DESIERTO" es más que un western. En cualquier caso, me alegra que esta obra de Ford haya conseguido romper ese "prejuicio" inicial que sostenías respecto al género.
      Un abrazo.

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  3. Una de mis puertas de entrada a la fascinación eterna por el cine.

    Un saludo

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Poco se puede decir que no se haya dicho ya acerca de esta portentosa y bellísima obra maestra. Eso sí, personalmente me quedo con las figuras trágicas de un tísico Doc Hollyday recitando a Shakespeare en una cantina y de un alcoholizado Tom Doniphon prendiendo fuego a su "sueño". Vamos, que soy más de "Pasión de los fuertes" y de "El hombre que mató a Liberty Valance". Por cierto, qué actorazo era John Wayne y qué poco se le reconoce.

    Un saludo.

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    1. Recuerdo una escena memorable de "MY DARLING CLEMENTINE" en la que el británico Alan Mowbray recita a Shakespeare encaramado en una mesa del "saloon" ante la fascinada mirada de Doc Holliday, rodeados de una patulea de vaqueros garrulos recargando la atmósfera.
      En cuanto a ese momento de "LIBERTY VALANCE" que describes es uno de los más intensos y emocionantes que recuerdo haber "vivido" frente a una pantalla desde un patio de butacas. He visto innumerables veces la película, pero sigo quedándome sin respiración con ese Doniphon noble y perdedor contemplando brevemente el proyecto de dormitorio para su Hallie (que ya no será suya) antes de estrellar el candil.
      Un saludo.

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  6. Buena peli, casi tan buena como BALADA TRISTE DE TROMPETA.

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    1. Sorprendente comparación. Y muy discutible. En cualquier caso, Alex de la Iglesia lloraría emocionado si leyera tu anónima aseveración.

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  7. Sin duda se trata de una de las mas grandes obras maestras de John Ford, no se si es la mejor en el contexto del western, las otras dos que citas también me resultan imprescindibles, pero está claro que se trata de un film histórico de grandes cualidades donde solo se cuestionaba en tiempo pasado si John Ford compartía en intenso racismo que padecía su personaje Ethan y que tras muchos debates a quedado demostrado que no ya que Ford ha mostrado en reiteradas ocasiones su sensibilidad hacía los débiles y el ejemplo mas claro sería la exposición de "EL GRAN COMBATE".
    Obra maestra incontestable por tanto y que el consumidor la ponga en el lugar que quiera.

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    1. Hubo unos años, de esto hace mucho tiempo, en que defender el cine de Ford no estuvo de moda entre la progresía "concienciada" de la época. Tal vez de ahí venga ese insostenible bulo que tachaba sus películas de reaccionarias y cosas peores.
      Afortunadamente aquí estamos nosotros ¿no? para apreciar y defender las virtudes de quien fue capaz de rodar películas como "LAS UVAS DE LA IRA" o la que ahora nos ocupa. Qué majos somos!
      Un abrazo.

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  8. teo, te he dejado mi comentario sobre Queen Christina. Era algo que no podía dejar pasar por alto.Un beso.

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  9. Hola Teo.

    Aún recuerdo mis nervios y mi emoción al verla por primera y única vez en pantalla grande. Ese día solo vivía para ese momento.

    Está claro que es un película preferida por muchos. Yo la considero "mi película".
    Son muchos los momentos maravillosos que contiene, el que citas es memorable. A mi me encanta, cuando Martha dobla la ropa de Ethan... sin palabras.

    Un abrazo

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    1. Creo que, efectivamente, en ocasiones faltan palabras para trasladar al papel (o la ventana de un ordenador) la dimensión, las sensaciones producidas por algunas imágenes fordianas. Describir fuera de la película lo transmitido desde la pantalla donde -por ejemplo- tú viste "CENTAUROS DEL DESIERTO", puede resultar arriesgado y empobrecedor. No obstante, sigamos intentándolo, pero siempre desde la premisa de que vale más una imagen (si es de Ford) que mil palabras.
      Un abrazo.

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  10. Hola, Teo: Recuerdo que me gustó mucho este western. A propósito de lo que dices en tu comentario (tan completo como de costumbre): "dejando homéricamente excluido al centauro solitario", quiero recomendar un libro que a mí me ha parecido muy interesante: "La semilla Inmortal" de Jordi Balló y Xavier Pérez.: "Como arte más característico del siglo XX, las películas han transmitido a su manera particular argumentos universales. Así es como reencontramos en el John Wayne que regresa a casa en The Seachers (Centauros del desierto, 1956) toda la carga emocional de un Ulises insólitamente surgido del inconsciente creativo"·..."El inicio del film es la exhacerbación ritualizada del retorno al hogar, a partir de la puerta que se abre al paisaje con las diferentes figuras familiares que esperan y miran, distribuidas en los porches de la casa con un rigor de composición comparable a las pinturas de Piero della Francesca."
    Podría seguir, pero sería muy largo, así que lo dejo aquí.
    Hasta la próxima. Un abrazo

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  11. Hola, Selegna:
    Ateniéndome a ese "recuerdo que...", deduzco que ha pasado mucho tiempo desde que viste "CENTAUROS DEL DESIERTO" por lo que -mi amor habla por mí- te recomiendo que aproveches la primera oportunidad que tengas para volver sobre ella.
    Respecto a tu recomendación literaria, no conozco ese "La semilla inmortal" de Balló & Pérez, (te diré que ya adquirí el que mencionaste en su día sobre la figura de Mankiewicz) pero por el fragmento que reproduces, arriesgándome, creo entrever por dónde va la temática el libro: "La madre de todos los argumentos nació en la antigua Grecia". O algo así.
    Un abrazo.

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    1. Has acertado; cada uno de los capítulos analiza un tema universal y cómo se ha transformado en films diferentes según los géneros o autores. Aùn no he leido mucho, pero me está gustando, por eso quise compartirlo. También me alegro que tengas el libro sobre Mankiewicz, y sí, es verdad que hace mucho tiempo que vi "centauros" y desde luego volveré a revisarla en cuanto pueda.
      Hasta pronto, Teo.

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  12. Durante algún tiempo, Centauros de desierto fue para mí tan solo una bonita peli del Oeste. Con el paso de los años se fue conviertiendo en una de las películas que más veces he visto y admirado. He de decir en mi favor que cuando la vi por primera vez era una niña. Fui descubriendo en cada visionado su grandeza. Siempre recuerdo con una sonrisa el personaje de Mose y su querida mecedora..

    Me ha encantado tu análisis de ella.

    Un beso

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  13. Hola, Myra:
    Supongo que ese proceso lo hemos experimentado la mayoría. No lo recuerdo con nitidez, pero cuando descubrí "CENTAUROS DEL DESIERTO" (por cierto, me gusta más ese título que el original; es más poético y sugerente) en un cine de barrio, debía tener unos trece o catorce años y dudo que entonces fuera capaz de asimilar la inabarcable dimensión del film de Ford. Eso sí, me gustó mucho, me impresionó, y durante décadas la he perseguido por cines, filmotecas, televisión y demás utensilios de rescate. Ahora sé que es el mejor western que he visto en mi vida, honor que comparte con "RAÍCES PROFUNDAS". ¡Aaah, el plácido balanceo final del viejo Mose en "su" mecedora!
    Un abrazo.

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  14. De Centauros (mi película preferida, no de Ford, de todo aquello que se haya proyectado nunca sobre una gran pantalla) se puede escribir un libro -o varios-. Cuando el blog cumplió un año me atreví a dedicarle un post (me daba vértigo hablar de una película como esta, y aún me da), tan osado fui. Hoy sólo diré tres palabras: Una Obra Maestra. Dejemos que siga creciendo.

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    1. Antes de escribir esto, he viajado hasta tu blog para leer ese apasionado comentario que le dedicaste en su día a "THE SEARCHERS". La compleja grandeza de la película, su entristecida belleza, la pudorosa exposición de sus contenidos, la asombrosa capacidad de Ford para descubrir el alma de sus criaturas sin acentuar ni enfatizar, a veces, sin mostrar, casi siempre a través de la sabiduría de sus encuadres, todo eso -digo- creo que nos ha afectado hasta el punto de impregnar de exaltación cualquier intentona de análisis racional, prevaleciendo siempre nuestra emocional entrega ante la subyugante fuerza de las imágenes de esta obra maestra.
      Un saludo.

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  15. Uno de mis clásicos favoritos, y de los elementos que más me gustan destaco ese huimor perfectamente insertado que comentas. Un abrazo Teo.

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    1. Hola, Meg:
      El humor en las películas de John Ford es el condimento que les otorga un aroma y un sabor especial, reconocible. Nos sentimos como en casa con esos apartes de humor socarrón y cómplice que, usado de diferentes maneras, contribuye a un mejor conocimiento de los personajes, de su idiosincrasia, y también nos informa con nitidez de la postura de Ford ante ellos.
      Un abrazo.

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