10 de agosto de 2011

YO VIGILO EL CAMINO (I Walk the Line)
(USA) Columbia/Frankenheimer-Lewis/Atticus, 1970. 97 min. Color. Panavision.
Pr Ej: Edward Lewis. Pr: Harold D. Cohen, G: Alvin Sargent, basado en la novela "An Exile" de Madison Jones. Ft: David M. Walsh. Mt: Henry Berman. DA: Albert Brenner. Ms y Can: Johnny Cash. Dr Ms: Robert Johnson. Dr: John Frankenheimer.
Int: Gregory Peck, Tuesday Weld, Estelle Parsons, Ralph Meeker, Charles Durning, Lonny Chapman, Jeff Dalton, Freddie McCloud, Jane Rose.
La vida del honesto sheriff Tawes está a punto de dar un vuelco
La ambivalente Alma McCain será la llama inspiradora
SINOPSIS: El sheriff de una pequeña población de Tennessee, hombre de mediana edad honesto y sosegado con esposa y una hija, conoce a una turbadora y aparentemente ingenua adolescente, miembro de una familia que se dedica a la destilación clandestina de whisky, de la que se enamora perdidamente. Esta postrera pasión llega a ser arrolladora y le empujará a una situación límite cuando se entera de que ha sido utilizado.
COMENTARIO: El grisáceo purgatorio de la resignación a medias, del vacío y el hastío, del fracaso cotidiano, es momentáneamente iluminado por la tardía e inesperada llegada de un último tranvía al que el protagonista de esta historia se aferra con desesperación en un patético esfuerzo por subirse y escapar de la mediocridad acogotante, de la vida sin sentido. Las poderosas imágenes del film, cargadas de emoción y enriquecidas con las baladas de Johnny Cash punteando la historia, saben transmitir con noqueante fuerza esa sensación angustiosa y terrible. Estamos seguramente ante la mejor, la más inspirada realización de John Frankenheimer en la que cabe destacar, además, la estremecedora composición llevada a cabo por un Gregory Peck inusualmente implicado y sincero, llegando, por momentos, a colocarnos un nudo en la garganta (el rostro congestionado y anhelante, un grito agónico llamando a Alma y una desesperada y arrasadora carrera tras el espejismo irremediablemente perdido). Finalmente, cerrando la película, rostros vaciados, congelados, de los que esperan la muerte biológica sentados en el porche.

9 comentarios:

  1. Hola, Teo: Acabo de ver esta película y no la podías haber descrito mejor. Impresionante la escena final con ese Gregory Peck herido fìsica y emocionalmente sobre todo, mientras se ve la desolación que le rodea. Gracias por estos comentarios que nos obligan a revisar títulos y a disfrutar del buen cine.
    Un abrazo

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  2. Hola, Selegna:
    Tus intervenciones suelen resultar balsámicas y las más de las veces demuestran, me parece, una gran sensibilidad.
    Mi comentario sobre esta película, me temo que contiene una sobrecarga emocional que tal vez le impida tener la distancia adecuada. Lo cierto es que se trata de una de esas obras que -tal vez por identificación, por aproximación afectiva, o por la fuerza de su puesta en escena- más me han afectado. Y creo que lo consigue más ahora, vista por enésima vez, que cuando se estrenó. Espera... No, no. Creo que miento, ya entonces, hace cuarenta años, me dejó KO en el patio de butacas del madrileño cine Fuencarral. En fin, que se trata de una obra maestra que reúne todos esos elementos que, en ocasiones contadas, hacen que el cine resulte "más grande que la vida", precisamente por saber reflejar con nitidez y fuerza dramática la contradictoria grandeza del alma humana, o sus miserias. Jamás una historia romántica tuvo tal carga de desesperación.
    Un abrazo.

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  3. Gracias Teo: Es muy bonito eso que dices. Ojalá siempre pudiera uno ser un bálsamo para el ánimo. Y en cuanto a la sensibilidad, procuro ejercitarla con los medios a mi alcance, y uno de los más importantes para mí -sinó el más-, es el cine.
    Un abrazo

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  4. Acabo de ver la película y me ha dejado sensaciones contradictorias. Cierto es que iba con grandes expectativas, intuyendo que me iba a encantar y me he llevado un poquito de decepción.
    La historia es triste, trágica y amarga; eso el director lo ha logrado con creces. Y la interpretación de una jovencita Tuesday Weld aporta una gran naturalidad. Sin embargo, he encontrado algo envarado y, en ocasiones, forzado a Gregory Peck.
    Por otra parte, me esperaba encontrar algo más de calado en los personajes. Creo que el director podía exprimir mucho más de ellos en vez de retratar durante largo rato los paisajes y el entorno; de Peck se intuyen muchas cosas sin necesidad de expresarlas, pero me esperaba una mejor definición de los personajes de Weld (que, a la postre, sólo sirve como títere y señuelo por un lado y como amor loco por otro) y, sobre todo, del personaje de Estelle Parsons. El resto creo que sirven más como caricaturas que como personas de carne y hueso.
    No es una mala película, ni muchísimo menos, pero creo que se podía haber sacado más partido de la historia.

    Abrazos.

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    Respuestas
    1. Bueno, Miriam, como supongo que habrás leído la breve reseña que hago de esta peli, no voy a insistir en exteriorizar mi pasión desmedida (porque queda diáfano) por "YO VIGILO EL CAMINO". Bueno, sí, te diré que es una de las películas que más me han afectado como espectador a lo largo de mi vida (hay unas cuantas y esta es una de ellas). Cada vez que vuelvo a verla continúa emocionándome hasta extremos que me resulta difícil de explicar. Ya sabes, lo que nos transmiten las películas es siempre muy subjetivo.
      Según percibo los personajes, creo que están bien definidos, incluso con detalles que pueden parecer insignificantes y que, por ejemplo, afectan a su físico, a su manera de moverse o de reaccionar en una conversación. En cuanto a la insistencia en mostrarnos el paisaje, el entorno, tiene a función, digamos, de "atmosferizar" la historia contribuyendo a ubicar a esos seres humanos en un contexto rural, decrépito y condicionador, un "exilio" como diría una canción de Johnny Cash.
      Aunque cuando leí esta mañana tu comentario mi primera reacción fue cortarme las venas, luego recapacité y ahora te agradezco tu opinión sobre el film de Frankenheimer que por chocar frontalmente con la mía, me ha hecho "reaccionar" que siempre viene bien.
      Un abrazo.
      P.D.- La "jovencita" Tuesday Weld (maravillosa en esta película) tenía veintiocho añitos cuando la rodó.

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    2. Caray! pues yo a la Weld no la echaba más de veinte o veintipoquitos.

      Perdona la franqueza pero no te preocupes, ya sabes que para gustos existen toda una gama de colores y, en el caso de películas, existen muchas más que los colores (je je). Que sepas que a la inversa también a mí me gusta saber que hay personas que no me importa que me den sus opiniones distintas. Como dicen los franceses 'vivre la diference' (o como se escriba, je je).
      Seguro que tienes razón en cuanto a que el paisaje ayuda a captar la atmósfera de la película. Mira, no me había fijado, me alegro que me lo digas pues para que veas que yo también meto la pata.

      Prometo darle un nuevo visionado.

      Abrazos!

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    3. Tú no "metes la pata", Miriam. Expones tus opiniones, tus impresiones, que yo valoro mucho aún en la discrepancia (hasta ahora ha habido pocas).
      Otro abrazo.

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  5. Es una película que merecería mayor repercusión. Me parece estupenda. Existen fisuras, desde luego, pero yo diría que es consecuencia del guion. Admiro mucho a Frankenheimer, por esas películas que quedan tatuadas en la memoria para siempre, como El hombre de alcatraz, El mensajero del miedo o Siete días de mayo. Frankenheimer fue uno de los integrantes (me gusto decirlo) de la así llamada Generación de la televisión, junto a Sidney Lumet, Sydney Pollack, Robert Mulligan o Alan J. Pakula, todos estupendos directores. Menuda generación de la televisión. Hoy, el mejor cine se hace en algunas series de televisión por cable.

    Como siempre, es un placer pasearse por tu blog. "Hay películas que te salvan la vida", dijo una vez José Luis Garci. Hablar y escribir de cine, también.

    Un cordial saludo.

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  6. En esa enumeración de los integrantes de aquella (espléndida) "generación de la televisión" te olvidas del senior del grupo, Martin Ritt, uno de los más brillantes.
    En cuanto a este película que comentamos aquí, es una que me afectó enormemente desde la primera vez que la vi. Tal vez resulte algo exagerada mi afección por ella pero me gusta muchísimo y no he percibido ninguna fisura en su magnífico guión, filmado por Frankenheimer con entrega y pasión no exenta de lucidez. Para mí, la mejor de este director.
    Un saludo.

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