3 de noviembre de 2011

TÚ Y YO (An Affair to Remember)
(USA) 20th Century-Fox / Jerry Wald, 1957. 114 min. Color. CinemaScope.
Pr: Jerry Wald. G: Delmer Daves y Leo McCarey. Ft: Milton Krasner. Mt: James B. Clark. DA: Lyle R. Wheeler y Jack Martin Smith. Ms: Hugo Friedhofer. Can: Harold Adamson y Leo McCarey (cantada por la Kerr y Vic Damone). Dr: Leo McCarey.
Int: Cary Grant, Deborah Kerr, Richard Denning, Cathleen Nesbitt, Neva Patterson, Charles Watts, Robert Q. Lewis, Fortunio Bonanova, Louis Mercier, Geraldine Wall.
Cary Grant y Deborah Kerr, en plena travesía, inician un calculado acercamiento
Tras la emocionante visita a la abuela de él durante una escala, los coqueteos iniciales darán paso al amor
SINOPSIS: Durante un crucero de placer, un pintor mimado por el público, elegante y seductor, conoce a una  atractiva pasajera, mujer inteligente y de refinados moda­les. Pronto surge el amor entre ellos. Sin embargo, finalizada la travesía y antes de proseguir con su romance, deciden de mutuo acuerdo zanjar sus previos compromisos sentimentales. Para ello, se dan un plazo razonable y acuerdan reencontrarse en la terraza del Empire State en una fecha determinada. Pero la fatalidad quiere que ella, cuando se dirige al lugar de la cita, sea atropellada por un automóvil. Durante horas él la esperará e ignorando la causa el plantón, creerá haber sido víctima de la inconsistencia y frivolidad de una mujer.
COMENTARIO: Remake del film que el propio McCarey rodó en 1939, sin apenas modificaciones respecto al modelo, pero con sutiles, enriquece­doras, substanciales mejoras cifradas en una elegante y percep­tiva concepción de la puesta en escena que se libera de algunas trasnochadas servidumbres formales que lastraban la, en cualquier caso, excelente primera versión. Así, la relación desarrollada entre los personajes interpretados aquí por Cary Grant y Deborah Kerr resulta más inteligente y rica en matices que lo fuera en su día la de Charles Boyer con Irene Dunne. La cámara, serena y diestra, siempre en el ángulo perfecto y a la distancia adecuada (magnífico uso del formato Scope), supo capturar con magistral precisión la "verdad" de los personajes, el instante fugitivo, la elocuencia de una mirada, el valor y significado de un leve desplazamiento, el impacto emocional de un sonido (una sirena de barco), un objeto en el decorado (un piano, una manta ocultando unas piernas inertes). En esta obra perfecta, indudable cumbre en la carrera de Leo McCarey, debemos destacar además una inspiradísima y refinada dirección de actores que nos brinda magníficos trabajos de Deborah Kerr y el siempre estimulante Cary Grant. La presencia de este actor resulta definitiva para empujar en muchos momentos el tono narrativo del film hacia ese terreno liviano, sofisticado y feliz de la "alta comedia", lo que, por otro lado, no impide que la cinta contenga en clave de melodrama algunas secuencias memorables cuyo visionado siempre han provocado en quien esto escribe (a riesgo de ser considerado un sentimental incurable) un inevitable "nudo en la garganta" y el flujo a duras penas contenido de lágrimas en los ojos. Me refiero a la que describe la visita a la abuela durante una escala del barco y el noqueante encuentro final de Grant y Kerr con ella recostada en el sofá tratando de ocultar el verdadero motivo de su inmovilidad. Ya no volverán a hacerse películas como ésta.

16 comentarios:

  1. Sospecho que te gusta más este remake (si un director hace un remake de su obra sigue siendo un remake no? o es un Work in progress!)que el anterior, a mi también, y yo creo que los actores tienen mucha culpa, mira que los otros no eran ni mucho menos malos, pero Grant y Kerr están particularmente soberbios.

    Un saludo
    Roy

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  2. Aquí, otra sentimental incurable(y sin ganas de cura alguna), se ha emocionado tan solo al ver que hoy dedicabas tu entrada a una de mis películas preferidas desde siempre. Pocas películas hay con tanta elegancia,clase, sutileza..tanto en personajes, como diálogos, miradas, música..Vi también la primera versión. Me encantan tanto Charles Boyer como Irene Dunne pero me gusta muchísimo más la de Grant y Kerr. La he visto infinidad de veces y me ocurre como a ti, hay escenas en las que los ojos siempre se me nublan. Como esa escena final que comentas, sobre todo cuando Grant, a punto de irse, somprende que es ella la chica que se quedó con su cuadro y entonces él vuelve atrás y busca conb la mirada, recorre las paredes en busca de ese cuadro para finalmente, encontrarlo en la habitación. Esa escena, ese gesto de Grant entornando los ojos porque lo cpmprende todo..mientras te escribo esto me emociono recordándolo. Sé que puede sonar algo exagerado, pero es la pura realidad.
    Me ha encantado tu comentario. Es elegante, sutil, es.. Tú y yo.

    Un beso

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  3. Hola, Teo: Me parece a mí que en este blog abundan los sentimentales; porque tambén es una de mis películas favoritas. Estoy de acuerdo con Myra, en que tu comentario, como de costumbre, tiene poesía y uno no puede hacer otra cosa que emocionarse.
    Cary Grant, por lo que he leido, estaba entusiasmado de volver a trabajar con Déborah Kerr, pues ya lo había hecho anteriormente en DREAM WIFE (1953), Y siete años más tarde volvieron a formar pareja cinematográfica en PAGINA EN BLANCO de Stanley Donen (1960).
    Por cierto, que ese año, el oscar a la mejor película fue para GIGI de Vincente Minnelli.
    Bueno, pues gracias por comentarla y hasta la próxima.
    Un abrazo.

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  4. Hola, Roy:
    Algunos grandes maestros, cuando se les daba la oportunidad, gustaban de "rehacer" (que sería la traducción de remake) algunas de sus propias películas que ellos consideraban mejorables. La primera versión de "EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO" de Hitchcock, era un simple esbozo de lo que luego consiguió con la de 1956; De Mille rehizo (y mejoró) su "LOS 10 MANDAMIENTOS"; Howard Hawks, prácticamente rodó tres veces el mismo western ("RIO BRAVO", "EL DORADO" y "RIO LOBO").
    Otra historia (casi siempre lamentable) son los remakes realizados por otros. Para no salirnos de este "TÚ Y YO", puedes compararla con la versión que Glenn Gordon Caron realizó en 1994 ("UN ASUNTO DE AMOR"). No te digo más.
    Un saludo.

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  5. Hola, Myra:
    Me temo (es un decir) que sí, somos unos sentimentales sin deseo alguno de ser "curados". Todo lo que dices de esta obra maestra, lo comparto y creo que hasta nuestros snif! quedarían sincronizados en los mismos momentos de esta peli que considero sin ambages la mejor comedia sentimental de toda la historia del cine. Ahora que lo pienso, menudo espectáculo daríamos "tú y yo" en un patio de butacas donde proyectaran la película que nos ocupa (y emociona).
    En fin, un abrazo.

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  6. Pues nada, Selegna, nos juntamos todos los afectados y podríamos formar un "club emocional", con un cupo limitado, eso sí.
    Efectivamente, Grant y la Kerr (menuda pareja!) tenían muy buena química y producían un placer indescriptible cuando nos daban la oportunidad de verlos juntos en comedias como la que comentamos y la de Donen.
    Gracias a ti por visitar habitualmente este blog. Hasta pronto.
    Un abrazo.

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  7. He ido a Imdb, a ver que peli era la de Un asunto de amor, no la recuerdo, pero de todas formas no pienso verla, me quedo obviamente con la del 57, pero de verdad conozco a gente que prefiere la del 39.Lo de los esbozos más o menos ya los sabía, yo lo que te preguntaba indirectamente era cuál de las dos versiones te gustaba más, pero ya me has respondido.

    Saludos
    Roy

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  8. Ya que está el personal tan "emocionado" propongo que desgranes un Sirk, para la próxima, si te parece bien.

    Saludos
    Roy

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  9. Sobre cual de las dos versiones me gusta más, ya lo dejaba traslucir en el comentario que le dedico a la del 57. La versión de 1994, fue un extraño capricho de Warren Beatty que la produjo y protagonizó junto a Annette Bening y en la que aparecía por última vez en la pantalla la insigne Katharine Hepburn, interpretando a la abuela.
    En cuanto a películas de Douglas Sirk, ya incluí en este blog un título inolvidable de su filmografía, "TIEMPO DE AMAR, TIEMPO DE MORIR" y próximamente incurriré con otra, probablemente, "IMITACIÓN A LA VIDA".
    Un saludo, juez.

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  10. Aurora R. Martín04 noviembre, 2011

    Este verano me compré la edición en Blu-ray de "Tú y yo" porque deseaba disfrutarla de nuevo en las mejores condiciones. Ya sé, ya sé que lo suyo es verla en la pantalla de un cine, pero no se puede. Es una película maravillosa se vea como se vea y para que no se acompleje ninguno de los intervinientes en esta galería de comentarios, yo también disfruté intensamente y me sumo a los que no pudieron evitar un conato de lagrimitas en algunos momentos. Es que el cine a veces es tan...
    Abrazos para todos.

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  11. Me gusta eso de tu blu-ray, Aurora, porque yo también soy del parecer que ese formato nos devuelve buena parte del esplendor original de muchas películas. Y ante la imposibilidad de poder contemplarlas en una gran pantalla cinematográfica, bienvenida sea la alta definición digital, ah! y si se puede, complementada con un televisor de cincuenta pulgadas. No es lo mismo que una sala de cine, pero...
    Compruebo por tu confesión que los emocionales no estamos solos. Qué bien!.
    Un abrazo.

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  12. Fascinante película. La voz de Déborah Kerr me enamoró completamente.

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  13. Hola, David C.:
    Sí, sí, fascinante y emocionante comedia sentimental. En efecto, Deborah Kerr tenía una voz aterciopelada, muy bonita. Aunque en esta película, cuando canta, fue doblada por la habitual en estos menesteres, Marni Nixon.
    Bienvenido, David. Un abrazo.

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  14. Opino lo mismo que todos los demás, una película preciosa y conmovedora, con una Deborah Kerr magnífica. Si algo tiene esta película, aparte de ser emotiva, es clase. Y estoy totalmente de acuerdo, ya no se hacen películas así. Tan sólo discrepo en una cosa de la peli: en su segunda parte, cuando el personaje de Kerr da clases de canto a los niños se me hace larguísima, estoy deseando que terminen cuanto antes para saber qué sucede entre ella y Grant. Opino que si hubiesen eliminado las largas secuencias de canto la película sería prácticamente perfecta.

    Abrazos.

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  15. Me gustan las dos versiones, pero es que la Deborah Kerr me pierde. Aquí está magnífica. Hoy el gran Leo McCarey está olvidado, bueno, como todos los clásicos. Es difícil olvidar su Sopa de ganso, la más anarquista de las películas de esos hermanos encantadores. Interesante el libro de Miguel Marías de Leo y publicado por la desaparecida Nickel Odeon. Dejad paso al mañana (1937) me sigue conmoviendo cada vez que la veo. Y para terminar, de niño me quedó grabada la imagen del Empire State por culpa de ese gorila gigante y de buen corazón llamado King Kong. Más tarde, en la adolescencia siempre tan enamoradizo descubrí Tú y yo, la de Cary y Deborah, en fin, que ya a los dieciocho pude viajar a la capital del mundo; Nueva York. Me senté delante del Empire State ya tocado por el amor al cine, en fin, no quiero aburrir.

    Un cordial saludo.

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  16. Lo cierto es que para los cinéfilos de la vieja guardia, la azotea del Empire State Building es un mítico lugar donde hemos "vivido" escenas inolvidables. Allí fuimos testigos impotentes de una de las secuencias más famosas de la historia del cine con ese gran gorila que mencionas, tan enamoradizo él también, y su gritona rubia, sacrificándose por amor a ella.. También acompañamos a esas tres joviales parejas que se formaron en el desarrollo de "UN DÍA EN NUEVA YORK", aquel fabuloso musical de Stanley Donen y Gene Kelly. Y por supuesto, asimismo estuvimos en esa azotea queriendo avisar a Cary Grant de que la pobre Deborah Kerr no podía acudir a su cita porque la había atropellado un coche cuando se dirigía al rascacielos.
    Esta versión de "TÚ Y YO" es una de las grandes películas de mi vida y ya he perdido la cuenta de las veces que he vuelto a ella. Es imprescindible para mi equilibrio interior.
    Por otro lado, creo que "SOPA DE GANSO" es el mejor tratado de anarquía que se ha realizado hasta la fecha. Debería ser de visionado obligatorio en todos los colegios y universidades. Es más, las madres en periodo de lactancia debieran pasar la película a sus bebés mientras los amamantan.
    En cuanto al libro de Miguel Marías, lo considero un soberbio y clarificador acercamiento al cine de este director. Un trabajo ejemplar (y casi único).
    Un abrazo.

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