24 de marzo de 2012

ME ENAMORÉ DE UNA BRUJA (Bell, Book and Candle)
(USA) Columbia / Phoenix, 1958. 103 min. Color.
Pr: Julian Blaustein. G: Daniel Taradash, basado en la obra de John Van Druten. Ft: James Wong Howe. Mt: Charles Nelson. DA: Cary Odell. Ms: George Duning. Dr: Richard Quine.
Int: James Stewart, Kim Novak, Jack Lemmon, Ernie Kovacs, Hermione Gingold, Elsa Lanchester, Janice Rule, Philippe Clay, Howard McNear, Bek Nelson.
Gillian (Kim Novak) no está segura de las ventajas de ser bruja cuando se está enamorada y utiliza su gato siamés Pyewacket, a veces como parapeto, y otras como arma arrojadiza
Con las inesperadas incursiones de Pyewacket, el atribulado Shep Henderson (James Stewart), sufre ataques de alergia y a su mente cartesiana le cuesta asimilar la situación 
Gillian,  su hermano Nicky (Jack Lemmon) y la tía Queenie (Elsa Lanchester), forman una familia tan extraña como bien avenida
SINOPSIS: Un calmoso editor con la vida perfectamente organizada, incluyendo una novia formal, engreída y algo estúpida, es víctima de los esotéricos conjuros de su bella vecina que además de estar enamorada de él, es bruja. Este peculiar y sutil acoso amoroso hará que la plácida existencia de nuestro hombre se vaya complicando gradualmente.
Nicky congenia enseguida con el desubicado Sidney (Ernie Kovacs), un escritor especializado en temas de brujería, que ha sido "transportado" a Nueva York con malas artes
Él todavía no lo sabe, pero el pobre Shep está condenado a enamorarse de Gillian a golpe de conjuro
Con brujas como Kim Novak, yo no necesitaría ni la "campana", ni el "libro" ni la "vela" para caer rendido a sus pies (y al resto de su esplendorosa anatomía)
COMENTARIO: Desde los films de Josef Von Sternberg con la Dietrich, la fascinación que sobre un director puede ejercer su estrella, nunca había deparado resultados tan brillantes como en el caso de las películas que el sentimental Richard Quine hizo con Kim Novak. Por eso, en este romántico y embelesante cuento de hadas (perdón, de brujas) los espectadores somos los felices receptores del placentero resultado obtenido con esa química perfecta.
La puesta en escena de Quine está resuelta con una aterciopelalada elegancia cargada de sugerencias, de musicales movimientos de cámara y de ese charme burbujeante que volvería a crepitar de manera muy especial cuatro años más tarde en "ENCUENTRO EN PARÍS" (Paris when it Sizzles). A estas virtudes que con frecuencia han adornado las comedias de este realizador, hay que añadir en la que nos ocupa, ya lo apuntaba más arriba, la presencia de la magnética y felina Kim como llama inspiradora. No me olvido de que entre medias de estos dos títulos mencionados, está situada su obra más profunda e importante, "UN EXTRAÑO EN MI VIDA" (Strangers when we Meet) de la que nos ocuparemos en otra ocasión.
Nunca el objetivo de una cámara cinematográfica estuvo tan enamorado de una actriz como en “ME ENAMORÉ DE UNA BRUJA” (¡qué maravillosa fotografía en color!). En consecuencia, estamos ante una elegante, absolutamente deliciosa y divertida comedia que reune uno de los repartos más estimulantes con los que pudiéramos soñar. Un remunerador ejemplo de esa década prodigiosa, 1955-1965, que para quien esto escribe representó un cierto tipo de comedia americana que en aquellos momentos practicaban, en su mejor momento y con incontestable talento, Vincente Minnelli, Stanley Donen, Blake Edwards y por supuesto, Richard Quine.

21 comentarios:

  1. "Me enamoré de una bruja" es mi película favorita del interesante Richard Quine (no soporto en cambio "Encuentro en París", a la que encuentro [valga la redundancia] más de un momento estúpido e irritante para mi gusto). No sólo es un filme divertido, romántico y elegante, sino que además está protagonizado por la pareja Stewart-Novak, que ese mismo año ya había coincidido en "Vértigo" de Hitchcock. Y eso siempre es un punto a favor para quienes amamos la cinta del maestro británico.
    Un abrazo.

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    1. Vamos a recordar algunos títulos de Richard Quine, además del que ahora se comenta: "LA CASA 322", "MI HERMANA ELENA", "UN CADILLAC EN ORO MACIZO", "UN EXTRAÑO EN MI VIDA", "EL MUNDO DE SUZIE WONG", "LA MISTERIOSA DAMA DE NEGRO", "ENCUENTRO EN PARÍS" (con perdón), "LA PÍCARA SOLTERA", "CÓMO MATAR A LA PROPIA ESPOSA".
      Creo que el pobre Quine, si nos olvidamos de todo lo que rodó después de 1968, merece algo más que el formulario calificativo de "interesante". A él le debo muchas horas de felicidad, de intensa emoción y también de reflexión. Con él he querido bailar, tener una vecina bruja, enamorarme de una prostituta euroasiática, residir en París y acosar a una secretaria como Audrey Hepburn. También hago un examen de conciencia y replanteo mi vida cada vez que reviso "STRANGERS WHEN WE MEET". En fin, que me gusta mucho el cine de Quine.
      Un abrazo.

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  2. No es mi pelicula favorita del dueto Quine/Novak estando por ahí esa ambrosía llamada "Strangers when we meet", pero me gusta bastante, todavía la he visto recientemente, por navidades, y hay que ver lo bien que trataba Quine a Novak, no se si también estaría enamorado o nó, pero creo que en las películas que hicieron juntos la dirigió bien.

    Un saludo
    Roy

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    1. Richard Quine estuvo durante muchos años locamente enamorado de Kim Novak y eso, además, resulta evidente en todas las películas que hizo con ella. Pero Kim, arisca, independiente y solitaria (y creo que también un poco rara) nunca le dio demasiado cuartelillo, hasta que finalmente le rubia de los ojos verdes le pidió el finiquito. Fue cuando el rechazado Quine, en pleno berrinche, rodó esa comedia genial, misógina y vengativa titulada "CÓMO MATAR A LA PROPIA ESPOSA".
      Un saludo.

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  3. Gonzalo Labat24 marzo, 2012

    Vas a tener razón en eso de que cuando Kim Novak desapareció de la vida de Richard Quine, a éste empezó a faltarle la inspiración. Porque "Intriga en el gran hotel" deja mucho que desear y mejor no decir nada de la última, "El estrafalario prisionero mde Zenda". Es que parece mentira que fuera el mismo Richard Quine de diez años antes. Es como si se le hubiera secado el cerebro. Una pena.
    Saludos.

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    1. Es cierto. Después de "CÓMO MATAR A LA PROPIA ESPOSA", Quine empezó a rodar películas raras (algunas, hay que reconocerlo, muy malas). De esa última etapa tan sólo se salva "LA GUERRA DEL WHISKY" (1970), esa historia de tono indefinido con gangsters rurales en la época de la ley seca que protagonizaban Alan Alda y Richard Widmark.
      Hay una entrada en este blog dedicada a "SYNANON" (1966) en la que se cuentan algunas (tristes) cosa de este director. Échele un vistazo, si quieres.
      Un saludo.

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  4. Vi esta peli hace muchos años, tendría que volver a verla..Lo haré. Ya sabes,porque lo hemos comentado alguna vez, cuánto me gusta El mundo de Suzie Wong y Un extraño en mi vida. Qué color tan bonito tenían las pelis de este director. No sabía que estuvo enamorado de Kim Novak. Qué buena Elsa Lanchester. No recuerdo a Jack Lemon en esta peli.. Lo dicho, tengo que volver a verla.
    Un beso

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    1. Hola, Myra: si estás atenta a la programación cinematográfica de los jueves en la Primera de TVE, creo que emitirá muy pronto "ME ENAMORÉ DE UNA BRUJA". Tienes razón, los colores en las películas de Quine tienen vida propia y contribuyen al encanto que emana de muchas de ellas. Sus comedias son especialmente felices, como hechas por un hombre que amaba su oficio y se sentía dichoso de formar parte de aquellos creadores que hicieron de Hollywood una fábrica de sueños. Ahora, en ese lugar, sólo fabrican huecos productos rellenados con efectos especiales en 3D.
      Un abrazo.

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  5. Hay pelícuñlas que en su día al verlas no me llegaron. Algunas sé queno me llegarán, otras son de las que quiero darles otra oportunidad, ésta es una de ellas...Un abrazo.

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    1. Bueno, Meg, pues ya me contarás si "ME ENAMORÉ DE UNA BRUJA" pasa la reválida. Como le decía a Myra, creo que uno de estos jueves la darán por la Primera de TVE. Ahí tendrá la película de Quine la oportunidad de ser incluida entre tus favoritas (o no).
      Mientras, un abrazo.

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  6. Hola, Teo: A mí también me encantó esta película,por la mezcla que tiene de Romance, fantasía y humor; además con grandes actores como James Steward, Kim Novak y Jack Lemmon; sin olvidar a los secundarios. Bueno, ya ves que seguimos de acuerdo. ¡A ver la siguiente!
    Un abrazo

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    1. Pues si seguimos de acuerdo, estupendo. Pero lo cierto es que Richard Quine con todos esos ingredientes, nos lo puso fácil.
      Preguntas por la siguiente? Será la versión de 1956 de "LOS DIEZ MANDAMIENTOS".
      Un abrazo.

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  7. Hola Teo.
    Una preciosa comedia romántica, (como las de ahora, igualito...)
    Que guapa era Kim Novak! Junto con Hitchcock, el mejor director que la ha tratado, sin duda.
    Creo que el color le favorece mucho. Aquí hay un vestuario, dirección artística excelente.

    También me gusta mucho "La misteriosa dama de negro".
    Y como bien comentáis "Un extraño en mi vida", una portentosa Obra Maestra, que sin duda está en mi lista de las películas de mi vida.

    Un saludo

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    1. Kim Novak era (bueno, es, aún no ha muerto) una mujer tan bella y fascinante como extraña. Solía vivir en completa soledad en una casa junto al mar. Quine cayó bajo sus encantos pero nunca logró traspasar la "frontera" del amigo y mentor "con derecho a roce".
      En principio, la Novak no fue la elegida por Hitchcock para "VERTIGO", tan sólo era la sustituta de Vera Miles que hubo de retirarse al quedar embarazada (¡de Gordon Scott!). Años más tarde, a Hitch le ocurrió algo parecido con Grace Kelly para la que había escrito y preparado "MARNIE", pero su regio esposo (aconsejado por De Gaulle) la retiró el permiso en el último momento, con el consiguiente disgusto de Don Alfredo. Para sustituirla, utilizó a la pobre Tippi Hedren. Pero imagínate por un momento la película "MARNIE" con Kim Novak encarnando a la traumatizada cleptómana. Se me eriza el vello al visualizar el grado de fascinación que hubieran alcanzado algunos planos del film.
      Un saludo.

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    2. Sin duda Teo. Me quedo con Kim Novak.

      Un saludo

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  8. Nunca estubo tan arrebatadora Kim Novak (en su versión bruja, que no de florista), y eso que ella era una mujer tan rotunda como hermosa, como en me "Me enamoré de una Bruja". Esto es una cuestión personal claro, pero es que uno comprende a la perfección que el bueno de Jimmy Stewart (una vez más magnífico y encantador) se rindiese a sus pies con o sin hechizo de por medio.
    Honores también para la familia brujil de la Novak, Elsa de Lancaster y un joven Lack Lemmon, tan a tono como divertidos.
    Otro cosa que me gusta de esta peli es el ambiente, tan bien conseguido por Quine y su equipo, del tugurio para brujos (¿Zodíaco? no recuerdo muy bien el nombre); siempre me encantó la performance del brujo-cantante francés.
    Así que anotadme en la lista de devotos de "Bell, Book and Candle" y de su sensual hechicera.

    Un saludo.

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    1. Hola, David: pues, nada, bienvenido al club kimnovakero. Supongo que nos distingue la nostalgia y el buen gusto en belleza femenina. Y la de Kim Novak era suprahumana.
      Por cierto, el enlutado cantante en la divertida secuencia que mencionas en el "Zodiac Club" era Philippe Clay, actor y cantante francés que intervino en muchas películas, algunas tan importantes como "FRENCH CANCAN" de Renoir.
      Un saludo.

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  9. Aurora R. Martín27 marzo, 2012

    Vaya por delante que esta comedia me parece una fascinadora muestra de cómo aquellos directores que trabajaban para Hollywood llevaban el lenguaje cinematográfico en las venas. De qué manera tan suave y natural sabían seducirnos. Claro! con aquellos actores y actrices todo parecía fácil.
    Habláis de Richard Quine y Kim Novak en términos muy románticos, como una historia de amor con resultados artísticos óptimos. Pero este director ¿no estaba casado con la cantante Fran Jeffries? Aclarármelo.
    Un abrazo.

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    1. Hola, Aurora: efectivamente, Richard Quine estuvo casado con la cantante (y actriz) Fran Jeffries a la que dirigió en "LA PÍCARA SOLTERA". También la dirigió su compadre Blake Edwards en "LA PANTERA ROSA".
      Pero este matrimonio de Quine con la Jeffries tuvo lugar tras el rodaje de "CÓMO MARTAR A LA PROPIA ESPOSA", es decir, cuando ya había consumado la separación artística y sentimental con Kim Novak. Para él supongo que fue un premio de consolación tras ser rechazado por la rubia.
      Ahora estoy cayendo en la cuenta de que los comentarios, ruegos y preguntas de esta entrada dedicada a "ME ENAMORÉ DE UNA BRUJA" están derivando hacia el cotilleo estilo "Hollywood Reporter".
      Un abrazo.

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  10. Madre mía, buscando por la web detalles sobre la filmografía de Quine nunca creí que me fuera posible encontrar a gente que admirara tanto a este cineasta como yo. Desde que ví por primera vez "Un extraño en mi vida" me enamoré de lo que este infravalorado director hizo. Algunos opinais que la conversación ha derivado hacia el cotilleo. Yo no lo creo así. Lo que pienso es que un director con una película de este calibre sólo puede entenderse como la más franca, honesta y sincera declaración de amor.
    Porque desde el mismo instante en que comienza la película se respira un amor, un cariño hacia esta su película, la película de su vida, que es imposible no rendirse a las emociones que todos los personajes padecen, sienten y sufren. Entiendo a Maggie, comprendo las necesidades de Larry, empatizo con las inseguridades de Roger Altar, reflexiono sobre la situación de desconfianza que vive Eve y me horroriza saber que existen personas como Felix que reflejan la ruina moral. Cada vez que la veo me identifico con un personaje distinto.
    Es tan profunda que asusta, pues nos devuelve (como un espejo) nuestro reflejo como personas y como seres sociales.
    ¿Alguien sabría explicarme como una película como ésta a día de hoy no es demasiado conocida?
    Abrazos.

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    1. Hola, Miriam:
      Me encanta como a ti, y es reconfortante, encontrar a personas que aman el cine y las películas de Richard Quine. Cierto que fue un director sensible, sentimental y talentoso pero también (o tal vez por eso) sin demasiada suerte. En esa carrera de ratas que define a Hollywood, tuvo que tragar el polvo que levantaban sus compañeros que iban inmediatamente delante de él. Si hacía un musical como "MI HERMANA ELENA", tenía a Stanley Donen haciéndole sombra; si rodaba una comedia romántica como "ME ENAMORÉ DE UNA BRUJA", tenía a su colega (y amigo) Blake Edwards replicándole con "DESAYUNO CON DIAMANTES"; y cuando alcanzaba la cumbre con "UN EXTRAÑO EN MI VIDA" y remataba con "LA MISTERIOSA DAMA DE NEGRO", Stanley Donen y Blake Edwards se sumaban para echarle a la cuneta con "PÁGINA EN BLANCO", "CHARADA", "DÍAS DE VINO Y ROSAS" y "LA PANTERA ROSA". En fin, siempre eclipsado.
      Pero aquí estamos nosotros para reivindicar su obra. Yo siento una especial predilección por su maravillosa "ENCUENTRO EN PARÍS"; creo que en esa comedia es donde con mayor claridad se deja ver el amor por su profesión, y a través de sus burbujeantes imágenes y el amor hacia sus criaturas percibimos lo afortunado que debía sentirse en aquellos momentos por formar parte de esa familia de artífices de una felicidad que nos llegaba veinticuatro veces por segundo.
      Pronto dedicaré una entrada a "UN EXTRAÑO EN MI VIDA" (Strangers when we meet), película que justificadamente tanto te gusta y que tan bien describes en tu comentario.
      Mientras, un abrazo.

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