8 de agosto de 2011

SED DE MAL (Touch of Evil)
(USA) Universal, 1958. 106 min. BN.
Pr: Albert Zugsmith. G: Orson Welles, basado en la novela "Badge of Evil" de Whit Masterson (Robert Allison Wade y William Miller). Ft: Russell Metty. Mt: Virgil M. Vogel, Aaron Stell y Edward Curtiss. DA: Alexander Golitzen y Robert Clatworthy. Ms: Henry Mancini. Dr: Orson Welles.
Int: Charlton Heston, Orson Welles, Janet Leigh, Joseph Calleia, Akim Tamiroff, Ray Collins, Dennis Weaver, Joanna Moore, Valentín de Vargas, Mort Mills, Víctor Millán, Harry Shannon, Lalo Ríos. Cameos: Marlene Dietrich, Zsa Zsa Gabor, Joseph Cotten, Mercedes McCambridge, Keenan Wynn.
Quinlan es un trampero de la verdad: la olfatea, la detecta y pone la trampa para cazarla
SINOPSIS: Un policía mexicano recién casado y su esposa, son testigos circunstanciales de la explosión de un coche con sus dos ocupantes en la frontera de México y EE.UU. Cuando él asiste a las investigaciones como observador, se percata del irregular proceder del policía encargado del caso, un imponente individuo, temible en sus intuitivos y corruptos métodos.
Vargas y su esposa, atrapados en las torticeras estrategias de Quinlan
COMENTARIO: A los ocho años de ser "expulsado" del paraíso, Welles regresó a Hollywood para incorporarse como actor al reparto de "SANGRE EN EL RANCHO" (Man in the Shadow) dirigida por Jack Arnold y producida por Albert Zugsmith. Este productor, un tipo ciertamente peculiar, quiso repetir experiencia con Welles y le ofreció un papel en la película que estaba preparando para Charlton Heston. Éste, recién salido de "LOS DIEZ MANDAMIENTOS", se empecinó con una tozuda y heroica insistencia (deseaba trabajar a las órdenes del genio de Kenosha) en que también le permitieran dirigirla. Así, lo que probablemente hubiera sido un vulgar thriller, se convirtió en una obra de portentosa fuerza visual, que se eleva desde lo imposible (a partir de la brillantísima, barroca, aérea, anonadante grúa que abre el film) sorprendiendo al espectador con audaces soluciones de puesta en escena que transforman y enriquecen materiales de derribo hasta integrarlos en la médula de una poderosa, insólita, enigmática tragedia que transita el interior de los pasillos, laberínticos y oscurecidos, del alma humana. Nota: en 1998, el film fue objeto de una "restauración" que supuestamente devolvía la versión sin manipular concebida por el realizador, recuperándose cinco minutos.

4 comentarios:

  1. ¡Qué extraño que nadie haya comentado nada de este feroz film visual! ¿cosas de publicar la entrada en verano? importante película que además de su poderío estético plantea dilemas morales de enjundia como,por ejemplo, el poder de la policía que hace escasas fechas ha cobrado (o debería cobrar) especial relevancia tras los sucesos de Valencia.Esto no hace sino demostrar la plena vigencia a todos los niveles de esta película "imprescinedible".

    ResponderEliminar
  2. Confieso que en su momento me hundí yo solito en una pequeña depresión al comprobar que nadie parecía interesarse por esta, para mí, valorable joya del cine con el formato de un oscuro thriller dirigido casi de forma accidental por Orson Welles. Pero, bueno, eran los comienzos de este blog y pocos habían reparado en él; eso es lo que me dije entonces para encajar el "silencio" bloguero.
    Pues sí, Ca, de acuerdo en que tanto la temática como la puesta en escena de "SED DE MAL" aún hoy conservan la vigencia y la fuerza de lo que retrata el alma humana en sus más oscuros recovecos, y lo hace utilizando los siempre sorprendentes recursos de un artista que supo crear, aún en las condiciones más inapropiadas para ello.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Me sorprende muchísimo que una peli como ésta apenas tenga comentarios. Y conste que el cine de Welles no es mi predilecto. Personalmente no consigo empatizar con la mayoría de sus pelis, me resultan lejanas, distantes, como si estuviera más preocupado por la estética y los movimientos de cámara. En fin, opiniones de una.
    Sin embargo, y para una servidora, "Sed de mal" me parece su mejor película, plagada de actores estupendos y una historia absorbente. Cada vez que recuerdo esta peli se me viene a la cabeza la interpretación de Marlene Dietrich: está genial, con un look sorprendente y magnética. Ahora entiendo el morbo que le produce a mi pareja, je je.
    Por lo demás, una película espléndida, con un blanco y negro excelente y una ambientación magnífica. Mi único "pero": lo poco que sale en pantalla Janet Leigh, que parece que el propio Welles la tenga como mujer florero.

    Abrazos!

    ResponderEliminar
  4. Welles es uno de los pocos cineastas -o tal vez el único- que estando en las antípodas de la narrativa clásica de Howard Hawks (entre otros), de la "invisibilidad" de la cámara, consigue en su cine soluciones expresivas apasionantes, espectaculares, pioneras, y sin embargo, exentas de pretenciosidad o formalismo. En su anonadante brillantez, Miriam, consiguen ser funcionales contribuyendo de manera muy efectiva a potenciar la dramaturgia de la historia que nos cuenta, profundizando en su contenido y significación, indagando en el lenguaje de la cámara y sus infinitas posibilidades.
    ¡Ojo! no confundir lo que acabo de exponer respecto al cine de Welles con el formalismo hueco, efectista, pretencioso y petardero de Baz Luhrmann (un ejemplo de de los numerosos "genios" con fecha de caducidad).
    Un beso.

    ResponderEliminar